12 agosto, 2022

El Milenio

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Santiago Cornejo, de Unquillo a “Los Infernales de Güemes”

Un unquillense por adopción fundó un rincón donde vive la tradición argentina, convirtiendo a “Los Infernales de Güemes” en una de las peñas - resto – bar con mayor historia de la ciudad de Córdoba. En dialogo con El Milenio, Santiago Cornejo compartió una porción de este proyecto exitoso con acento de las Sierras Chicas.

Por Abril Flores Martínez y Zoe Malvezzi

Instituto Educativo Nuevo Milenio

periodico@elmilenio.info


El barrio Güemes, hace tiempo se ha convertido en uno de los polos gastronómicos más grandes de Córdoba capital. “Los Infernales”, el tercer bar más antiguo de la zona, ha atravesado diferentes etapas, cambios y éxitos, pero siempre con su esencia y tradición intacta.

Santiago Cornejo, nativo de Salta y hoy vecino de Unquillo, es el propietario de “Los Infernales de Güemes”. En una entrevista imperdible con El Milenio, comparte la historia de esta emblemática peña – resto – bar.

“Queremos seguir con este proyecto de traslado de una parte de nuestra cultura hacia la sociedad, como lo es la gastronomía y la música típica de Argentina”. Fotografía: El Milenio.


El Milenio: ¿Cómo y cuándo nació el proyecto de abrir una peña – resto – bar en Güemes?

Santiago Cornejo: El proyecto nació hace 14 años y se dio porque buscábamos un lugar para poder ir a cantar folclore en Córdoba. En ese momento, no había nada ninguna peña. Yo, particularmente, y uno de mis socios, somos del interior, él de Córdoba y yo de Salta.

Allá teníamos varios lugares donde en mi adolescencia íbamos a cantar, tocar la guitarra y el bombo, y no pudimos encontrar ese ambiente acá, entonces, decidimos junto a un grupo de amigos empezar a buscar un espacio que sea apropiado y lo conseguimos, hace 12 años exactamente, cuando abrimos las puertas de bar.


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EM: ¿Por qué decidieron ponerle “Los Infernales de Güemes”?

SC: Se llama así para rendirle homenaje al caudillo norteño Martin Miguel de Güemes, porque pensamos que es una persona que fue muy importante para la historia de la emancipación de toda América del Sur para con España. Luchó en las invasiones inglesas también y la historia no lo reconoce como tal, pensamos que, si bien ahora, el día de su muerte es feriado nacional, antes la historia no le daba el lugar tan importante que ocupa hoy su persona.

Nos parecía bueno homenajear a través de él a un montón de hombres y mujeres que lucharon por la independencia argentina y que no son reconocidos por nuestra historia oficial.

EM: ¿Qué cambios notó en los últimos años en la zona de Güemes?

SC: En los últimos años hubo un montón de cambios, cuando nosotros abrimos el bar era un lugar muy bohemio, donde había aproximadamente 35 casas de antigüedades, cuatro bares contando el nuestro y estaba el Paseo de las Artes los fines de semana; también, había algunos negocios vinculados a la decoración de interiores.

Güemes ahora, se transformó en un polo gastronómico en el que hay 73 bares, anticuarios quedan muy pocos y un montón de galerías de todo lo que son productos industriales, yo creo que podría decirse que es el polo gastronómico más grande de Córdoba.

EM: ¿Tuvo que hacer cambios en la estética del bar para encajar con el nuevo entorno?

SC: No, nosotros decidimos no hacerlo por querer mantener la rusticidad, siendo un bar popular. Tomamos esta decisión para seguir apuntando a un público, queremos que siga siendo genuino, que sigan yendo los estudiantes, viajeros, ya que estamos en muchas agendas turísticas de Europa, Estados Unidos, Latinoamérica, etc.; se va conociendo de boca en boca, queremos mantener ese público y por eso, es muy importante conservar intacta la estética y estructura de la casa. Los únicos cambios que hicimos fueron aquellos que el público exige gastronómicamente hablando, pero ninguno fue contundente.

«Cuando nosotros abrimos el bar era un lugar muy bohemio, donde había aproximadamente 35 casas de antigüedades, cuatro bares contando el nuestro y estaba el Paseo de las Artes los fines de semana; también, había algunos negocios vinculados a la decoración de interiores». Fotografía Los Infernales.


EM: ¿Notó cambios drásticos en la economía del bar?

SC: Sí, no solamente en nuestro bar. En comparación con lo que vendíamos en el 2015/16 facturamos menos. Todo esto tiene que ver con que aumentaron mucho los servicios como el gas, la luz y el agua, aumentaron los insumos generales y uno no puede trasladarlos a los precios de las cartas.

Siempre, el gastronómico pierde rentabilidad con respecto al incremento de la materia prima y los impuestos, todo esto lleva a que en nuestro rubro se esté perdiendo muchas fuentes de trabajo y mucha cantidad de establecimientos porque no pueden afrontar los gastos actuales.

EM: Para usted, ¿a qué se debe el éxito?

SC: Yo no sé si podríamos llamarlo éxito, es más bien, para nosotros, un sueño hecho realidad que seguimos viviendo todos los días, creo que básicamente damos un servicio y la gente que lo consume está conforme porque tiene en nuestro bar un lugarcito para sentirse que está en su casa, su pueblo, su provincia, porque realmente cuando uno entra a “Los Infernales”, entra a un lugar distinto al resto. Queremos trasladar una estética en forma de comida y música que tiene que ver con el norte argentino, creemos que eso lo logramos bastante bien y es lo que gusta, y por eso nos siguen eligiendo.

EM: ¿Por qué viviendo en Sierras Chicas decidió abrir un comercio allá?

SC: En realidad, en ese momento nosotros vivíamos en Córdoba Capital, si bien mi familia es de Río Ceballos, un par de años después decidimos mudarnos a Sierras Chicas, sabiendo el esfuerzo extra que conlleva el tener que viajar hasta Córdoba para trabajar.

EM: Viviendo en Sierras Chicas, ¿el público no le exige una franquicia acá?

SC: Sí, todo el tiempo nos piden una sucursal en Sierras Chicas, sobre todo nuestro público más universitario que son quienes viven acá, para poder hacer lo mismo, pero sin tener que viajar hasta Nueva Córdoba. Lamentablemente, las condiciones económicas a nivel país en este momento no son las más adecuadas para emprender o invertir, pero estamos esperando a que la oportunidad se nos dé.

Santiago Cornejo, uno de los propietarios de «Los Infernales de Güemes». Fotografía: El Milenio.


EM: ¿Qué proyecto tiene a futuro con el restaurante?

SC: Con Los Infernales tenemos varios proyectos, uno de esos (que ya lo estamos haciendo), es vender cuadros y esculturas de artistas plásticos norteños. La idea es poder difundir el trabajo de esos artistas y que también sean reconocidos en esta parte del país. Y sobre todo, es seguir con este proyecto de traslado de una parte de nuestra cultura hacia la sociedad, como lo es la gastronomía y la música típica de Argentina.