Anuncios

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

“No veo el cine como un negocio, para mí el cine es arte”

Fueron las palabras de Juan Pablo Miller, fundador y productor de Tarea Fina, empresa encargada de realizar el largometraje Julia y el Zorro, grabada en Unquillo y con un elenco de extras de la zona.


Por Mirco Sartore | mircosartore@elmilenio.info

Juan Pablo Miller estudió Comunicación Social, pasó por todos los escalones previos para convertirse en productor cinematográfico, trabajó con nombres de peso como Lucrecia Martel, Pino Solanas y Damián Szifrón y actualmente está abocado a la producción de la película Julia y el zorro, de la directora Inés María Barrionuevo, grabada íntegramente en Sierras Chicas. En esta entrevista nos cuenta cómo fue el proceso de grabar en Sierras Chicas, las dificultades a la hora de rodar la cinta de Barrionuevo y sus comienzos en el mundo del Séptimo Arte.

Al cine argentino lo veo muy bien. No para de ganar premios en el exterior, en festivales importantes.

El Milenio: ¿Cómo surgió Tarea Fina?

Juan Pablo Miller: Yo empecé a trabajar en cine en el año 1997, hace ya veinte años. Trabajé de todo: ayudante de producción, asistente de producción, jefe de locaciones, jefe de producción, director de producción. Hice muchas películas con directores muy prestigiosos como Lucrecia Martel, Pino Solanas, Damian Szifron, Bruno Stagnaro, Albertina Carri, Ariel Rotter. En el año 2009 decidí formar mi propia productora, Tarea Fina, para empezar a trabajar ya como productor y dejar de lado el rol de asistente de producción.

La primera película que hacemos con la productora fue Las Acacias, que fue la ópera prima de Pablo Giorgelli y que ganó en el Festival de Cannes la Cámara de Oro. Después de eso hicimos Un amor, de Paula Hernández. Más tarde llegaron Samurái de Gaspar Scheuer, Un nombre más de Martín Salinas, El cerrajero de Martín Smirnof, La luz incidente de Ariel Rotter que el lunes pasado ganó siete Premios Cóndor. Tuvimos la suerte de ganar el premio a la mejor película de 2016, además del premio Sur a la mejor película del mismo año, que es el premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina. Tanto para los críticos como para la industria del cine La luz incidente fue la película del año. También la estrenamos en el festival de Toronto, ganamos premios en La Habana, Uruguay y España.

El año pasado filmamos Invisible, que es la segunda película de Pablo Giorgelli. Tenemos la suerte que se va a estrenar mundialmente en el próximo festival de Venecia, que arranca en tres semanas.
Ahora, estamos con nuestra primera incursión en tierras cordobesas, con la realización de Julia y el zorro.

EM: ¿Cómo ha sido el proceso de concepción de Julia y el zorro?

JPM: El proceso fue realmente muy lindo porque a Inés la conocí cuando estrenó su primera película, Atlántida, en el Festival de Berlín. Yo estaba allí como productor de Ciencias Naturales de Matías Luchessi, nos conocimos con Inés, tomamos un par de cervezas y charlamos un poco. Después, compartimos festival en La Habana. Yo le dije a Inés que me interesaría leer su próximo guión y me lo mandó a los tres, cuatro meses. Le dije que me gustaría producirlo y justo hoy, estamos en el último día de filmación de Julia y el zorro.

EM: ¿Cuáles fueron las principales dificultades a la hora de producir la película?

JPM: Lo más difícil fue conseguir la financiación para hacer la película. Estamos ante un momento bastante complicado a nivel nacional en cuanto al cine. Tuvimos el apoyo de la Provincia, del instituto de cine y de algunos inversores privados que vienen de trabajar con nosotros desde hace mucho tiempo.

EM: ¿Dónde grabaron y cuánto tiempo les llevó?

JPM: La película se grabó en total en cinco semanas y tres sábados. Tres de esas cinco semanas tuvieron como telón de fondo una casa en Ascochinga, que es el hogar de la protagonista. Todo lo que es el pueblo lo filmamos en Unquillo, íntegramente. Fueron dos semanas en Unquillo, en total.

EM: ¿Por qué eligieron Unquillo?

JPM: En parte, porque le gustaba mucho a la directora. Además, tuvimos el apoyo del intendente en lo que es hospedaje, logística, comidas…

EM: ¿Cómo reaccionó la gente al casting que hicieron entre los vecinos de la zona?

JPM: Muy bien. Todos los personajes son cordobeses, menos la protagonista. Si la sacamos a ella, todos los personajes principales, los extras y demás, son todos cordobeses. El casting lo hizo Soledad San Martín. Por otro lado, todo el equipo técnico es cordobés, menos el jefe de producción y el asistente, que trabajan conmigo en la productora.

EM: ¿Dónde podrá ver la gente la película?

JPM: Con seguridad te digo que la película se va a estrenar en Unquilo, Córdoba y Buenos Aires. Mi idea es que la película quede en un festival clase A, como Berlín, Cannes, Venecia, San Sebastián… Ese sería el sueño que tenemos con Inés para con la película. La realidad es que esto es muy difícil, pero también es cierto que la mayoría de las películas que hicimos con las productoras empezaron su recorrido en festivales clase A.

EM: No puedo dejar de preguntarte ¿cómo ves el cine argentino actual y el cordobés en particular?

JPM: Al cine argentino lo veo muy bien. No para de ganar premios en el exterior, en festivales importantes. Sin embargo, hay un problema muy grande a nivel de distribución; hacemos buenas películas pero, al final, el público no las ve. Todas las películas que yo produzco se ven en el exterior y aquí sólo las ven tres mil o cinco mil personas. La luz incidente, por ejemplo, es la mejor película del año 2016 y mucha gente me escribió por Facebook porque no la encuentran en otro lado.

Hay un gran problema de distribución, tanto en Argentina como en Córdoba. Es una cuestión matemática, de cuánta gente metiste en la sala durante un periodo de tiempo determinado. La gente, a la hora de ir al cine, prefiere ir a ver la última de El planeta de los simios o Capitán América que ir a ver una producción nuestra como El pampero, por más galardonada que esté, por más buenas críticas que tenga.

Tiene que haber una política de estado, que haga que las producciones argentinas estén dos semanas en cartel. Es darle más tiempo a las películas para que haya más chance para que sean vistas. Yo no veo el cine como un negocio, para mí el cine es arte. Por allí verlo así es un problema, pero, mientras pueda seguir haciendo este tipo de películas, las voy a hacer.

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: