fbpx
Anuncios
CUBRIMOS, CUMPLIMOS

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

La pava de cobre: Kupferkessel


Hace 40 años este tradicional restaurante de comida alemana abría sus puertas en Río Ceballos. Estuvo cerrado durante un tiempo, pero hoy Anne Fischer y su pareja And decidieron recuperarlo, con el acompañamiento incondicional de Úrsula Fischer, su fundadora.

And y Anne.

El Milenio: ¿Cómo nació la idea de poner un restaurante alemán en Río Ceballos?

Anne Fischer: La creadora y emprendedora es mi madre Úrsula Erika Fischer, ella es alemana y lo fundó el 17 de junio de 1978, después que se separó de su primer marido, que era sueco alemán.

Ellos tenían un tallercito en Santa Rosa de Calamuchita donde hacían trabajos en cobre esmaltado; cuando se separan, se viene a Río Ceballos y abre el restaurante Kupferkessel.

EM: ¿Por qué se llama así?

AF: Significa “la pava de cobre”, es una de las tantas obras realizadas por mi madre junto a su primer marido, la tomó como el logo del restaurante.

EM: ¿Cómo fue la historia de KupferKessel?

AF: Empezó muy pequeño, con  pocas mesas al principio y después se fue agrandando (¡mi mamá es grandiosa!). Siempre funcionó en el mismo lugar y los viernes, sábados y domingos; ahí vivía ella con nosotras, (yo nací en noviembre del 78 y después mi hermana en el 81), ella lo sacó adelante.

Cerró en el 2001 y estuvo casi 10 años así, porque yo me fui a vivir a Alemania y mi mamá a la India. Volvimos en el 2008, lo reabrió 3 años mi hermana y después se alquiló. Hoy lo tenemos mi pareja y yo.

EM: ¿A qué responde la decoración y por qué?

AF: Es lo tradicional de Alemania, el sur de ese país tiene esa decoración, cosas de cobre, los manteles del Tirol – es una zona entre Italia, suiza y Alemania-. Son nueve mesas con un mantel  bordó y otro más pequeño con símbolos de corazones, no es lo típico de Alemania, en lo tradicional.

Mi mamá también ha viajado por todo el mundo y trajo muchas cosas de cobre y con eso adornamos el local, y cuando yo vine hace 3 años, trajimos un par de cosas como lámparas,  así que hay decoraciones antiguas y modernas.

EM: ¿Quién se encarga hoy de llevarlo adelante?

AF: Sigue siendo un emprendimiento familiar, lo hacemos mi compañero y yo; él es alemán y se encarga de la cocina, yo atiendo adelante y a veces me ayudan mis hijas, tengo sólo una moza. Mi mamá ha ayudado muchísimo, siempre, pero ahora le hemos dado un descanso, porque no me gusta que trabaje hasta tan tarde.

EM: ¿Qué los diferencia de otros restaurantes?

AF: Que tarda bastante la comida en ser servida, porque todo lo hacemos en el momento, desde cortar la carne.

EM: ¿De dónde provienen sus conocimientos culinarios?

AF: Yo me crié en la cocina y a And –mi compañero- siempre le gustó cocinar y aprendió mucho con mi mamá en este tiempo.

EM: ¿Cuál sería la receta/plato más especial?

AF: Algo que sale siempre es la Fondue de queso (queso derretido con pan tostado y salchicha) después tenés pollo y verdura, fondue de carne con aceite hirviendo (tiene tres tipos de carne, pollo, cerdo y lomo con todas las salsas que hacemos nosotros), bourguignon, una comida húngara que es como un estofado de carne y los Spätzle, que son los ñoquis alemanes.

Otro plato que sale es la raclettes que es una comida suiza- francesa, que es a base de papas y queso y ahora sale mucho como picada. También tengo platos para personas vegetarianas y celíacas.

EM: ¿Sus comidas o postres tienen algún significado o historia?

AF: Hicimos un postre que se llama “Copa tairona” que es con helado y mango -porque amo Colombia y he ido varias veces a esa zona-, es una cosa espectacular inventada por mi mamá.

También está la “copa Bodensee”, que es helado con manzanas, el nombre viene de la zona sur de Alemania que tiene mucha producción de esa fruta, entonces el postre es con helado, manzana y crunchy. Ofrecemos además vinos orgánicos, milanesas orgánicas, licuados con coco y mango.

Para el Té ofrecemos tortas de frutos rojos, de ricota, manzana, chocolate, caramelo, licuados con coco y mango.  

EM: ¿Siempre van a funcionar en el mismo lugar?

AF: A mi mamá le ofrecieron muchas veces llevar el local a Buenos Aires y a Carlos Paz -fue el restaurante número 1 en épocas pasadas- pero ella no quería perder nuestra forma de vida familiar.

No nos interesaba ampliar o que haya muchos restaurantes, porque se pierde la calidad;  yo te atiendo, si tenés algún problema lo resolvés conmigo.

EM: ¿Tienen clientes fijos?

AF: Sí, que me llaman y me dice –“Ane” y yo digo: “si ya sé,  la mesa 3”. Hay clientes de toda la vida.

EM: ¿Hasta dónde quieren llegar como emprendedores?

AF: Ahora vivimos de esto, y nos va bien con esto. Hemos hecho una nueva terraza bellísima que era un proyecto del año pasado y tiene como 5 o 6 mesas más.

Anne junto a Úrsula Fischer, su fundadora.

EM: ¿Tienen clientes de Córdoba? ¿Y de otros lugares?

AF: Sí, de Río Ceballos tengo muchas familias. Vienen muchos clientes de Buenos Aires porque se animan a probar más. Acá la gente no se abre a experimentar tanto, porque hay mucha comida agridulce y Córdoba no es tan diverso culinariamente, en cambio la gente de Buenos Aires está un poco más acostumbrada.

Anuncios

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: