Eduardo Accastello, ministro de Industria, Comercio y Minería de Córdoba, visitó la Cooperativa Nova Ltda. junto a Nahum Mirad y Rubén Aquiles. Durante el encuentro, El Milenio dialogó con los funcionarios sobre el panorama del sector que abarca a PyMEs, cooperativas y mutuales, una pieza clave para el futuro económico del país en tiempos de crisis.

Por Agostina Budrovich

5to Año, Instituto Educativo Nuevo Milenio


¿Encontraste algún error? Avísanos


La recesión económica desatada por la pandemia del SARS-CoV-2 a nivel mundial no deja exento a ningún país ni rubro productivo. En Argentina, tras más de cuatro meses de aislamiento social obligatorio, muchos sectores productivos empiezan a protestar frente a la prolongada inactividad. En este sentido, el sector cooperativo y mutual es de los que más necesitan ayuda para sostener los ingresos de sus trabajadores y sortear la crisis imperante.

El pasado 25 de junio, Eduardo Accastello, ministro de Industria, Comercio y Minería de Córdoba, visitó la Cooperativa de Trabajo Grupo Nova Ltda. junto a Nahum Mirad, vocal por el Estado del directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), y Rubén Aquiles, coordinador regional de la Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales de la provincia.

En su paso por Unquillo, las autoridades dialogaron con los socios de la fábrica de calzado que surgió como empresa hace quince años y fue transformada en cooperativa por sus trabajadores a principios de 2019, cuando la situación económica la puso al borde del cierre.


Acastello, Mirad y Aquiles charlaron con los trabajadores/socios de Nova, una fábrica de calzado que se convirtió en cooperativa el año pasado. Foto A. Canova/El Milenio.


Hoy en día, con un panorama aún más desalentador que el de aquel entonces, las cooperativas, asociaciones y mutuales basadas en un modelo de economía social y solidaria se presentan como una alternativa para la subsistencia de muchas actividades productivas, aunque el acompañamiento efectivo del Estado será la clave para la concreción de esa salida colectiva.

La situación en casa


Según los cálculos del Inaes, las cooperativas, mutuales y PyMEs representan el 10% del PBI nacional, abarcando 20 mil empresas, más de 300 mil empleados y cerca de 28 millones de personas que trabajan vinculadas al sector.

Al respecto, Nahum Mirad comentó que, para este colectivo, la situación económica ya venía afectada por la apertura de importaciones y la desaparición de las barreras de protección estatales, que dificultaron la opción de producir en el país.

Las cooperativas, mutuales y PyMEs representan el 10% del PBI nacional, incluyendo 20 mil emprendimientos y más de 300 mil empleados (Fuente: Inaes).

A esas problemáticas, el ministro Eduardo Accastello sumó la consideración de la deuda externa, la estanflación y, particularmente, la deuda interna, como factores que tienen que ver con “la pobreza estructural, la creación de puestos de trabajo y las posibilidades de desarrollar nuevas producciones regionales”.

Puntualmente en Córdoba, Rubén Aquiles afirmó que el rol que tienen estas entidades sociales y productivas es fundamental porque “en cada región y en cada pueblo, van respondiendo a las necesidades del lugar, echando mano a los recursos locales”.

Pero la provincia no escapa a la realidad que se vive a nivel mundial. Al igual que en el resto del país, en Córdoba han cerrado muchas industrias y comercios, mientras que las que persisten, lo hacen con un pequeño porcentaje de su producción habitual. En este sentido, Aquiles señaló la promoción de cooperativas como un modo de “acercar soluciones a los sectores más desfavorecidos y disminuir el fuerte impacto de la caída de la economía local”.

Las medidas del Gobierno   


Para el ministro, las medidas buscan que las ganancias sean para los sectores productivos y los trabajadores, y no para “la intermediación”. Foto gentileza.


Para que este sector tan afectado pueda continuar asegurando los puestos laborales, la Nación gestionó la incorporación de las cooperativas y mutuales al registro de PyMEs, de forma que puedan acceder a líneas de préstamos y otros programas afines. Además, alentó la contratación estatal de estas entidades y la entrega de ayudas económicas en carácter de retorno de excedentes. Por su parte, el Gobierno Provincial dispuso el otorgamiento de avales a las micro, pequeñas y medianas empresas para que puedan recibir los créditos necesarios.

Desde el Inaes y el Ministerio de Industria, Comercio y Minería realizan un relevamiento y registro del estado de estos rubros mediante recorridos en distintos puntos de la provincia. En este sentido, Mirad apuntó que el objetivo es “entender que cooperativas y mutuales son parte del sistema productivo” y un motor de reactivación para la economía, junto al Estado y el sector privado.

Por su parte, Accastello sostuvo que estas medidas y las resoluciones venideras parten de la decisión de “buscar la manera de que la intermediación en Argentina no sea la que se quede con las ganancias, sino que, en definitiva, sean los sectores productivos y trabajadores los que tengan oportunidad de crecer”.

A modo de autocrítica, el ministro opinó que el Estado debe tener “más capacidad de escuchar para encontrar soluciones” y Aquiles agregó que “se podrían sumar más beneficios para emprendimientos que apunten a generar nuevas fuentes de trabajo y lanzar planes de moratorias de deudas con el objetivo de oxigenar financieramente a las empresas”.

Consecuencias y panorama a futuro


El alcance final del daño que ocasionará la pandemia a nivel económico es incierto, pero “la caída del consumo, el cierre de industrias y comercios, y el aumento del desempleo” ya son una realidad, como confirmó el representante de la Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales.

Aun así, para Aquiles el escenario no será del todo negativo, ya que también se destacará “la importancia y la necesidad de invertir en el campo de la salud y la ciencia, explorar mercados alternativos, fomentar nuevas industrias y comercios locales, promover planes de reconstrucción y desarrollar otros productos”.

Eduardo Accastello resaltó que el rol de la juventud será fundamental porque “trazarán la solución a un verdadero país, actuarán con sentido común y priorizarán al ser humano, proyectando esto a la comunidad”, de forma tal que los jóvenes puedan permanecer en sus ciudades natales, “teniendo trabajo, educación, vivienda, salud y seguridad”, sin verse obligados a migrar a las grandes ciudades.

Para concluir, Nahum Mirad aventuró que “las empresas que tengan dificultades, movilizadas por sus trabajadores, se reconstruirán bajo la forma de cooperativas”, al tiempo que “se crearán asociaciones desde cero, ya que muchos jóvenes se organizarán para autogestionarse”.