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29 octubre, 2020

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Sin huéspedes y sin certezas

Tras cuatro meses sin facturación, la actividad turística se encuentra en estado crítico. A pesar de las nuevas medidas de la Provincia para ayudar a los sectores productivos que siguen paralizados, el rubro hotelero exige mayor compromiso estatal para sobrevivir. Martín Colazo y Guillermo Cuervo, propietarios de hoteles en Sierras Chicas, compartieron su situación con El Milenio.

Colaboración: Lucía Argüello 


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La emergencia sanitaria amenaza con fuerza al turismo, uno de los sectores más afectados por las medidas tomadas para combatir el nuevo coronavirus (las cuales restringen notoriamente la movilidad de los ciudadanos, así como los eventos sociales que implican grandes concentraciones de personas).

En el plano nacional, la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) informó que la actividad registró una caída del 94,9% en junio y anticipan que un 75% de las empresas hoteleras podrían cerrar sus puertas.

A nivel local, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica Córdoba advirtió que la crisis del sector afecta a más de 40 mil empleados en la provincia y que el interior es golpeado de lleno por la ausencia de turistas y la pérdida de fechas importantes como Pascua y las vacaciones de invierno.

Avizorando un panorama que no se resolverá con el mero retorno de las actividades viajeras (de por sí bastante lejano en el horizonte que plantea la situación sanitaria actual), los hoteles del país reclaman a todos los niveles gubernamentales la adopción de medidas concretas y efectivas para sostener al sector. El pasado 10 de julio, hoteleros y gastronómicos marcharon en auto por el centro de Córdoba, en una caravana de protesta que contó con fuerte presencia de representantes de Sierras Chicas.

El costo de la inactividad


A nivel nacional, la actividad registró una caída del 94,9% en junio. Foto E. Parrau/El Milenio.


En el corredor serrano la situación también se agudiza. Con treinta años de experiencia en turismo y propietario de una agencia de viajes, Martín Colazo advierte que la pandemia ha provocado “un hueco muy importante” en las finanzas y que “va a llevar mucho tiempo volver a poner en funcionamiento toda la estructura”.

Hace dos años tiene en concesión el clásico Hotel de France en Río Ceballos y teme por el futuro del espacio. Afirma que ya hubo épocas malas donde se trabajó con un 30% menos de la capacidad, pero nunca en un 100% menos. “No estamos en desacuerdo con las medidas que se toman para preservar la salud, sabemos que la cuarentena es necesaria. El tema es que para cuando el movimiento se reactive, la gente se va a encontrar dos hoteles y tres restaurantes de los cien que había”, señaló Colazo.

Es duro sostener tantos días de encierro sin ingresos y con la presión de impuestos, servicios y otros gastos que se mantienen como si estuviéramos en actividad normal. Es más caro mantener un hotel cerrado que uno activo. Los apoyos que ha dado el gobierno son insuficientes en relación a lo que se necesita para salvaguardar el rubro”, explicó el hotelero.

¿Una luz?


El 13 de julio, el Estado provincial dio a conocer una serie de medidas paliativas para un abanico de sectores productivos que siguen sin poder trabajar debido a las resoluciones sanitarias, incluidos los hoteleros.

Entre las distintas acciones, se anunció que, para estos contribuyentes, el pago de los impuestos Inmobiliario Urbano y Automotor correspondientes a 2020 se diferirá hasta el 31 de marzo del año que viene (es decir que, lo que no se pagó hasta ahora, se cobrará desde 2021, sin interés por mora ni actualizaciones).

También se anunciaron beneficios para los clientes comerciales e industriales de Epec. A los grandes usuarios (Tarifa 3) que hayan consumido el 70% o menos que el mismo mes del año pasado, se les cobrará sólo la potencia registrada, sin importar la que tenga contratada. Para las actividades que siguen paralizadas, el beneficio se extenderá hasta el 31 de octubre.

A su vez, quienes registren facturas vencidas de abril, mayo y/o junio, podrán pagar en 12 cuotas desde enero, con un interés del 24% anual. Para los usuarios de la Tarifa 2 (comerciales y de servicios), la oferta es de 30 cuotas, con el mismo interés. 

Al respecto, Guillermo Cuervo, dueño del Hotel San Pedro y el salón de eventos Villegas en Río Ceballos), opinó: “Nos parece bien la ayuda, pero en las facturas que nos están mandado figura el consumo como si tuviéramos los hoteles abiertos. Imagino que lo van a corregir, con el medidor es muy fácil comprobar el error, pero mientras tanto las facturas siguen llegando y la deuda se acumula”.

Por su parte, el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación propuso un “Plan de Auxilio, Capacitación, Infraestructura y Promoción del Turismo Nacional” que contempla una inversión de cuatro mil millones de pesos que “ayudará a los prestadores privados a posicionarse competitivamente”. Sin embargo, muchos empresarios siguen reclamando que se declare la emergencia económica para el sector.

Entre la resistencia y la reconversión


Es duro sostener tantos días de encierro sin ingresos y con la presión de impuestos, servicios y otros gastos que se mantienen como si estuviéramos en actividad normal”. Martín Colazo, Hotel de France. Foto E. Parrau/El Milenio.


El pago de los sueldos de los empleados es otro de los grandes desafíos para las empresas sin actividad. Aunque el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) ha permitido sostener parcialmente las fuentes laborales, muchos hoteles buscan alternativas para generar algún ingreso. “Nosotros teníamos al personal de cocina parado, entonces empezados a reinventarnos un poco. En Villegas, creamos una nueva línea de ‘restaurante en tu casa’ y ofrecemos comida envasada al vacío”, compartió Cuervo.

Por su parte, Colazo, tras años de trabajo en el rubro, rehúye las opciones no turísticas. “En lo personal, no quiero otra alternativa. Este es un estilo de vida, somos un destino turístico. Sino para qué se hacen las inversiones, desde el posicionamiento de la marca del hotel hasta las páginas web. Son grandes esfuerzos económicos que no estamos dispuestos a tirar por la borda porque no hay una lectura correcta de lo que estamos viviendo”, señaló el administrador del Hotel de France.

Pensando en un escenario pospandemia, se barajan diversas propuestas vinculadas al desarrollo de un nuevo paradigma turístico que haga más hincapié en la naturaleza y el desarrollo de actividades al aire libre, como el senderismo, una arista de gran potencial en Sierras Chicas. Sin embargo, por ahora las perspectivas no son muy optimistas y, como dice Guillermo Cuervo, “todo es a futuro y primero hay que llegar ahí”.