El legislador provincial realizó una síntesis sobre las decisiones sociales y políticas tomadas en el Departamento Colón para luchar contra el avance del nuevo coronavirus. Economías regionales pospandemia, salud pública y acatamiento de la normativa por parte de la población, son algunas de las aristas abordadas por el funcionario y vecino de Unquillo.

Por Pedro Cuervo y Francisco Periales

4to Año. Instituto Educativo Nuevo Milenio


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El unquillense Carlos Alberto Presas, legislador provincial por el Departamento Colón, dialogó con El Milenio e hizo un repaso sobre el comportamiento socio-político de la región tras cuatro meses de lucha contra el nuevo coronavirus.

Cómo lo afecto personalmente, la reacción de los gobiernos municipales, el vínculo con Provincia y Nación, la conducta de la ciudadanía, el desempeño del sistema de salud pública y la situación de las economías regionales, son parte de la síntesis que el funcionario compartió.


Los legisladores Carlos Presas, Natalia Martínez y Rodrigo Rufeil donaron sus haberes a distintas instituciones de la región, como el Hospital de Unquillo. Foto E. Parrau/El Milenio.



El Milenio: ¿Cómo llevó la cuarentena a nivel laboral y personal?

Carlos Presas: Como todos. Hice el aislamiento obligatorio en mi casa, en las sierras. Realmente me cuidé mucho porque soy parte del grupo de riesgo y en ese marco no tuve dificultades, pero sí me cambió bastante la rutina de trabajo, porque soy de andar mucho por el Departamento Colón. Tuve que achicar el recorrido de manera sustancial, a pesar de que los legisladores tenemos permiso para circular en toda la provincia.

EM: ¿Qué acciones implementó Córdoba en general y nuestra región en particular para afrontar esta situación?

CP: Apenas comenzó la pandemia, el gobierno provincial formalizó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que es un consejo conformado por Defensa Civil de la Provincia, municipios, Secretaría de Gestión del Riesgo Climático y Catástrofes, todas las fuerzas armadas nacionales y provinciales (entre ellas, Ejército Argentino, Gendarmería Nacional y Policía de Córdoba), y los ministerios provinciales de Salud, de Seguridad y de Gobierno, entre otras dependencias e instituciones.

En ese marco se implementaron todas las políticas provinciales (en consonancia con los lineamientos del Ministerio de Salud y el Poder Ejecutivo de la Nación), las cuales luego eran llevadas adelante a nivel local por los intendentes, a quienes se les transfirió fuertemente la responsabilidad del control en sus respectivas ciudades.

EM: ¿Dónde se generaron los mayores focos de infección en la región? 

CP: Tuvimos un foco muy importante en Saldán con el caso del geriátrico Santa Lucía, donde desgraciadamente se perdieron doce vidas, y también hubo varios casos en La Calera, Villa Allende y Mendiolaza, pero la mayoría se vinculaban con gente que trabajaba en la residencia. Después hubo algún foco muy débil en Jesús María y Colonia Caroya, pero en general, sin contar lo de Saldán, Sierras Chicas ha estado tranquilo.

EM: ¿Cuál es su apreciación con respecto al comportamiento de la ciudadanía frente a la emergencia sanitaria? ¿Se cumplió la cuarentena?

CP: Bastante bien. Los intendentes plantearon un control muy estricto en el ingreso y egreso de cada localidad, reduciendo significativamente la movilidad, que es lo que este virus necesita. Porque el virus está ahí y uno lo va a buscar, como dice el gobernador Schiaretti. Si uno no lo busca, no se moviliza, no te ataca. Se han labrado más de veinte mil actas a personas que no cumplieron la cuarentena en la provincia, pero somos tres millones y medio, o sea que proporcionalmente no estamos mal.

EM: ¿Cree que la salud pública en Sierras Chicas puede hacer frente a los casos de COVID-19?

CP: Sí, totalmente. Tenemos tres hospitales provinciales en el Departamento Colón, lo cual no es común. En La Calera y en Unquillo hay dos establecimientos casi nuevos, mientras que el hospital de Jesús María está especialmente destinado a atender personas con diagnóstico de COVID-19, cuenta con sala de aislamiento y toda la aparatología necesaria para atacar esos casos.

EM: ¿Le pareció correcto el accionar del gobierno argentino?

CP: Yo creo que, si el Estado Nacional no hubiera implementado políticas clave a nivel sanitario, como la compra de equipamiento, y en el plano económico, con programas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), la Tarjea Alimentar o la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que ayudó a muchas empresas a pagar los sueldos; las provincias hoy estaríamos en una situación mucho más delicada.


“Creo que nuestros hábitos se van a modificar totalmente”, anticipó Presas. Foto archivo El Milenio.


EM: ¿Cómo piensa que va a seguir la economía a nivel regional?

CP: Creo que de a poco se irá recuperando, pero va a ser complejo, porque la gente no se va a poder movilizar como antes. Además, muchos se han quedado sin trabajo o tienen una jornada más reducida, lo cual afecta muchísimo los ingresos.

En estos días ya se han flexibilizado varias actividades, como el tema gastronómico. Pero va a llevar bastante tiempo salir de esto, porque la pérdida de fuentes de trabajo y la caída del PBI nacional y provincial es muy pronunciada, no es algo que se recupere de un día para el otro.

Desde nuestro lugar hemos emprendido algunas pequeñas acciones, como el programa de distribución de semillas del Ministerio de Agricultura de la provincia, que va a permitir que 8500 familias armen una huerta en su casa, algo que se aplica mucho en otros países, pero que en Argentina se había perdido bastante, aunque los niños y jóvenes hoy tienen otra visión.

Además, junto a los legisladores Natalia Martínez y Rodrigo Rufeil, decidimos donar el 100% de nuestro sueldo y con eso comprar mercadería para merenderos y llevar aportes a los cuatro hospitales de la región (entre ellos, los de Villa Allende y Unquillo) para que adquieran elementos sanitarios.

EM: Para finalizar, ¿qué cambios se imagina que experimentará la sociedad?

CP: Creo que nuestros hábitos se van a modificar totalmente. El barbijo se va a utilizar muchísimo tiempo y el distanciamiento social también. Hay personas que seguramente cuando vayan a algún lugar con mucha gente se van a poner barbijo, van a tomar distancia o directamente se van a ir para volver después. Espacios como la escuela o la cancha también van a cambiar, no vamos a ir en montonera. Creo que todos nos vamos a cuidar mucho.