Su juventud no fue nada fácil, pero la música le salvó la vida. Tras años de reafirmarse como el rey urbano de las Sierras Chicas, el País comienza a escucharlo, cantarlo y bailarlo.

  • Colaboración: Camila De Santis y Valentina Solís, 4to Año, IENM; Emilio García y Mateo Capdevila, 4to Año, IMVA.

Juan Cruz López o mejor conocido como Juan Cross, se convirtió en el artista urbano con más reconocimiento nacional de Sierras Chicas. Pero no está solo recorriendo los escenarios más importantes de la Provincia y el País, lo acompaña un equipo de fierro que lo sostiene en este nada fácil ambiente artístico.

El rioceballense asegura, además, que los porteños y bonaerenses enloquecen con el reggaetón fusionado al cuarteto y rap, pero siempre manteniendo la esencia del barrio que lo vio crecer.

“Primero, hay que tener actitud, disciplina y constancia; creo que la constancia es fundamental porque es como el fuego, si lo descuidás se apaga, hay que meterle leña y seguir hasta que se haga el incendio”. Foto @miksastudiooficial

El Milenio: ¿Cómo surgió la idea de cantar?

Juan Cross: Es una historia larga de lo que fue mi infancia, después de los 14 años le agarré un cariño diferente, aunque mi sueño en realidad era el boxeo. Siempre me gustó el deporte, pero no pudo ser por malas decisiones de la vida y muchas cosas que surgieron en mi infancia. Gracias a la música retomé el camino sano, y bueno fue por el reggaetón.

Aunque ahora estamos probando nuevos sonidos como el trap, no perdemos nuestra esencia y, en Buenos Aires y en el resto del país nos conocen por el “reggaetón cordobés”.

Muchas veces me pongo a pensar que habría sucedido si no me hubiera metido en la música, quizás no estaría acá. Podría haber tenido otro final y se trató de una decisión que me vi obligado a tomar por mi familia.

En un principio, tratamos de usar mis ingresos para inversión, no para seguir en la calle. Siempre quise más en todo, no me conformo con nada, deseo algo y lo consigo. Entonces, pude grabar un tema y un video. Ahora, puedo ahorrar un poco más para poder realizar un clip de mejor calidad. Sin lugar a dudas, que esto se convirtió en una muy buena herramienta psicológica para poder progresar en esto.

EM: ¿A qué público te dirigís con tu propuesta?

JC: A todos, porque nosotros también vamos, por ejemplo, a merenderos y muchos lugares similares donde trabajamos con los más pequeños, dándoles herramientas a través de la música para que encuentren un objetivo y crearles así la ilusión de que sí se puede.

Apuntamos, además, a los grandes por lo que en nuestros eventos van a poder ver público de 25, 30 y 40 años que acompañan a sus hijos. Siempre digo que podrían dejarlos e irse, sin embargo, compran las entradas y se quedan.

Lo anterior quiere decir que es un público súper amplio, gracias a Dios porque es a lo que apuntamos, y nos demuestran que nuestra música es apta para todo público.

EM: ¿Cómo lográs diferenciarte entre tantos artistas con estilos similares?

JC: Con el ritmo y el estilo de música. Somos diferentes a lo que viene sonando; por ejemplo, el trap, si uno no conoce, piensa que es todo igual porque los efectos son similares y tanto toqueteo de voces hace que suene muy parecido, en cambio, nosotros no hacemos tanto eso, por lo que en el vivo lo podés escuchar igual o mejor al audio.

EM: ¿Las redes sociales influyeron mucho en tu popularidad?

JC: Si, ayudaron al cien por ciento. A mis redes sociales las mantengo yo, también respondo los mensajes. Tengo el contacto directo con la gente que me apoya. Además, gracias a las redes pudimos conseguir fechas en otros lugares.

“No es lo mismo nuestro show en un bar donde el escenario es como la mesa a uno donde hay que llenarlo, entonces vamos con bailarinas y dj”. Foto: @miksastudiooficial

EM: ¿Tuviste la repercusión que buscabas en las Sierras Chicas?

