Como cada año, la Fundación Josefina Valli de Risso (FJVR) llevó adelante la Feria del Libro en sus dos establecimientos, el Instituto Educativo Nuevo Milenio de Unquillo y el Instituto Milenio Villa Allende. Con el objetivo de acercar a los jóvenes a la literatura, el tradicional encuentro se desarrolló durante dos semanas, con la participación de destacadas figuras, talleres y diversas actividades.

  • Por Clara Angeletti
  • Amira López Giménez

En su decimotercera edición, la ya clásica Feria del Libro de la FJVR tuvo invitados de lujo. Escritores, músicos, actores, dibujantes, poetas y hasta aventureros, narradores e historiadores, formaron parte de esta experiencia que se despliega en el Instituto Educativo Nuevo Milenio de Unquillo (IENM) y el Instituto Milenio Villa Allende (IMVA) todos los años.

Se trata de un encuentro que se comienza a gestar varios meses antes, de la mano de las bibliotecarias Ana Calvo y Andrea Marnetto, quienes, junto a las autoridades escolares, convocan a los diferentes autores y profesionales, teniendo en especial consideración a aquellos que viven en la región cordobesa.

La iniciativa intenta abarcar figuras que despierten el interés de los estudiantes, protagonistas indiscutidos del evento, y que promuevan un ambiente dinámico, productivo y enriquecedor en cada jornada. “En general, para elegir a los invitados se tuvieron en cuenta los textos que los niños y jóvenes trabajan en el aula, sus intereses y los temas que se debaten en la actualidad y las experiencias de ferias anteriores que fueron particularmente bien recibidas”, explicó Alejandra Gait, directora del Nivel Secundario del IENM.

Celebración unquillense


Las librerías La Docta, Blackpool, Letra Impresa y Mediterránea participaron de la Feria del Libro en el IENM.

Entre el 7 y el 11 de octubre, los estudiantes del IENM vivieron una semana a pura literatura. Tanto el Nivel Inicial, como el Primario y el Secundario desarrollaron diversas actividades en el marco de esta propuesta cuyo objetivo es promover la lectura y la escritura entre los más jóvenes. Además, como señaló Gait, la feria ofrece a los estudiantes “la posibilidad real de conocer a los autores que leen en su trayecto académico”.

El encuentro fue inaugurado por la escritora, comunicadora y docente Maricel Palomeque, quien brindó varios talleres de escritura creativa. Entre otras figuras, también estuvo presente el relator radial Matías Barzola, con una exposición sobre periodismo deportivo, las reconocidas autoras de novelas históricas Viviana Rivero y Graciela Ramos, y la narradora y poeta entrerriana Estela Smania, que cautivó a los más pequeños del nivel secundario con su libro “Bajo siete llaves”.

Para todos los gustos


La obra de teatro “Ni Romeos, ni Julietas” hizo reír y pensar a los estudiantes del IENM.

Como parte de la propuesta de la feria, también tuvieron lugar actividades prácticas en las que los alumnos del Nivel Primario dibujaron, interactuaron con “libros-objeto” y “libros-álbum” y hasta experimentaron la poesía a través de los susurradores. Por su parte, los estudiantes más avanzados produjeron sus propias bitácoras, trabajaron sobre la vinculación entre literatura y género y se interiorizaron sobre una temática polémica y actual, como lo es la muerte digna, junto al médico terapista especialista en Emergentología, Pecas Soriano.

Pero no todo se redujo a escritores, talleres y debates. También se presentaron obras de teatro como “El secreto del arco iris”, “Un gato a rayas” y “Ni Romeos ni Julietas”. Respecto a la articulación con la puesta en escena de espectáculos teatrales, Gait indicó que “tuvo que ver fundamentalmente con que las obras proponen una nueva interpretación de lo que se lee en los textos, muestran los libros de otra forma”. A su vez, añadió que se busca estimular la participación de estudiantes que quizás, en otras instancias, no se suman.

Los homenajes también formaron parte de este gran evento. El Nivel Inicial, junto a sus familias, trabajó en torno a la escritora, poeta y cantautora María Elena Walsh, dramatizando algunas de sus canciones como «La chacarera de los gatos”, «El reino del revés», «El twist del mono liso» y “El perro salchicha”, entre otros clásicos.

Además, las instalaciones del IENM se llenaron de stands donde las librerías La Docta, Blackpool, Letra Impresa y Mediterránea presentaron sus novelas, cuentos y hasta cómics y mangas (historietas japonesas), para entusiasmo de los estudiantes, que se llevaron más de un libro a casa para engrosar la biblioteca familiar.

“El objetivo principal es acercar a los estudiantes a los autores que han leído, lograr que se entusiasmen por la literatura y responder a sus demandas e intereses”. Alejandra Gait, directora Nivel Secundario IENM.

Broche de oro


El último día, Mariano Marucco (Licenciado en Letras, docente y dramaturgo) deleitó con un monólogo de Shakespeare, mientras en otra sala, la profesora de historia Carolina Bennazar hablaba sobre la inmigración. También se presentó el entrenador de la Selección Argentina de handball femenino, Eduardo “Dady” Gallardo, que compartió sus saberes y experiencia con los estudiantes de los últimos años.

