La Escuela de arte popular y gratuita nació en 2010 como resultado de una consulta para decidir en qué invertir un porcentaje del Presupuesto municipal de Unquillo destinado en particular a los jóvenes. Se inició desde la Secretaría de gestión participativa y luego pasó a formar parte de la Dirección de Cultura y Educación. Surgieron varias propuestas en las que solicitaban diferentes talleres por lo que se resolvió hacer una escuela para chicos de 13 a 25 años. En su mejor época, llegó a tener 300 alumnos entre todos los talleres.

- Por Mabel Tula.
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- Candela García
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El objetivo principal fue crear un espacio de formación artística, de carácter inclusivo, por y para los jóvenes de la ciudad y la región. Era una escuela no formal, que funcionaba en la casona de Villa Forchieri y en la que se hacían periódicamente reuniones y asambleas con los alumnos y los coordinadores para tomar las decisiones en conjunto.
Estaba dividida en diferentes áreas: de Artes musicales (teclado, luttería, guitarra, percución, batería, ensamble, coro, canto), Artes escénicas (danzas afro, capoeira, circo, acrobacia en tela, árabe, teatro) y de Artes visuales (plástica, murales, cabezudos para los carnavales, taller de fotografía).
También se dictaban seminarios en diferentes épocas del año, conducidos por docentes de la escuela o especialistas invitados de diferentes temas para profundizar lo que los chicos iban aprendiendo en los talleres. Los estudiantes llegaron a participar de eventos provinciales y hasta del Festival internacional de circo.
En el año 2015 también se ofreció una Diplomatura superior en Música popular, conseguida a través de un convenio con la Universidad de Villa María a través del cual los alumnos pudieron tener un título. Muchos jóvenes que no tenían finalizado el nivel secundario, encontraron en ese espacio un lugar de construcción colectiva y de formación artística.
Para conocer cuál es la situación actual de este espacio de formación artística único en la zona, Azul Bogni Vázquez, profesora de acrobacia en tela y docente de la Epa, brinda detalles.

El Milenio: ¿Dónde funciona hoy la E.P.A. y con qué características?
Azul Bogni Vazquez: La EPA hoy es un espacio cultural independiente, que funciona en el Centro Vecinal Casita Verde de barrio Alto Alegre, en la calle Bello Horizonte y Cerro de la Cruz. Comenzó siendo un proyecto de Nación y después se dejó de recibir ese aporte económico, así que lo abrimos independiente y hace tres años que funciona por nuestra cuenta.
EM: ¿Cuándo inauguraron la escuela actual?
AB: En 2015, hace tres años. Ofrecemos un montón de talleres que también arrancaron desde que iniciamos y que todavía están y otros que fueron mutando.
EM: Actualmente ¿La escuela es privada?
AB: En un principio era totalmente gratuita, pero ahora es con aportes a la gorra, cada persona colabora de acuerdo a sus posibilidades.
EM: ¿Qué actividades/disciplinas ofrecen?
AB: Yo, por ejemplo, soy profesora de acrobacia en tela hace cinco años y hace tres que estoy en la EPA. También hay canto, percusión, candombe, danzas folclóricas; hay dibujo, teatro, apoyo escolar, hubo batería y guitarra. Además, se dispone de una biblioteca que funciona independiente, donde la gente saca libros y después los devuelve; varias cosas. Todas las disciplinas tienen un encargado de la clase o un docente a cargo.
EM: Recién mencionaste que trabajan independientemente ¿Eso quiere decir que no cuentan con el apoyo de la Municipalidad de Unquillo?
AB: Hace tres años que no contamos más con el apoyo de la Municipalidad de Unquillo, aunque este proyecto nació hace ocho años como una iniciativa de ellos.

EM: De lo que era EPA anteriormente ¿Qué se mantuvo? ¿Qué es lo diferente?
AB: Nosotros contábamos con un presupuesto por año, por el cual teníamos equipos de música, instrumentos, micrófonos, estructuras, telas, trapecios; cuando nos quitan el apoyo municipal también se quedan con todos esos elementos, – que, dicho sea de paso, están guardados en un sótano y nadie los está usando- y nosotros quedamos sin nada. Tuvimos que volver a arrancar de cero, con las cosas que cada uno tenía… arrancar independiente significa esto, sin apoyo de nadie y con las personas que quieren aportar.
EM: ¿Cuántos chicos asisten a la escuela aproximadamente? ¿Qué edades tienen?
AB: Yo tengo 20 este año en mis clases de tela, en las de percusión también son como 15. Estarán siendo en total unos 60 o 70 alumnos, más los que organizamos el lugar que somos unos 15. El margen de edad ronda entre los 5 y 18 años.
EM: Además de las clases habituales ¿realizan eventos o presentaciones?
AB: Sí, en lugares más o menos artísticos como centros culturales, siempre se organizan a mitad de año algunas muestras y otras veces a fin de año; así se puede apreciar el proceso de cada taller.
EM: La música es algo muy presente en la EPA, ¿Cómo se observa el movimiento musical en Unquillo?
AB: La mayoría de los chicos de la EPA, están integrando bandas o tienen alguna perspectiva musical aparte de la escuela.
Tanto el Presupuesto participativo joven como su consecuencia en la Escuela popular de Unquillo, han sido propuestas simples y únicas, con excelentes aportes para la comunidad artística de la región, dignas de ser replicadas por cada localidad a la que le preocupe los intereses y necesidades de su pueblo, sus deseos de aprender y compartir. Ojalá vuelva a renacer y multiplicarse.
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