JC: Si, por suerte en Sierras Chicas tenemos buena respuesta, por ejemplo, desde Mendiolaza hasta Jesús María. Se siente la energía, por eso estamos trabajando y expandiendo el movimiento en la región.                                                          

EM: ¿Has realizado recitales en Buenos Aires?

JC: Si, hace más de tres años que venimos viajando a Buenos Aires, a localidades diferentes. Tenemos personas que nos esperan. Este año empezamos con shows exclusivos, antes éramos teloneros y ahora vamos con un espacio. Pero siempre nos movemos con el reggaetón cordobés, porque usamos algunos instrumentos y pistas del cuarteto, lo que nos hace diferentes.

En la Capital la gente es más fanática en general, tanto con nosotros como con otros artistas. Son más demostrativos y nos sorprenden muchas cosas, por ejemplo, cuando te corren al lado del colectivo, cuando te vas o te esperan en la terminal. Esas cosas nos empujan para seguir creando y ver en que más nos podemos expandir.

EM: Y en virtud a que siempre hablás en plural, evidentemente hay un equipo que te acompaña: ¿Juan Cross no es solo Juan Cross?

JC: Si bien soy la cara, atrás hay un hermoso equipo que me acompaña. Se trata de gente sana y motivadora.

EM: ¿Hubo algún lugar donde realizaste un show y se convirtió en el más impactante?

JC: Sí, el show del Teatro Gran Rex en Buenos Aires con Cosculluela, un cantante y compositor puertorriqueño de trap latino y reggaetón. No sé si lo conocen, pero está en la movida con el gran Daddy Yankee, entre otros artistas. Fue una experiencia muy linda, conocerlo, entrar a su camarín, grabar con su equipo.

EM: ¿Con qué cantante te gustaría trabajar o sacar algún tema?

JC: Con Daddy Yankee, es el más grande de estos géneros desde hace años.

EM: ¿Cómo pensás mantenerte vigente en el mundo de la música?

JC: Primero y principal, tratar de ser siempre diferente al resto, sacar lo que está de moda es un desafío personal donde decís yo también lo puedo hacer, pero incorporando lo que es Córdoba, mantener nuestras raíces de cuarteto en nuestro género que es el reggaetón.

También con la gente siempre ser agradecido, lo valoran mucho eso. Cuando salgo en una entrevista de radio o lo que sea, en el barrio me ven igual y con la gente después de cada show me quedo hasta el final para poder saludar a todos. Siempre podemos estar dos o tres horas.

EM: ¿Creés que además de talento y de ganas hace falta esto que nombraste muchas veces como saber venderse?

JC: Absolutamente. A mí me encanta el rap y haría rap con palabras crudas, con lo que vivo día a día, pero un tema de ese estilo no va a sonar en una radio, ya que sin censura no puede salir al aire. Entonces, me acoplo al público que tengo, son adolescentes o quizás hasta de menos edad, por lo que tengo que mantener el ejemplo. Si bien, mis letras tienen la esencia del barrio, no son tan crudas como me gustarían en lo personal. Lo mismo sucede con un videoclip.

Si vos querés llegar acá, tenés que saber venderte de a poco, paso a paso, porque si no en la primera te bajan. En definitiva, hay que adaptarse al público.

EM: Para finalizar: ¿Qué consejo le darías a un joven que recién está comenzando en este mundo?

JC: Que la vida siempre es una pelea de boxeo, no se trata de noquear sino de aguantar los golpes. Por ahí tenemos muchas adicciones que están siempre en nuestro entorno y quizás tomamos malos ejemplos o nos dejamos llevar por cosas que no tienen sentido. Todos tenemos la capacidad para algo, tanto sea para estudiar, bailar, para practicar algún deporte. Creo que en la vida todo pasa por algo, cada uno tiene su don, hay que saberlo encontrar y manifestar, demostrándole a la gente.

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