A lo largo de cinco días, niños y jóvenes de todas las edades tuvieron la oportunidad de acercarse a la literatura y la palabra en todas sus formas, aprendiendo, divirtiéndose y reflexionando. “Es necesario formar una cultura general que no pasa solamente por elegir autores que les gusten a los chicos. Además, estos espacios son importantes para brindar un acercamiento real con la orientación de la institución, que es la comunicación”, destacó finalmente la directora Alejandra Gait.

La fiesta en Villa Allende


La reconocida escritora Cristina Bajo junto a la bibliotecaria del IMVA, Ana Calvo.

Veintitrés personajes y entidades de todos los estilos se reunieron para llevar adelante la consigna “Leer es vivir muchas vidas”, slogan que acompañó a la Feria del Libro llevada a cabo en el IMVA entre el 15 y el 18 de octubre. El evento incluyó propuestas de lo más diversas, ya que la palabra fue entendida como una apertura a distintas expresiones, como el teatro, la música, el dibujo y los títeres, sin dejar de lado los infaltables talleres de escritura y narración.

“Siempre nos abrimos a diferentes formas de la cultura. No sólo integramos literatura, sino también otros aspectos que tienen que ver con la música, los emprendimientos, las puestas en escena o las enseñanzas que nos dejan personas como Cristina Bajo, que habló sobre las leyendas y el valor de las pequeñas cosas, o Coki Ramírez, que nos enseñó sobre la vida”, manifestó Ana Calvo, bibliotecaria del IMVA y organizadora de la feria.

Cuatro días de festejo


Los más chicos del IMVA se volcaron a los stands, ansiosos por llevarse un libro a sus casas.

La feria fue inaugurada por Alelí Peiró, una escritora que combina el montañismo con su historia familiar y para quien la arqueología ha ocupado el centro de su creación. A ella le siguieron otras propuestas, como el reconocido psicólogo Sergio Aguirre que trajo sus novelas de misterio o la peluquera Viviana Godoy, de la Fundación Tijeras Solidarias, quien plasmó su experiencia en el libro “Las pequeñas grandes acciones”.

También estuvo presente Marcelo Guerrero, cuentista de Saldán que mediante la actuación brindó una interpretación de su historia “Volá Pedro”, y Maricel Palomeque, quien propuso una serie de talleres que recorrieron la narración, la escritura y la conformación de particulares diccionarios.

Por su parte, Roberto Lapid, arquitecto y escritor, habló sobre su primera novela, “Dizna”, al igual que Matías Cortez con “Pandora” y Graciela Ramos, que presentó su reciente trabajo, “La patria de Enriqueta”. El profesor de Historia Facundo Seara rescató recuerdos de los clubes deportivos del interior cordobés, mientras Martín Fogliacco aportó un poco de filosofía con “Marula”.

La feria tuvo su flamante cierre con la cantante Coki Ramírez, quien habló desde su propia experiencia de vida para alentar a los jóvenes a perseguir sus sueños y puso a bailar a todos los presentes en el Teatro Roberto Risso.

El broche de oro estuvo a cargo de “la gran dama de la literatura argentina”, Cristina Bajo, quien charló con los estudiantes del Nivel Primario, recordando leyendas, historias y experiencias de vida impregnadas del perfume de su infancia en Cabana. Finalmente, la Feria del Libro concluyó su decimotercera edición a pura música con el conjunto Aguamarina.

“Muchos de los autores que hemos traído son de Sierras Chicas o bien de Córdoba. Algunos recién se lanzan al mundo de la escritura, pero todos buscan la forma de involucrar a los chicos y demostrarles que ellos también pueden hacerlo, por eso se integraron los talleres de escritura entre todas las propuestas”, indicó la bibliotecaria Calvo.

“Buscamos incentivar la lectura, motivarlos para que se acerquen a los libros y no se queden solamente en la investigación: que encuentren, además, una forma de placer”. Ana Calvo, bibliotecaria IMVA.

Entre todos


A lo largo de la semana, también visitaron la feria los alumnos de los colegios 17 de Agosto y San José de la ciudad de Villa Allende. Otros actores, siempre significativos, fueron las editoriales y librerías como Mundo del Libro, Blackpool, Daniel Libros, La Librería y Ediciones de la Terraza.

Los stands repletos de propuestas literarias, se combinaron con la muestra del nivel primario, que desplegó creatividad con nuevos finales para algunos clásicos, ilustraciones, materialización de personajes y hasta borradores de sus propias historias y cuentos escritos en grupo.

Para finalizar, la feria no sólo propuso incentivar la lectura sino también abrir la mente al universo de posibilidades expresivas que genera el uso de la palabra. “Como adultos, tenemos que acompañar a los chicos en ese proceso de trabajo y, como profesionales, desde el área que nos toque, buscar algo más que una lectura monótona. Debe existir la posibilidad de interpretar y de intervenir en la narración de otra forma”, concluyó Ana Calvo.