El autor Luis Carranza Torres nacido en la ciudad de Córdoba, lanzó su nueva novela en julio del mes pasado, la cual trata una historia ambientada en el Imperio Romano. El Milenio se contactó con Carranza, para conocer sobre su nuevo libro, sus intereses, pasiones y el reto que conlleva escribir una novela de ficción, pero ser fiel a los hechos históricos en el proceso.

  • Por Lourdes Lugo y Sofía Abate
  • 6to Año, Instituto Milenio Villa Allende

Luis Carranza Torres es un abogado, docente e historiador que a lo largo de su carrera, logró combinar y plasmar sus conocimientos con su faceta de escritor de novelas históricas. Reconocido hombre de leyes, cuenta que su pasión por la historia antigua, lo llevó a descubrir que existía mucho por investigar y relatar acerca de la cultura antigua de Roma.

La antigua Roma es un tema que me ha cautivado desde chico”, manifestó a este medio el autor de novelas de la talla de Mujeres de Invierno (Vestales, 2017), Secretos de un ausente (El Emporio Ediciones, 2018) e Hijos de la Tormenta (Vestales, 2018), solo por nombrar algunos de sus más recientes trabajos.

Casualmente, en julio de este año, presentó su último trabajo “Germanicus el corazón de la espada”, obra que relata la historia de un guerrero en una encrucijada sobre si mismo en la infinidad de caminos que conducen a Roma.

Para conocer un poco más sobre su faceta como escritor y sus pensamientos relacionados a su última obra, El Milenio se contactó con Carranza para que nos cuente un poco más sobre este nuevo emprendimiento literario.

El Milenio (EM): ¿Cuándo empezaste a tener interés en la literatura?

Luis Carranza (LC): Desde siempre te diría. Incluso, desde antes de leer. Recuerdo de muy chiquito, antes de ir a primer grado, sacar libros de la biblioteca de mi papá y hacer como que los leía. Imaginaba qué podía llegar a decir esas letras inentendibles. Siempre me gustó redactar y escribí desde los doce en el periódico escolar y luego en otras publicaciones hasta llegar a los libros.

EM: ¿Qué género te gusta más? ¿Por qué?

LC: Leo variado y trato de escribir también de esa forma. Incursionar en diversos géneros. A la vez, si es posible con la historia. De todos ellos, es lo histórico y el suspenso lo que me llama particularmente.

EM: ¿Cómo te nace una idea al escribir una novela?

LC: Es difícil de decir. Sólo surge, en el momento y lugar menos pensados: Una persona que ves por la calle, una publicidad, un aroma, una frase que te llama la atención. Y a partir de ahí se suceden ideas, empezás a imaginar a partir de ella personajes, situaciones, un contexto. Con eso das forma a la trama.

EM: ¿Qué es lo más difícil al escribir una novela?

LC: Mantener la tensión en la trama. Es decir, capturar el interés del lector y no soltarlo hasta que termine el texto. No hay una receta para eso y es algo que se construye línea a línea te diría. En las novelas históricas, además, tienen la dificultad de ser leales a lo que ocurrió, a hacer actuar a los personajes históricos como realmente eran. Ese es un límite que tengo muy claro. No se puede mentir o desdibujar hechos históricos en función de una trama. Creo que se es irrespetuoso con el lector.

EM: Sabemos que lanzaste un nuevo libro “Germanicus el corazón de la espada” ¿Este ya se encuentra a la venta? ¿En qué formato lo podríamos encontrar?

LC: Está desde julio a la venta en papel. Más adelante supongo que habrá una edición digital. La distribución es tanto a nivel nacional y en otros países.

EM: ¿Qué te inspiró a escribir el libro “Germanicus”?

LC: La antigua Roma es un tema que me ha cautivado desde chico. Me encanta leer, ver documentales, películas o miniseries de esa época. Roma es la conjunción de muchas cosas, de lo que puede lograrse con una organización buena de la sociedad, por el lado rescatable, y de los peores excesos que pueden cometerse con el poder absoluto, desde lo negativo. También, la vida diaria de los romanos, su vocación por lo público y la vida centrada en la familia que, hoy, llamaríamos extensa, le atrajeron también.

EM: ¿De dónde investigas la información histórica de tus novelas?

LC: Internet es una gran ayuda, pero hay que saber buscar. Quedarse con sitios de información serios, si es posible de instituciones de investigación histórica o técnica reconocidas. Cuando se puede, los libros son algo importante. Sobre todo, los clásicos. Pero a veces por la especificidad o antigüedad de la obra no es fácil conseguirlos. Para Germanicus mucho fue sobre ese tipo de obras, a las que sumé la documentación, poca, que nos ha llegado de la época. Casi en todos los casos, no en forma original sino a través de transcripciones en otros documentos más modernos.

EM: ¿Cuáles son tus objetivos como escritor?

LC: Narrar buenas historias, que muestren al ser humano como es, con sus partes buenas y sus partes malas, con su luz y su oscuridad. Para entretener, hacer soñar, pero también hacer pensar sobre esas cosas que nos definen en una situación, en una sociedad, en un momento de nuestras vidas.