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La voz de un sueño

Anastasia Amarante ya es parte de la escena musical nacional. En su nueva faceta solista, la cantante cordobesa viene de sacar su primer single, “Perdiendo el tiempo”, y ya prepara el segundo, “Nada”. En diálogo con El Milenio, analiza su ecléctico recorrido desde el modelaje hasta la música y desde el indie al programa La Voz Argentina.

Colaboración: Wanjiru Macharía y Andrés Iacobelli (4to IMVA). Francisco Rodríguez y Santino Medina (4to IENM).

Anastasia admite que la música la vuelve loca desde chica y que su familia tuvo un lugar preponderante en ese amor temprano. “Mi mamá siempre cantó en mi casa, era la música constante, aunque nunca se animó a subirse a un escenario”, confiesa la ex alumna del Instituto Milenio Villa Allende.

Pero su madre no era la única, ya que el resto de su familia también está plagada de músicos. “En los asados siempre pintaba sumarse y cantar un poco”, cuenta Amarante, que a los ocho años ya empezó a escribir sus primeros esbozos de canciones.

Fuera del entorno cercano, las referentes de Anastasia llevan la marca del pop estadounidense de principios del 2000. Britney Spears y Christina Aguilera, la renovación del género por ese entonces, ocupaban el lugar del poster en la pieza. Por eso, no resulta extraño que sus primeras composiciones hayan sido en inglés. 

“De grande comencé a prestarle mucha atención al rock nacional y hoy siento que me inspira muchísimo lo que vienen haciendo Nathy Peluso y Rosalía. Son artistas con una potencia increíble arriba del escenario y también valoro sus letras, su manera de expresar y de llegar al público. Es lo que más me gustaría lograr”, explica la cantante sobre las dos creadoras que sacuden la escena musical del mundo hispano.

La cantante fue telonera de artistas de la talla de Diego Torres y Jimena Barón, además de participar en el certamen La Voz Argentina. Foto gentileza Leo Basoalto.

Pero Anastasia va en constante búsqueda de un estilo propio, transitando un camino que hasta ahora la llevó a recorrer escenarios muy disímiles con el mismo disfrute. Participó en diferentes formaciones musicales, pero la más importante de ellas fue Hiperespacio, una banda de indie que mezclaba el poderío suave de los arpegios con la atmósfera de sonidos sintetizados y electrónicos. También fue telonera de Diego Torres y Jimena Barón durante sus últimos shows en Córdoba, y se lució interpretando un tema a dúo junto a Juan Ingaramo. 

Anastasia es una artista polifacética y, en el popular certamen La Voz Argentina, demostró que es capaz de moverse con naturalidad por diversos géneros, sin perder su impronta. Finalmente, quedó seleccionada para integrar el equipo de Axel y Ricardo Montaner, luego de una gran versión de “Don’t speak”, el hit noventoso de No Doubt.

El Milenio: Tu foco últimamente está en la música, pero ¿cómo te llevas con tu carrera en el modelaje y qué cambios pensás que está atravesando el rubro en estos últimos tiempos?

Anastasia Amarante: Me siento cómoda, me gusta participar en desfiles y sesiones, en general tengo cierta soltura. Creo que en el mundo del modelaje se está analizando un poco más el mensaje en cuanto a los cuerpos hegemónicos, qué es lo que vende, lo que está bien, lo que está mal. 

En mi caso, de chica crecí viendo cuerpos que creía extraordinarios, pero en realidad no eran cuerpos sanos. Te vendían toda una idea de lo que una tenía que ser que no era para nada saludable, y pienso que hoy esa tendencia está cambiando un poco. Hay una movida interesante para que en los desfiles haya personas de diferentes talles y que todos los cuerpos sean aceptados, eso me parece clave.

EM: ¿Cómo te impactó ese mandato del cuerpo hegemónico?

AA: Cuando era chica tuve un breve período en el que desarrollé problemas alimenticios. Pude salir de eso porque hice terapia, porque recibí un gran apoyo de mi familia y porque aprendí a aceptarme a mí misma. Me refugié en el deporte, en entrenar y entender que en realidad mi cuerpo es una fuente de vida y que lo que hay que cuidar es la salud, que no tengo que dejar de comer por un ideal estético. Así que me encanta que hoy en día los cuerpos reales se vayan abriendo espacio en las pasarelas. Creo que es un tema urgente.

EM: ¿Cómo decidiste meterte en el casting de La Voz Argentina?

AA: Sinceramente al principio me daba mucho miedo, pensaba “uy, no sé si estoy lista para salir en la tele, no sé si voy a poder sacar lo mejor de mí”. Así que fue más por el impulso de mi entorno, que me alentó un montón, porque yo quizás no me sentía tan preparada. 

Fui sin mayores expectativas al casting, haciendo cuatro horas de fila. Cuando me llamaron un mes después de la audición, realmente no lo podía creer. La verdad estoy muy contenta por haberme animado, aun hoy miro los videos y me pregunto cómo hice para cantar con tantas cámaras dando vueltas.

De chica, sus referentes fueron Britney Spears y Christina Aguilera. Hoy admira a Nathy Peluso y Rosalía, artistas disruptivas de la escena española. Foto gentileza Quality Espacio.

EM: ¿Te sirvió como aprendizaje a nivel profesional?

AA: Sí, yo creo que verte a vos misma en la televisión te ayuda mucho en cuanto a generar experiencia y solidez. Me di cuenta que tenía algunos vicios corporales que tenía que trabajar, movimientos arriba del escenario muy relacionados a los nervios. 

También me sirvió para modificar algunas técnicas vocales totalmente negativas, que a la larga te dañan la voz. Fue un paso increíble que también te prepara para grandes escenarios y para afrontar el desafío de saber desempeñarse en un show de alto calibre.

EM: En enero sacaste tu primer single, ¿cómo fue la producción del tema?

AA: Un amigo llegó un día con una base y yo empecé a componer sobre eso. Es como ‘mi primer bebé’. Lo digo de esa forma porque realmente tiene una importancia tremenda para mí, es un trabajo de muchas horas con el que estoy muy conforme. Ahora en breve va a salir mi segundo simple, llamado «Nada». 

Anastasia encara una nueva etapa como solista, luego de una interesante experiencia en el indie pop local. PH: Leo Basoalto.

EM: ¿Pensás en un disco? ¿O es un formato que ha ido perdiendo fuerza en la actualidad?

AA: De momento voy a sacar singles y más adelante seguramente voy a hacer un disco. Pero voy a ir a mi tiempo, no siento que una se tenga que apurar en la música, creo que tiene que ser un proceso que se vaya dando naturalmente, que fluya. 

Así que voy de a poco, pero firme y segura de que va a salir increíble, que les va encantar. Y lo creo así porque a mí me encanta y pienso que eso es lo más importante, que cada artista se sienta contento e identificado en su obra.

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