fbpx
Anuncios
Espacio publicitario

Un hostel que alberga oportunidades


Albergo Ético es una idea que nació en Italia en 2010 y llegó a Argentina en 2017. El proyecto, actualmente representado en Bailando por un Sueño, ya fue reconocido por el gobierno nacional y provincial.

Un hostel que alberga oportunidades 1
El hostel Albergo Ético Argentina abrió sus puertas el 21 de marzo de este año. Fotografía gentileza La Voz del Interior.

En el transcurso del 2017, se puso en marcha en Villa Carlos Paz un proyecto que tuvo su origen en Asti, Italia. Este se basa en la inserción al ámbito laboral de personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales o sensoriales. “Albergo Ético” es el nombre de la iniciativa y su objetivo es generar espacios de enseñanza, promoviendo la inclusión, la autonomía y la autosuficiencia personal y económica de estas personas.

Uno de los principales promotores y embajadores de esta propuesta es Mauro Dagna, quien dedica su vida a viajar por el mundo difundiendo la idea de expandir la frontera de posibilidades para estas personas a través del aprendizaje del oficio hotelero-gastronómico. Dagna se contactó con Lucía Torres, presidenta de la Fundación Unidos por la Inclusión Social (UPIS), y juntos comenzaron a trabajar para concretar este deseo.

El 21 de marzo del corriente año, en el Día Mundial del Síndrome de Down, el hostel Albergo Ético Argentina inauguró su primera sede propia, dirigido, administrado y atendido por doce chicos y chicas con discapacidades intelectuales. Se trata del primer establecimiento con estas características en todo el país y el segundo Albergo Ético en el mundo.

Ubicado en Avenida Bach 540, barrio Costa Azul, cumple la función de hotel-escuela para su personal y abrió sus puertas con precios accesibles, a través de un bono contribución destinado a sostener el espacio. Cuenta con cuatro habitaciones y puede alojar hasta doce personas con servicio de desayuno incluido.

Así, lo que comenzó como un deseo difícil de concretar, terminó convirtiéndose en un hecho de gran trascendencia a nivel nacional. El año pasado, mientras los integrantes del proyecto trabajaban en el hotel El Cid, fueron reconocidos por la Legislatura de Córdoba y además recibieron la visita de la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, quien elogió su trabajo.

Este año, su popularidad siguió creciendo y no sólo fueron invitados a conocer la Casa Rosada, sino que actualmente son representados por la bailarina Silvina Escudero en el certamen televisivo Bailando por un Sueño 2019.

Anuncios

El Milenio: ¿Cómo surge el proyecto Albergo Ético?

Lucía Torres: El proyecto empieza en Italia, en Asti, hace ocho años más o menos. Un joven con síndrome de Down llamado Niccoló ingresa a hacer una pasantía en el restaurante de un tal Antonio di Benedetto. Durante su estadía, Antonio descubre todas las potencialidades de Niccoló y finalmente, cuando termina la pasantía, lo conmina a quedarse y trabajar allí como un empleado más.

Pero a la vez, Antonio se avocó a trabajar algunos aspectos que se veían rezagados en Niccoló. Uno de ellos era la sociabilización, por eso en lugar de ponerlo a trabajar en la cocina, lo puso de mozo, para que tuviera contacto con la gente. Así fue trabajando aquellos aspectos que Niccoló necesitaba reforzar para hacer su camino hacia la autonomía y la independencia.

La práctica tuvo efectos impresionantes en Niccoló, al punto que él mismo le pidió que por favor hiciera lo mismo con sus amigos, porque en el transcurso de un año, su vida había cambiado al 100%. Así surge el primer Albergo Ético, en Asti.

Un hostel que alberga oportunidades 2
El martes 7 de mayo, Albergo Ético hizo su debut en la pista de Bailando por un Sueño 2019.

EM: ¿Cómo llega esta iniciativa a Carlos Paz?

LT: Yo la conozco a través de Mauro Dagna, a quien llaman el vagabundo por el mundo, porque hace cuatro años salió de Italia en moto y se dedica a difundir el proyecto de Albergo Ético por distintos países.

Cuando me llega el contacto de Dagna, él ya había pasado por Córdoba, andaba por el norte de Perú. Le mandé un mensaje, le comenté que tengo un hijo con síndrome de Down, Bruno, y que a raíz de todo lo que viví con él fue que surgió la fundación UPIS.

