Callejeritos es un refugio ambulante que subsiste gracias a la colaboración de sus voluntarios y familias que se postulan como hogares provisorios para perros y gatos en situación de emergencia. Si bien sus orígenes están en Mendiolaza, su trabajo abarca a todo el cordón serrano.

Por Redacción El milenio | periodico@elmilenio.info
Colaboración: Julieta Campesi, Lautaro Vega. IMVA. María JoseAlday y Gastón Laspina. IENM
Callejeritos es una agrupación abocada al rescate y cuidado de animales en situaciones de emergencia y abandono. Una de las características de este proyecto es que se trabaja con hogares provisorios, ya que la organización no cuenta con un lugar definitivo. Esto quiere decir que los animales permanecen en casas particulares hasta que se recuperen o sean adoptados.
Debido a las limitaciones derivadas del espacio y de la escasa colaboración de profesionales especializados en la salud de los animales, Callejeritos se dedica principalmente al cuidado de perros y gatos. Al respecto, Caroll Rigonatto, voluntaria y administradora de las redes sociales del refugio ambulante, aclaró que, a pesar de lo anterior, suelen rescatar otras especies, aunque los cuidados son más precarios y las posibilidades de supervivencia, menores.
“Hace poco tiempo encontramos una comadreja bebé pero no sobrevivió. En el caso de los pájaros que caen de los árboles con los vientos, la gente consulta con el veterinario que colabora con nosotros y él los deriva a un veterinario de aves. Se le da de comer, se lo recupera y hasta que se lo suelta de nuevo. A los caballos les traemos trigo, pero estos animales ya tienen una agrupación que se ocupa de ellos”, señaló Rigonatto.
Otra de las limitaciones que ponen en jaque a este proyecto es la falta de personas que trabajen territorialmente, es decir, que muchos apoyan la causa, pero son contados los vecinos que salen a recorrer las calles o se postulan para provisorios, situación que impide a Callejeritos expandir su trabajo, hoy concentrado en Mendiolaza y Río Ceballos.
“En estos últimos tiempos, con el aumentos del maltrato animal que se está registrando en la zona, hemos trabajado intensamente en Río Ceballos junto a un par de colaboradoras y en lo que a mí respecta, he hecho varias denuncias en la ciudad de Mendiolaza”, agregó la voluntaria.
Autegestionarse para sobrevivir
Como casi todos los proyectos dedicados al rescate de animales, Callejeritos necesita autogestionarse para poder sobrevivir. Esto se debe a que, si bien no cuentan con un lugar físico donde resguardar a los perros y gatos rescatados, las familias adoptantes y hogares provisorios reciben ayuda con la alimentación, medicamentos y castraciones por parte de la agrupación. Los gastos de veterinaria generalmente son los más altos y difíciles de gestionar.
La organización muchas veces se solventa con la venta de rifas, cuyos premios son donados por varios negocios que colaboran con mercadería, además de spas y gimnasios que brindan descuentos para los ganadores.
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