26 junio, 2022

El Milenio

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Una cuestión de actitud

Con el carisma que la caracteriza, Coki Ramírez cerró la XIII Feria del Libro en el Instituto Milenio Villa Allende (IMVA) a pura diversión. Durante casi dos horas, rió, cantó, bailó con los estudiantes y conversó con El Milenio sobre sus inicios en la música, su paso por la televisión y su presente como cantante independiente.

Villa Allende. Patricia Silvana Ramírez Ter Hart, popularmente conocida como “Coki” Ramírez, nació en Córdoba Capital el 6 de febrero de 1980. Desde chica, fue dueña de un don natural para la música, que la llevó de cantar escondida detrás de las cortinas, a recorrer todo el continente con su voz.

Junto a los estudiantes de 6to Año, Nivel Secundario, del IMVA.

Tras terminar el secundario en el colegio San José de las Hermanas Domínicas, se recibió de protesista dental, aunque también trabajó como secretaria y modelo. “Un día hablé con un guitarrista y le dije que me quería dedicar a la música. Y eso hicimos. Él tocaba y yo cantaba canciones en inglés en los bares para diez o veinte personas”, recordó en su charla con los estudiantes del Nivel Secundario del IMVA.

La magia que nuclea todo

Coki acompañó en el escenario a artistas como Ricardo Montaner, Valeria Lynch, Alberto Plaza, Fito Páez y Noel Schajris.

Coki Ramírez tenía 21 años cuando se encontró con Alberto Plaza y su carrera dio un vuelco. El cantautor chileno quedó maravillado con su talento musical y la contrató como corista. Desde ese momento, y durante los ocho años que siguieron, ambos músicos se dedicaron a viajar y cantar por América Latina.

“Alberto me decía: ‘¡no puedo creer lo que estoy escuchando! ¿de dónde saliste?’ Y yo, re avergonzada, le respondía que simplemente me gustaba cantar. Me contrató y me llevó de gira, se enamoró de mi voz”, contó, entre risas, la cantante. “La música es la magia que nuclea todo”, afirmó.

Tras garbar su primer disco, “Presente” (2007), las ganas de usar su talento para ayudar a los demás la llevaron a convertirse en madrina artística de la asociación civil ACERCAR, de Arroyito, una institución dedicada a ayudar a personas con síndrome de Down. En su paso por el programa “Bailando por un sueño” (2011), Ramírez ayudó a concretar su meta: construir una sede para la organización.

“Siempre canté pensando en alegrarle la vida a los demás, ya sea con una cumbia, un cuarteto o un reggaetón. Entonces Alberto me sugirió hacer un himno para las personas con síndrome de Down”, dijo la artista. Así nació “Yo puedo”, escrita por Plaza e interpretada por Coki, que incluso grabó un video musical con los integrantes de ACERCAR.

En palabras de la cantante, la idea principal del tema es que la sociedad comprenda que el síndrome de Down no es una enfermedad, sino una condición. “Viven la vida igual que nosotros, creo que aún con más amor para dar. No saben de envidia, ni de cosas feas, son puro amor”, destacó la intérprete.

Del Bailando a la fama

La cantante tiene su programa de radio, “Fernet con Coki”, en la FM Pulxo 95.1, viaja por Latinoamérica y es un ejemplo en materia de luchar por los sueños.

Coki Ramírez es una firme defensora del “no aflojar” y asegura que la mejor herramienta para cumplir los sueños es la “buena actitud”. “El Universo, la vida, Dios o quien sea, se encarga de brindar las situaciones para que uno llegue a su objetivo”, aseguró.

En 2010, otro salto importante para su carrera vendría de la mano del ex boxeador Fabio “la Mole” Moli, gracias a cuya recomendación llegó al programa conducido por Marcelo Tinelli. “Me lo crucé en el aeropuerto y me dijo: ‘hay que conseguirle una novia a Marcelo’. Yo pensaba ¿qué tiene que ver esto con mi carrera? Pero mi familia me insistió, me dijo que era la oportunidad de cantar en televisión y hacerme conocida, prácticamente me obligaron a ir. Y, efectivamente, sucedió. Salí en el programa con picos de rating altísimos”, rememoró.

A partir de ese momento, su trayectoria despegó con los devenires de la fama. “La clave del éxito es no escuchar a quienes te dicen que no podés lograr lo que te proponés. Lo importante es confiar en tu instinto, dejarte guiar por tus valores y hacer oídos sordos al qué dirán. Hay que hacer todo con buena actitud”, sostuvo la artista.

“Me decían ¡cómo te vas a llamar Coki, eso no es comercial! Lo siento si no es comercial, es mi nombre. Desde chiquita me dicen así porque jugaba entre los cajones de gaseosa. No me doy vuelta si me dicen Patricia”, contó entre risas.

“La vida me hace saber día a día que mi camino es alegrar a las personas, sean diez, cien o mil. Hoy el éxito para mí no es llenar un estadio. Es ser feliz con lo que tengo. La música es la magia que nuclea todo”

Nuevos horizontes

Junto a Ana Calvo, organizadora y bibliotecaria de la Biblioteca IMVA.

Actualmente, Coki se dedica a la música de manera independiente. Junto a sus allegados, convirtió su nombre y su talento en una empresa familiar. Su hermana, Fernanda Ramírez, administradora de empresas, se apropió gustosa del rol de manager. Trabajan en equipo hace varios años y han logrado resultados exitosos.

La cantante apuntó que la autogestión es lo más importante y que, a pesar de que las grandes discográficas le dieron la espalda, ella siguió adelante con la convicción de que su destino era la música. “Tenía dos opciones: o me quedaba llorando en mi casa porque la disquera no me atendía el teléfono, o me convertía en cantante independiente. Tenía mi voz al cien por ciento, mi carisma, mi autenticidad, mi familia que me apoyaba, un país que me conocía… ¿Cómo iba a renunciar a todo eso por una sola cosa en contra?”, recordó.

Así, Coki cumplió su sueño: vivir de la música. Superó muchas adversidades, la operaron de quistes en sus cuerdas vocales y sintió el miedo de no volver a cantar. Hoy, ya recuperada, vive y disfruta de su carrera sin prejuicios.

“La vida me hace saber, día a día, que mi camino es alegrar a las personas, sean diez, cien o mil. Hoy el éxito para mí no es llenar un estadio. Es ser feliz con lo que tengo. Canté en Uruguay, en Chile e incluso en Estados Unidos. Interpreté “Soy cordobés”, de Rodrigo, y hasta hicieron el trencito”, destacó con orgullo.

Actualmente, la cantante tiene su programa de radio, “Fernet con Coki”, en la FM Pulxo 95.1, viaja por Latinoamérica y es un ejemplo en materia de luchar por los sueños. Tras charlar, cantar y bailar con los estudiantes y docentes del Instituto Milenio Villa Allende, Coki les dejó un consejo: “Para triunfar, hagan lo mejor que puedan, con lo que tengan. Lo demás es actitud”.


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