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Privehood, una aplicación para barrios cerrados


Agustín Gregorieu es un Ingeniero en Sistemas cordobés que hace poco más de un año, junto a sus compañeros de tesis, creó Privehood, una aplicación con un amplio abanico de funcionalidades destinada a vecinos de barrios privados, edificios y housings.

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“Toda aplicación tiene que resolver un problema. En este caso queríamos que la gestión dentro del barrio privado fuera lo más eficiente posible”, afirmó Agustín Gregorieu, uno de los ideólogos de Privehood.

“Ya que Córdoba está cada vez más poblada y un gran número de personas eligen vivir en urbanizaciones cerradas, ¿por qué no crear una aplicación que facilite la gestión de los barrios privados”. Con esta pregunta comenzó a desarrollarse Privehood (cuyo nombre proviene del inglés private neighborhood), una aplicación con múltiples funcionalidades destinada a facilitar ciertos procesos relacionados con la vida en barrios privados, una modalidad de urbanización muy frecuente en Sierras Chicas.

La idea se gestó durante la tesis de la carrera de Agustín Gregorieu, Ingeniero en Sistemas de Información egresado de la Universidad Tecnológica Nacional en 2017. “El proyecto nació como trabajo final de la última materia de Ingeniería en Sistemas. Éramos un grupo de cinco y barajamos distintas ideas relacionadas con la seguridad barrial hasta que se nos ocurrió crear una aplicación específica para barrios privados, ya que cada vez son más las personas que buscan vivir en ese tipo de urbanizaciones, lo cual genera un mercado potencial bastante grande”, contó el joven cordobés en entrevista con El Milenio.

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Con respecto al futuro de la aplicación, Gregorieu señaló que la intención es lanzarla al mercado, pero el proceso de venta es complicado.

“Toda aplicación tiene que resolver un problema. En este caso queríamos que la gestión dentro del barrio privado fuera lo más eficiente posible, facilitando una serie de procesos para las personas que viven allí”, afirmó el entrevistado. En este sentido, Privehood se encargaría de funciones tales como agilizar el proceso de registro de personas que ingresan o egresan del barrio, reservas de espacios comunes, alertas comunitarias, carpooling, entre otros.

“Estamos hablando de funcionalidades típicas de un country. Por ejemplo, cuando las personas llegan o salen del mismo deben pasar por un proceso de registro: se les toman los datos, llaman al domicilio, etc. Este proceso suele ser bastante lento, en cambio con la aplicación uno puede registrar previamente al invitado desde el celular, haciendo mucho más rápido y fácil el proceso de control de datos e ingreso para los guardias de seguridad y los particulares”, explicó Gregorieu.

“Otras de las cosas que ofrece la aplicación es la posibilidad del carpooling, una tendencia bastante moderna que tiene un impacto ambiental muy positivo que permite a conductores y pasajeros buscar viajes disponibles y autos con asientos libres. Es decir, si una persona va hasta el centro en auto y le sobran lugares, permite que otros puedan viajar con él. De esta forma, ambos se benefician, ya que el conductor reduce costos y el pasajero puede viajar más cómodo y rápido”, comentó el joven ingeniero y agregó: “La aplicación también posibilita la reserva de espacios comunes del barrio cerrado como canchas de tenis, salones, etc. Y además cuenta con un sistema de alertas para determinados casos que van desde robos hasta mascotas sueltas”.

Cabe destacar que, aunque la aplicación se diseñó pensando en urbanizaciones cerradas, no se limita sólo a estas, sino que también es aplicable a otros tipos de residencias con sistemas de gestión similares, como, por ejemplo, los edificios o los housings. “Con procesos similares nos referimos a que para que funcione la aplicación necesitamos que haya cierto nivel de confianza entre los usuarios (confianza que es difícil que exista en un barrio abierto). Aparte debe haber un administrador y una organización o normas que conciernan a todos los integrantes”, señaló Gregorieu.

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“Toda aplicación tiene que resolver un problema. En este caso queríamos que la gestión dentro del barrio privado fuera lo más eficiente posible, facilitando una serie de procesos para las personas que viven allí”

El joven ingeniero también habló sobre el proceso de gestación del proyecto y aclaró que el desarrollo del software les llevó aproximadamente un año. “Queríamos terminar la tesis rápido así que nos organizamos lo mejor que pudimos para ser productivos. Al principio más o menos teníamos que entender el dominio de la aplicación, es decir, qué es lo que va a hacer, qué es lo que vamos a necesitar, y a partir de ahí empezamos a tocar temas mucho más técnicos, más específicos. Descomponíamos las funcionalidades chiquitas y cada dos semanas asignábamos esas funcionalidades a alguno de los integrantes del grupo, y en el transcurso de esas dos semanas cada uno debía responsabilizarse de completar la tarea que le habían asignado. De esa forma fuimos subdividiendo las tareas en bloques de tiempo que se denominan sprint”, explicó.

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Privehood tuvo buena repercusión entre la comunidad académica, de hecho, fue elegida como mejor proyecto del 2017 por los profesores y alumnos de la Universidad Tecnológica de Córdoba. “Es una aplicación bastante interesante ya que abarca muchas funcionalidades. Normalmente los proyectos de tesis suelen abarcar solo una funcionalidad, supongamos el modulo este de visitas, en cambio nosotros incluimos muchas funcionalidades distintas y ofrecimos un producto muy completo y atractivo, no sólo a nivel de la idea en sí, sino también por la promoción que le dimos, el marketing, hicimos folletos para presentar el producto y cosas así. Creo que eso llamó mucho la atención y le sumó puntos al proyecto”, comentó Agustín.

Con respecto al futuro de la aplicación, Gregorieu señaló que la intención es lanzarla al mercado, pero el proceso de venta es complicado. “Éramos cinco integrantes en el grupo del proyecto final y cada uno siguió su camino. Entre nuestras vidas y nuestros trabajos nos está quedando poco tiempo para seguir el proyecto. Es una idea súper interesante y lo más importante lo tenemos prácticamente cocinado, pero el tema es que hay que empezar a venderlo y eso toma mucho tiempo. En estos momentos nos está costando coordinar, pero definitivamente es una tarea que vamos a encarar en el futuro”, concluyó el joven.

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