26 octubre, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Unquillo: Un teatro para descubrir el mundo

Sin escenario ni espectadores aislados, “Móvil” propone que bebés y adultos se sumerjan en una experiencia construida a partir de los sentidos, el movimiento y la exploración. La obra de Laura Jamui busca abrir un tiempo de juego compartido durante la crianza.

Por: Sofía Diatmair y Greta Frappa 4° IENM – Santino Airasca, Pedro Villafañe y Benjamín Rupenyan 4° IMVA


Durante la primera infancia, y especialmente en el caso de los bebés, las posibilidades de participar de espacios culturales pensados específicamente para ellos son mucho más reducidas. Frente a esto, en Cabana, una propuesta teatral busca abrir esa posibilidad. Así, surge una experiencia en la que bebés, niños pequeños y adultos pueden encontrarse y acercarse al arte desde una perspectiva diferente.

Se trata de la obra “Móvil”, creada por Laura Jamui, que ya tuvo su primera función en septiembre en el Centro Vecinal del barrio y contará con otras fechas a lo largo de octubre y noviembre. Es una instalación lúdica de teatro inmersivo destinada a niños de entre 6 meses y 3 años, que participan acompañados por sus madres, padres o adultos responsables.

La iniciativa forma parte del proyecto de extensión universitaria de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) “Instalaciones lúdicas para primeras infancias”, impulsado por Jamui, profesora de teatro egresada de la casa de estudios y técnica en recreación y tiempo libre.

La obra recupera una búsqueda que comenzó años atrás, cuando Jamui trabajaba en un bachillerato popular para adultos en Buenos Aires. Allí, las personas que asistían a estudiar podían llevar a sus hijos pequeños, por lo que funcionaba un espacio de recreación y juegos para ellos. En ese contexto, la artista comenzó a explorar propuestas que combinaban radio, poesía, teatro, juego y otras expresiones artísticas.

A su vez, se busca que los adultos encuentren un punto de encuentro durante una etapa atravesada por la crianza. En ese sentido, la obra se desarrolla desde una perspectiva de salud comunitaria.

Con una duración aproximada de entre 25 y 30 minutos, “Móvil” se aleja de la estructura teatral tradicional. No hay conflicto ni una narración organizada en inicio, nudo y desenlace, sino que se plantea una situación, un espacio para estar, jugar y explorar, donde el protagonismo está puesto en quienes forman parte.

El Milenio:¿Cómo fue el proceso de adaptar el lenguaje escénico y qué estímulos decidiste utilizar como sonidos o ritmos?

Laura Jamui: Hermoso fue el proceso. Cuando nosotros nacemos, conocemos el mundo a través de la exploración, el contacto, el juego. Cuántas veces vimos un bebé agarrar algo y tirarlo al piso y decir, «ay, te estás portando mal» pero no, es su manera de conocer el mundo.

Entonces la idea es pensar un teatro en el cual tengan la posibilidad de moverse, expandirse, que sea algo donde puedan aprender y jugar entre ellos y con sus familias. Lo que se hace en este proyecto específico es alejarnos de esa convención en que hay una distancia entre espectador y público. Además, buscamos sacar las palabras, se sale de lo que es el concepto, que es una idea occidentalizada. Eso se rompe porque los bebés no tienen el lenguaje adquirido, no hablan. Entonces aparece lo sensorial, lo imaginario y abstracto. Hay música, están las luces y el espacio escénico, por eso se le dice instalación. Y hay muñecos que están todos hechos a mano, que pueden ser títeres.

EM: ¿Se busca que sea visualmente llamativo para los niños?

LJ: Sí y que tenga diferentes texturas. De hecho, los muñecos adentro tienen lavanda, o sea, que tiene olores. Se buscan cosas que puedan agarrar y apretar. La obra en sí está basada desde lo que podemos llamar pedagogía o desde las cuestiones más teóricas en los juegos de crianza que desarrolla Daniel Calméls, que es un psicomotricista. Los juegos de crianza son atrapar, correr, esconderse y sostener. Cuando vos agarras un bebito y lo sostenés y bailas con él, ahí surge el híbrido, algo que es como distinto, donde no solo están los bebés, también están los adultos, quienes sí tienen toda esa visión del teatro, donde está el actor, la actriz y el espectador, de que si hay un diálogo.

Entonces, también se los invita a ellos a que tengan otra experiencia, a que puedan abrirse a experimentar otra cosa. Igualmente sí hay que tener un diálogo con esas personas y algo tiene que estar más o menos pautado para que se llegue a hacer. Entonces, los bebés van acompañados con los adultos, se sientan en una ronda alrededor del espacio escénico y mediante, una actriz, los bebés son invitados a jugar y los adultos pueden jugar con los bebés. En estos tiempos donde las familias no tienen tiempo para nada porque están siempre trabajando y haciendo la comida o limpiando la casa, no hay tiempo real de juego, entonces esta es una invitación a darse media hora exclusivamente para sentarse a jugar.

EM: ¿Qué reacciones se observa de los bebés y cómo manejan su espontaneidad durante la función?

LJ: Da mucho miedo porque no se sabe qué puede pasar. Por un lado, hay toda una secuencia armada, algo pautado desde la actuación, no es que está a la deriva: está la música, las luces, la actuación, todo genera algo. Pueden asustarse, sí, pueden llorar los bebés, sí, pueden irse para otro lado en vez de estar ahí, sí. Antes de entrar a la sala se habla con los adultos y se les dice que este espacio es para los bebés, que pueden tomar la teta durante la función, que si necesitan cambiar el pañal, pueden ir al baño donde hay un cambiador, que si tienen que salir de la sala en la mitad de la función tienen la posibilidad.

Los chicos están libres de poder hacer lo que quieran, siempre desde el cuidado y el espacio que preparamos tratamos de que sea seguro, que no haya nada peligroso que pueden llegar a tocar y se pueden lastimar. Y puede pasar de que se enganchen en la propuesta y que entren a jugar; o que solo observen. Acá no estamos buscando la perfección ni que salga bien, como tampoco queremos que salga mal. Lo que estamos buscando es generar un espacio y un tiempo para el disfrute.


Descubre más desde El Milenio

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo