El mundo de la estética funciona actualmente como un espacio que recibe jóvenes emprendedoras, que a través de éste comienzan a desempeñarse en el mundo laboral. Los testimonios de un conjunto de adolescentes dan cuenta de la instrucción y perseverancia que se requieren para obtener resultados en un rubro tan solicitado.

  • Por Valentina Solis y Antonella Monguzzi
  • Instituto Educativo Nuevo Milenio

Desde los dieciséis años en adelante, pueden encontrarse gran cantidad de adolescentes de Sierras Chicas, que se encuentran trabajando en el mundo de la belleza. Maquillaje, manicura, pedicura son solo algunos de los ámbitos específicos que el rubro estético ofrece. “Los proveedores, clientes y gente con la que nos relacionamos laboralmente, no pueden creer nuestra edad” valoró Brunella Picone, miembro de Menta MakeUp. La voluntad, el esfuerzo y la responsabilidad les abre puertas para insertarse en el mundo laboral, ampliar posibilidades en un futuro y así obtener diversos conocimientos.

El objetivo de estas adolescentes no se basa solamente en cubrir gastos propios sino colaborar con la familia y conjuntamente, ofrecer un servicio o producto de gran demanda. A su vez, tienen su primera experiencia laboral. “Decidí emprender para ayudar a mis papás en el tema económico ya que ellos trabajan de forma independiente y no reciben sueldos” contó Felicitas Saracco. “Por otro lado, quería tener ingresos para mis gastos propios”, agregó la emprendedora.

La mayoría de los jóvenes concuerdan que en la actualidad estos oficios son una fuente de ingreso útil, sin embargo, no se ven en un futuro dedicando su vida exclusivamente a sus proyectos iniciales. Nazarena Villar afirmó: “Dudo que sea mi único trabajo, quiero estudiar también, tengo pensada mi carrera universitaria. Quizá la manicura sea una complementación”. Abril Piedecasas agregó al respecto: “Encontré lo que me gusta y mi pasión que es todo el mundo de la belleza. Pienso seguir dedicándome a esto en un futuro complementando otros objetivos y desafíos. Actualmente lo hago por diversión”.

Primera experiencia


Para alcanzar sus objetivos, las jóvenes realizan cursos y capacitaciones que les permitan adoptar más herramientas, no sólo en lo técnico, sino también para relacionarse con el consumidor.  “Invertí en un curso de cinco meses de duración. En diciembre lo terminé y obtuve un diploma de manicura profesional. Durante la cuarentena, aproveché el tiempo para participar de un seminario online y seguir formándome” narró Villar. 

“Los resultados no se ven de un día para el otro”, reflexionaron las chicas, quienes con el pasar del tiempo, y con mayor experiencia se animan a expandirse hacia otros sectores como Punilla e incluso diferentes provincias.

“Empezamos haciendo pedidos por encargo así no teníamos tanto que arriesgar, vendíamos sólo maquillaje y los envíos eran a través de amigos en común, ya que nos conocía un círculo pequeño de personas. Durante la cuarentena, fuimos creciendo y nos propusimos traer cantidades más grandes para así crear nuestro propio catálogo con todos nuestros productos en stock. Actualmente,  contamos con cadetes que llevan los pedidos al domicilio de los clientes cordobeses, y también con envíos a todo el país mediante Correo Argentino” manifestó Piccone.

Aislamiento y ventas 


Con la cuarentena, la mayoría de las actividades se vieron afectadas, lo que no deja atrás a este sector juvenil. Los precios de los productos aumentaron el doble y los clientes disminuyeron notablemente. No obstante, continuaron elaborando contenido en las redes sociales de mayor alcance. Nazarena indicó: “Me esfuerzo en sacar fotos lindas y de buena calidad, es la primera impresión que tienen las personas sobre mi trabajo. Estoy muy activa en las redes sociales, interactuando con sorteos, encuestas y preguntas, porque me parece una buena herramienta para llegar a más público, sobre todo ahora que es lo que más se utiliza.”. 

Por su parte, Piedecasas afirmó: “Trato de crear un contenido variado que incluya a todos y todas, es decir, no solo saco fotos de las uñas que hago sino que también brindo tips para el cuidado facial y consejos para aquellos que aún no saben cómo emprender. Siempre interactúo con mis clientas para que se cree un ambiente más cálido y dinámico”.

Durante las últimas semanas, tras la flexibilización del aislamiento en Sierras Chicas, ésta y muchas otras profesiones pudieron reanudar sus actividades adoptando las medidas de prevención necesarias.