Pero aparte, el padre de Bruno es hotelero. Mi hijo se crio dentro de un hotel y yo vi de primera mano todos los beneficios que tuvo en él, sobre todo a nivel de sociabilización. Desde los quince días de vida, Bruno anduvo de brazo en brazo y así se interiorizó en todas las tareas propias de un hotel. Él sabe tender la cama, limpiar el baño, poner la mesa, lavar los platos, etc.

Me pareció que la idea cerraba por todos lados. Tenía la fundación, conocía de hotelería y sabía lo valiosa que puede ser esa experiencia para un joven con síndrome de Down. Cuando le conté todo eso a Mauro, pegó la vuelta. Llegó acá en marzo de 2017 y ahí nos pusimos a trabajar para hacer un Albergo Ético argentino.

EM: ¿Y cómo fue ese proceso?

LT: Yo quería hacer un Albergo Ético como el de Italia, pero tuvimos que adaptarnos a lo que es la situación de Argentina, que obviamente es diferente, sobre todo en materia de legislación, ya que no tenemos ninguna normativa que nos ampare totalmente, al contrario, acá las leyes que protegen a la discapacidad, ponen límites a este proyecto. Albergo Ético es algo nuevo, revolucionario, diferente, no hay nada como esto en el país.

Tuvimos que remarla mucho. Al principio no conseguíamos dinero para alquilar o comprar un hotel propio, así que, en marzo de 2018, tomamos contacto con el hotel El Cid, donde cinco de los chicos empezaron a trabajar con una pasantía, haciendo una capacitación intensa. El Cid es un hotel de sesenta habitaciones por el que pasan 300 o 400 personas por día. Los chicos iban rotando entre las áreas de recepción, cocina, comedor, habitaciones y mantenimiento. El ritmo era bastante acelerado y la verdad que fue muy fuerte para ellos y sus familias.

El 28 de febrero se terminaba su pasantía (ellos estaban trabajando a través del Plan Promover del Ministerio de Trabajo de la Nación) y no la podían renovar. Entonces apareció la posibilidad de este pequeño espacio y aceptamos inmediatamente.

Un hostel que alberga oportunidades 3
La vicepresidenta Gabriela Michetti visitó a los jóvenes de Albergo Ético en octubre del año pasado. Fotografía gentileza a quien corresponda.

EM: ¿Por qué eligieron el ámbito hotelero gastronómico para llevar a cabo el proyecto?

LT: Porque en el hotel se llevan a cabo muchas de esas tareas que uno necesita realizar en la vida diaria, cosas que a la mayoría de ellos nunca se les ha permitido hacer, como cocinar o limpiar un baño. Todas esas actividades que, para las personas con síndrome de Down o alguna otra discapacidad intelectual, son peligrosas, porque implican manipular electricidad, gas, productos de limpieza, etc., dentro de un hotel son habituales.

EM: ¿Los jóvenes tienen asignado un sueldo?

LT: Sí, ellos están todos en el marco del Plan Promover, que es un plan de capacitación. Es todo lo contrario a lo que ocurre en otros lugares o instituciones, como los centros de guía y las escuelas especiales, donde los padres, ya sea directamente o a través de una obra social, pagan para que sus hijos estén ahí.

Aquí no, aquí nadie paga por estar, ellos cobran por su trabajo. Por eso es tan necesario que nos podamos sustentar de alguna forma, para que esto pueda seguir adelante, porque una vez que se termina el Plan Promover, no lo pueden renovar, entonces la idea es que, cuando termine su pasantía, podamos contratarlos como empleados en blanco.

Anuncios

EM: ¿El hostel se sostiene con la entrada de los turistas o tienen otros ingresos?

LT: La idea es que nos podamos sostener gracias al ingreso de los turistas, aunque en esta época es muy difícil. Carlos Paz tiene sólo 45 días que realmente se pueden explotar económicamente y encima no es un lugar habitual para la gente que utiliza hostels, salvo que nosotros demos el batacazo y logremos atraer al turismo internacional, como sucede en Asti, donde comenzó a viajar gente de toda la comunidad europea para conocer el Albergo Ético.

Mientras tanto, estamos haciendo un montón de acciones paralelas, como un perfil en la plataforma de crowdfunding IDEAME para recaudar fondos y garantizar que sigamos funcionando durante el año, haya o no haya huéspedes, porque los chicos tienen que seguir capacitándose, tienen que seguir trabajando sobre su autonomía. No podemos interrumpir ese proceso cerrando, por ejemplo, un mes.

