Muchos son los pasatiempos que se pueden cultivar durante el aislamiento, y la escritura es quizás uno de los más bellos y útiles para transitar esta etapa. María Laura Soteras es una de las representantes de este fenómeno y actualmente dicta talleres online, ayudando a las personas a romper con las estructuras para desplegar su faceta creativa.

La palabra y el universo infinito que posibilita atrajeron a María Laura Soteras desde su infancia y, aunque los años la inclinaron a estudiar ciencias económicas, la literatura siempre fue su auténtica vocación. Así, hoy en día se define a sí misma como contadora, pero de historias.

Empezó de niña, escribiendo cuentos y fábulas que acompañaba con dibujos. De adolescente, vinieron las poesías y los diarios íntimos. Después de varios talleres, sintió en carne propia los beneficios de la escritura y decidió convertir la promoción de la palabra en su misión. A partir de ese rol, recorre el país y el continente latinoamericano (presencial y virtualmente) buscando estimular la creatividad que cada uno lleva dentro.


En marzo, Soteras comenzó un taller en Villa Allende, a través de El Emporio, que ahora sigue en formato a distancia.


Desde su concepción, “todos tenemos algo para contar” y lograrlo es sólo cuestión de práctica. Aunque el temor a la hoja en blanco, el famoso “bloqueo” o la simple dificultad para plasmar las ideas son algunas de las problemáticas más frecuentes para quienes anhelan sumergirse en la escritura, Soteras asegura que el hábito se adquiere, trabajando día a día.

“Se trata de animarse a improvisar y jugar”, sostiene. Con esa convicción como premisa, gestó “Almas con aroma a tinta”, un proyecto de escritura creativa que se traduce en el dictado de varios talleres. Su propósito es claro: descubrir el potencial de cada asistente y desarrollarlo.

En verano, de la mano de El Emporio, librería que recientemente desembarcó en Villa Allende, Soteras llegó a Sierras Chicas con su propuesta. Hoy, mientras la pandemia tiene en pausa al mundo, continúa dictando talleres de forma online, atravesando fronteras con el arte de escribir.

El Milenio: ¿De qué manera surgieron los talleres?

María Laura Soteras: Todo empezó un día que me acerqué a la biblioteca de mi pueblo natal, en La Rioja, buscando algún taller de escritura creativa, pero como no había, me nació del alma decir que yo lo podía dar. Así empecé a investigar, a leer, a conocer más sobre la escritura creativa y los diversos disparadores y autores. Llevaba mi material para crear junto a jóvenes y adultos, una vez por semana, y lo que se generaba era realmente mágico, vibrábamos todos en la misma sintonía.

Una vez, uno de los asistentes me comentó que cuando entraba en la biblioteca, sentía que su cuerpo quedaba afuera y sólo rondaba su alma. Así surgió el nombre del taller. La idea es descubrir el potencial de cada uno para estimularlo desde ahí. Todos tenemos nuestro estilo, el arte es subjetivo. No busco encontrar o corregir errores, sino más bien hallar la faceta que identifica a cada uno y potenciarla.


Desde “Almas con Aroma a Tinta”, Soteras dicta: El Portal del Universo Imaginario, El Callejón de los Sentidos, La Aldea de las Letras y El Atelier del Narrador.


EM: ¿Cuál es tu técnica para identificar lo que caracteriza a cada persona?

MLS: Todos somos creativos, todos podemos escribir, sólo se trata de animarnos a improvisar y jugar. Luego de plantear algún tema o técnicas para mejorar la escritura, se proponen disparadores creativos, como consignas. En el momento van surgiendo ideas y cada uno se va con eso para crear en su hogar o en el sitio que elijan.

En el próximo encuentro leemos lo que escribieron, debatimos y vamos encontrando el potencial de cada uno. A veces no se dan cuenta que empiezan a aplicar recursos, algunos hacen monólogos muy buenos, otros se destacan en descripciones o tienen facilidad para determinados géneros.

EM: ¿Cómo describirías el proceso óptimo de escritura?

MLS: El arte escapa de las estructuras. Si bien es necesario un hábito, creo que lo primero es dejarse ser, fluir con la tinta en el papel, escribir lo que salga. Después hay tiempo para desechar lo que puede ser superfluo o aburrido para el lector. Pero, al principio, solo hay una idea. Luego se van a ir ordenando acontecimientos, dándole vida a los personajes, siempre agregándole un condimento que es fundamental: lo sensorial, lo emocional, lo estético.

El escritor debe convertir al lector en el sujeto de su arte y acompañar la imaginación por los senderos del texto, invitándolo a que también incorpore su impronta. Lo primero que buscamos a través de los talleres es desinhibir la palabra, más tarde hay tiempo para buscar sinónimos, mejorar descripciones, cortar, cambiar palabras, etc. Escribir es jugar.

“El arte escapa a las estructuras. Lo primero que buscamos a través de los talleres es desinhibir la palabra, después hay tiempo de cambiar y corregir. Escribir es jugar”

EM: ¿Cuál es tu definición de creatividad?

MLS: Es una manera de ser, de estar en el mundo y trascender. En las obras está nuestro ser más auténtico, nos sanan ante el caos que a veces genera lo cotidiano. La creatividad es un momento de calma. Es seguir viviendo también, todos los creadores tienen ese deseo implícito de trascender a través de sus obras.

EM: ¿Qué rol tiene la lectura a la hora de escribir?

MLS: Ya lo decía Borges, antes de escribir, primero hay que ser un buen lector. Yo amo leer, sobre todo me gusta la novela negra. Aparte dedicarse a la lectura es darse un momento de placer y mejora nuestro vocabulario, la sintaxis, la gramática, la descripción y muchas otras capacidades.


«La escritura creativa estimula a imaginar, crear, a conectarnos con nosotros, con el otro, a escuchar». / Foto gentileza El Emporio.


EM: ¿Qué es lo que más disfrutás como escritora?

MLS: La música de las palabras, realmente para mí las palabras cantan, me susurran. Al escribir siento que vuelo, que me traslado a otros mundos. La escritura es eso, magia. Me permite disfrutar y encontrarme conmigo misma.

EM: ¿Cuáles son tus proyectos a futuro con la escritura?

MLS: Quiero seguir expandiendo esto de la escritura creativa. Es una asignatura tan infinita y tan importante que en los países anglosajones y europeos forma parte de la currícula escolar. Es importante porque nos estimula a imaginar, crear, a conectarnos con nosotros, con el otro, a escuchar. También quiero terminar una novela que estoy escribiendo y continuar haciendo cuentos que tengo ahí, dando vueltas.