Por: Pía Lagrotteria, Guadalupe Albertengo y Lorenzo Gallardo 4° IMVA – Juan Alvo y Bruno Rolfo 4° IENM
El vínculo de Verónica Oyola con el teatro comenzó cuando todavía no existía la oferta de talleres infantiles que hay en la actualidad. Con nueve años, y a partir de su insistencia en querer actuar, su mamá la acompañó a un taller destinado a adultos mayores, donde le permitieron participar durante un tiempo. Más adelante, continuó su formación en los talleres del CPC Argüello y, luego decidió ingresar al Seminario de Teatro de la Provincia Jolie Libois, perteneciente a la Agencia Córdoba Cultura.
Así, construyó un recorrido que hoy combina la actuación, la dirección, la docencia y la creación de espacios culturales. Uno de sus pilares es Casa Roja, el espacio cultural que fundó en Villa Allende y que sostiene desde hace más de 12 años. Allí conviven talleres de teatro y artes plásticas con propuestas de taichí, bombo legüero, escritura creativa y un taller de artes plásticas para personas con discapacidad.
El lugar recibe estudiantes de distintas localidades de Sierras Chicas y promueve tanto el aprendizaje artístico como el encuentro entre personas. En estos meses, además, prepara cinco muestras teatrales que se presentarán desde el 24 de noviembre hasta el 21 de diciembre en la Sala de Títeres Caracol, en Córdoba Capital.

Oyola ya lleva 23 años dedicada a la docencia en espacios formales e informales, una experiencia que también nutre su trabajo como directora. Por ejemplo, este año dirigió “Venecia”, una obra que realizó junto a estudiantes adultos y que tuvo una temporada de dos meses en el teatro La Balsa, en Córdoba capital.
En lo que respecta a la actuación, repuso “Todo lo que queda, es ahora”, una obra propia inspirada en las vivencias de un club de boxeo, cuyo proceso incluyó entrenamientos con boxeadores amateurs en el Club Unión de Unquillo. A su vez, Oyola actualmente participa como actriz en la obra “El enfermo imaginario de Molière» que combina elementos de improvisación en el Centro Cultural María Castaña.
El Milenio: ¿Cómo es tu trabajo actual en la obra “El enfermo Imaginario de Molière» que presentás en el espacio María Castaña?
Veronica Oyola: En María Castaña estoy como actriz y es una obra clásica que se presenta todos los domingos, y después de la obra hacemos improvisaciones. El público cuando entra se le pregunta algún secreto y lo anota de manera anónima en un papelito. Esos papelitos se guardan y cuando termina la función sacamos uno de los secretos del público, el público elige dos actores y se hace en vivo una improvisación basada en ese secreto, porque la obra cuenta un poco sobre algunos secretos de los personajes. Entonces, además de la obra de teatro se hace improvisación.

EM: ¿Cómo nació “Todo lo que queda, es ahora” y qué significó realizar el entrenamiento físico y actoral junto a luchadores amateurs en el Club Unión?
VO: Es una propuesta teatral que surge de una investigación en el Club Unión, acá en Unquillo. Es una obra sobre boxeo que cuenta la historia de un entrenador y su pupila y para poder llevarla a cabo, empecé a entrenar boxeo. Yo no tenía idea del deporte, nosotros teníamos un enfoque de lo que queríamos, y cuando entré al club dije ‘no es por acá’. Ahí empiezan a aparecer otras vivencias y en base a lo que yo observo y a lo que voy transitando con mi cuerpo en los entrenamientos, se empieza a escribir la obra. Para mí hay un antes y un después, porque el trabajo que llevó hacerla fue fantástico.
Yo no hacía boxeo y creía que con un par de reels iba a poder tirar un jab. Hasta que me enteré que había una profe técnica en Unquillo y me acerqué al club. A partir de ahí estuve entrenando un año y medio, cambié mi alimentación, realmente hubo un cambio porque si no no lo podía sostener. Yo nunca había hecho deporte y menos un deporte de contacto y con la exigencia que tiene boxeo. La verdad que el club me abrió unas puertas espectaculares, la profe, Natalia Ramirez, super generosa, porque yo no venía del palo de boxeo y estaba entrenando con compañeros competitivos que sí peleaban el fin de semana siguiente. La verdad que aprendí muchísimo; sigo entrenando y seguiré por mucho tiempo.

EM: ¿Cómo fue el proceso de construcción a partir de tus propias experiencias?
VO: Es una obra de dos, escrita y actuada junto a César Veizaga, que surge a partir de improvisaciones: nosotros íbamos pensando ideas, improvisamos escenas, reescribíamos, y a la semana siguiente volvíamos a revisar basado en las vivencias que yo iba transitando. Hicimos también un trabajo de observación, empecé a ir a peleas con mi profe e incluso me invitó a ser segunda en una pelea, es decir, estar en el ring con ella. Yo soy actriz, nunca había estado en un rincón de boxeo, entonces todo eso va entrando y va marcando,es una obra que se fue armando como un rompecabezas.
EM: ¿Cómo evalúas la realidad actual del teatro independiente en Córdoba y en Sierras Chicas?
VO: El teatro está pasando por una crisis, sobre todo el teatro independiente. Hay un recorte en la venta de entradas, menos gente en las funciones, muchísima oferta a la gorra. Los grupos estamos haciendo menos funciones o temporadas más cortas. Hay mucha promo, dos por uno, sorteos. La verdad que es el momento de trabajar más y más aún colaborativamente. La problemática es nacional, se han cerrado muchísimas salas.
En Buenos Aires hay un 10% de salas independientes que han cerrado y en Sierras Chicas hay pocas propuestas. Es más, está La Beba en Río Ceballos, que es una sala de hace 20 años, que es un faro de Sierras chicas y que hoy está peleando por un desalojo. Y no hay muchos otros espacios, los espacios que hay vamos sobreviviendo con encuentros, festivales, con algunas funciones los fines de semana, pero no tenemos una cartelera como tiene Córdoba de jueves a domingo. Está todo centralizado allá. Y sin embargo, allá también nos está costando llevar público, se están estrenando menos obras, las obras que se estrenan son con menos escenografía. Creo que lo que nos va a salvar el teatro independiente es lo colaborativo, que es lo que siempre sostuvo esto, trabajar con otros.

Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
IMV: Estudiantes de 6to año llevaron sus propuestas a la Legislatura
IENM: Quince años de música, encuentro y compañerismo
Unquillo: Un teatro para descubrir el mundo
Villa Allende: Al compás del son cubano
Mendiolaza: Una red que trabaja por la discapacidad
Salsipuedes: Las Murciélagas, campeonas de América
Unquillo: El festival Mercado 53 llega por segunda vez a la región
Río Ceballos: vecinos se movilizan para salvar LaBeba Teatro en el 31° Encuentro Internacional
La Granja: este martes se llevará a cabo un encuentro para reflexionar sobre la vejez