Un hostel que alberga oportunidades 4
El hostel Albergo Ético Argentina fomenta la inclusión y autonomía de personas con discapacidad a través del oficio hotelero-gastronómico.

EM: ¿Cómo llegaron a ser representados en Bailando por un Sueño?

LT: Nosotros nos inscribimos en la página, como cualquier otro proyecto, pero, además, el año pasado, cuando fuimos a la Feria Internacional de Turismo en Buenos Aires, conocimos a Larry de Clay y yo tenía su número. Entonces filmamos un video con los chicos, se lo mandé a Larry y le pregunté si se podía cumplir nuestro sueño. 

Me preguntó qué necesitábamos y en ese momento lo principal era el equipamiento, porque realmente no teníamos nada. En diez días la gente nos tapó de cosas, fue algo impresionante. Si hay que creer en la abundancia, esto es la abundancia, no teníamos nada y de repente teníamos un montón.

Luego vino la producción y todos los chicos coincidieron en que querían tener su propio hotel, un hotel grande, donde pueda haber más empleados y mucha más actividad, pero yo lo que les pedí es que nos ayuden a sostener este, porque necesitamos persistir uno o dos años más, hasta que nos afiancemos bien y podamos conseguir algo más grande. Ese sería el sueño, por ahora.

Cuando fuimos al programa, Tinelli personalmente se acercó y se sacó fotos con los chicos. Vinieron los de la producción y filmaron un video con nosotros, que está en su Instagram personal. Nos pasan estas cosas que son increíbles, que no están ni planificadas ni habladas con nadie y de repente surgen. Yo creo que es por el potencial enorme que tiene este proyecto.

Un hostel que alberga oportunidades 5
“El hecho de que te vean, no sólo en los medios, sino que haya una persona que realmente te está viendo, más allá de un diagnóstico, eso es lo que ellos quieren, que la gente los vea”. Lucía Torres, presidenta de la fundación UPIS.

EM: Hace pocas semanas fueron invitados a la Casa Rosada, ¿cómo fue esa experiencia para ustedes?

LT:  A mí ya me había invitado personalmente Gabriela Michetti, el año pasado. Como ciudadana me sentí muy sorprendida y me movilizó mucho, más allá de las cuestiones políticas o partidarias, entrar allí, recorrer esos pasillos donde se escribió la historia de nuestro país, fue una experiencia muy fuerte.

Cuando nos reunimos aquella vez, ella me dijo que nos iba a visitar en Carlos Paz y así lo hizo en octubre de 2018. Era todo muy secreto y no se supo mucho, porque ella vino exclusivamente a ver el funcionamiento del hotel con los chicos, fue algo increíble.

Aun así, esta vez me movilizó mucho más, porque fui con los chicos y nos estaban esperando especialmente. Nos recibieron dos guías y tuvimos acceso prácticamente a todo, estuvimos en el balcón que da a Plaza de Mayo, los chicos se sentaron en la mesa donde se reúne el presidente con los otros mandatarios. Era todo muy natural y muy poco común a la vez.

Fuimos a ver el cambio de guardia de los Granaderos y yo me morí de amor, porque cuando pasaron por delante nuestro, redoblaron el paso y golpearon las espuelas de las botas, lo cual es un saludo. Después modificaron su recorrido habitual para volver a pasar al frente de los chicos redoblando el paso. Realmente fue muy emocionante, es impresionante lo que te genera el saludo de los granaderos. Los chicos estaban muy felices.


De la indiferencia al reconocimiento

Un hostel que alberga oportunidades 6

Como madre de Bruno, Lucía Torres conoce los desafíos que enfrentan las personas con síndrome de Down y sus familiares en Argentina. “Las personas con discapacidad, en general, no eran tenidas muy en cuenta años atrás, recién ahora hay mucha más movida. A mí me pasaba con Bruno, cuando era más chiquito, que no lo veían. Yo notaba que ni siquiera sus pares lo veían. Era preocupante, porque la indiferencia mata”, contó Lucía.

“Es horrible transcurrir una vida en la indiferencia, porque acá estamos hablando de personas de treinta o cuarenta años. El hecho de que te vean, no sólo en los medios, sino que haya una persona que realmente te está viendo, más allá de un diagnóstico, eso es lo que importa y lo que ellos quieren, que la gente los vea”, afirmó.

Anuncios

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: