29 septiembre, 2026

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Cuidarse es prevenir: Octubre se pinta de rosa

Este mes representa la concientización sobre el cáncer de mama, con el objetivo de promover el acceso a los controles, diagnósticos y tratamientos que requiere esta enfermedad, que padece una de cada ocho mujeres.

SOCIEDAD

  • Por: Georgina Grasetti y Bautista Ergueta 6° IENM.

“Me parece muy importante hacer hincapié en la importancia de la detección temprana del cáncer de mama”, comenzó remarcando la médica María Cecilia Lardizábal (MP 38944), ginecóloga y obstetra, especializada en mastología. “En general, este, en sus estadios iniciales no produce síntomas. Es por eso que tenemos estudios de primera línea para poder encontrar la enfermedad que aún no se puede palpar”, sostuvo también.

Así, remarcó que el objetivo de realizar los chequeos es encontrar lesiones en la mama que sean menores a un centímetro, ya que es muy difícil detectar las mismas a través de la palpación y del examen físico. Al respecto, Cecilia explicó: “De este modo, vamos a poder hacer un tratamiento que tenga menor impacto en la vida de la paciente, con altas tasas de curación y bajas tasas de recaídas (es decir la posibilidad de que la patología vuelva a aparecer en el corto plazo)”.

Por lo tanto, se recomienda realizar una mamografía anualmente, a partir de los 40 años y, en algunos casos particulares que lo requieran, hacer un seguimiento más estricto cada seis meses. Por otra parte, la ecografía sirve como complemento, para las pacientes más jóvenes. 

Asimismo, deben tenerse en cuenta los antecedentes, principalmente de mama, ovarios o colon. Lardizábal señaló que “es importante la edad del familiar y el tipo de cáncer que tuvo, para con esos datos realizar una consulta y asesorar si realmente implica un riesgo o no, y de acuerdo a eso ver con qué frecuencia y a partir de qué edad se van a empezar a hacer los estudios”.

María Cecilia Lardizábal actualmente forma parte del equipo de patología mamaria del Hospital Privado de Córdoba y Hospital Ferreyra. MP 38944 / ME 21836

El Milenio: ¿Cuáles son las manifestaciones que pueden aparecer en las mamas?

María Cecilia Lardizábal: Las manifestaciones pueden ser lesiones palpables como nódulos, durezas o bultos en algún área de la mama. Cabe aclarar que no todos implican cáncer y no hay que pensarlo en primera línea. En general cuando aparecen nódulos en pacientes jóvenes no suelen ser enfermedad de tipo cáncer.

Otras manifestaciones pueden ser lesiones a nivel de la areola o del pezón que se ven en la piel, o bien secreción a través del pezón de algún tipo de líquido, en general sangre o un líquido amarillo. Por otra parte, a nivel de la piel puede que esté endurecida, roja o bien retraída o hundida. También puede estar hundido el complejo del pezón o bien puede suceder en la axila, es decir pacientes que presentan ganglios palpables en la axila, como otra de las formas de presentación del cáncer. 

EM: ¿Cuáles son los factores de riesgo que llevan a desarrollar el cáncer?

MCL: Tenemos múltiples factores de riesgo. Hay algunos que los podemos modificar porque tienen que ver con nuestros hábitos diarios. En principio, la edad es uno de los principales ya que hay más riesgo desde que iniciamos la menopausia, es decir a partir de los 50 años. 

Otro factor es el sexo, el femenino tiene más riesgo, si bien hay cáncer de mama en el hombre, este corresponde a un 1% de la población y en general lo diagnosticamos cuando el hombre acude a la consulta por algún tipo de lesión.

Por otro lado, tenemos factores modificables como pueden ser la obesidad o el sobrepeso, asociado a esto el sedentarismo y la alimentación. Estos aumentan el riesgo de cáncer de mama por el trastorno hormonal que produce el exceso de grasa corporal. También lo pueden ser el tabaquismo y el alcoholismo, ya que está demostrado que poseen tóxicos que incrementan la posibilidad. Con respecto a las pastillas anticonceptivas y los tratamientos hormonales, no se ha demostrado que por sí solos lo aumenten, pero sí en algunos casos se prefiere evitarlos porque son pacientes que ya tienen un riesgo por sí mismo, pero no serían factores de riesgo directamente. 

Otro factor es el sexo, el femenino tiene más riesgo, si bien hay cáncer de mama en el hombre, este corresponde a un 1% de la población y en general lo diagnosticamos cuando el hombre acude a la consulta por algún tipo de lesión.

EM: ¿Cómo es todo el proceso desde que se detecta una lesión y hasta su recuperación?

MCL: Es un proceso bastante largo y hay que hacer un acompañamiento global. Es muy importante en primer lugar diagnosticar el tipo de tumor y qué tamaño tiene. Cuando la paciente acude por una alteración mamaria se requiere hacer una biopsia, que consiste en una invasión a través de mamografía o ecografía donde se toma una muestra del tejido del área que queramos investigar y se envía a analizar. Con esas células tenemos información de si hay cáncer o no y de qué tipo de cáncer de mama es, y en base a eso, el tratamiento que vamos a indicar.

Las opciones de tratamiento son cirugía, radioterapia, quimioterapia o hormonoterapia. Por supuesto que, si el tumor es más grande y está más avanzado, tenemos que ir por opciones más agresivas al organismo y a la paciente le cuesta más recuperarse. Si tenemos tumores más chicos y más “buenos”, podemos hacer tratamientos menos agresivos y esa paciente en general se recupera bien y puede volver a sus actividades laborales, actividad física y su vida cotidiana. 

También hay que tener en cuenta el riesgo de reaparición de la enfermedad. Por esto, desde que fue resuelto el tratamiento, durante los primeros dos años, hacemos controles cada seis meses.

Cabe destacar que, en general, el cáncer de mama ha mejorado su tasa de curación por los tratamientos a nivel mundial. Esto por supuesto que mejora cuantas más posibilidades tiene de acceso la paciente a la salud.

Está demostrado en distintos países del mundo que aquellos en los cuales los pacientes tienen mejor acceso al sistema de salud y tienen la posibilidad de una detección temprana, la tasa de curación es mejor. 

Además, es importante hacer hincapié en trabajar en equipo multidisciplinario para la recuperación, e incorporar otros pilares de la medicina como son la nutrición, la psicología, la fisioterapia, para lograr el acompañamiento que necesite la paciente.


EM: ¿Existen creencias erróneas sobre el cáncer de mama que sean importantes desmitificar?

MCL: Hay muchos mitos. En el que hago principal hincapié es la idea de la biopsia, ya que hay pacientes que acuden con miedo a que “se despierte algo” si se realiza la punción, tienen miedo de que la enfermedad se active o se disemine por el cuerpo. En realidad, esta es la principal herramienta que tenemos para tener un diagnóstico y elegir el mejor tratamiento, ajustarlo a su condición individual y darle la mejor posibilidad de que se recupere. 

Después hay otros mitos en relación al desodorante, al corpiño con aro y a las cirugías para aumentar el volumen mamario que no representan factores de riesgo. También está el mito de que la mamografía por ser rayos x puede dañar al organismo, en realidad no, la dosis de radiación que emite ese estudio no es dañina.


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