Vecinas y vecinos de Unquillo continúan luchando por tener los espacios verdes de la ciudad limpios. Lucía Gregorczuk creó una página para concientizar sobre la basura que se acumula e incentivar a la gente para limpiar.

La ciudad de Unquillo es muy conocida por los artistas que la habitan, pero también destacan notablemente los vecinos y vecinas involucrados con causas ambientales. Lucía Gregorczuk, es una de ellas, quien comenzó un movimiento para limpiar el Arroyo Cabana.

Lucía es comunicadora social, y se dedica a la fotografía y trabajo con redes sociales. Estas actividades en conjunto la llevaron a crear un espacio en las redes para visibilizar el estado del arroyo que pasa por su casa en barrio Villa Díaz.

El objetivo de “Arroyo Cabana” como página de Facebook y de Instagram era, en su momento, mostrar un poco la vida alrededor del arroyo, las cosas que la gente lee y los atardeceres y naturaleza que nos rodean. “Ahí puse un pie fotográfico (ya que es uno de mis hobbies), pero ahora también se sumó la idea de hacer un proyecto ecológico y de difusión del cuidado del arroyo”, contó Gregorczuk.

En esta línea agregó: “Se me está yendo de las manos, si te soy sincera, porque me parece que está en plena gestación una idea súper copada y gigante de promoción ecológica, educación y conciencia ciudadana y denuncia social”.

Lucía vive en Unquillo desde el 2018, ella relató que en cuanto llegó a su nuevo hogar le “fascinó el espacio de tierra” que eligió. Sin embargo, al lado de su vivienda había un basural de gran tamaño.

Desde entonces empecé a limpiar la zona, sola o con la ayuda de amigos y amigas que venían a visitarme. Llamé muchas veces a la Municipalidad pero más allá del trabajo de poda que hacen en el arroyo, nunca conseguí que vinieran a levantar el basural”, compartió la comunicadora.

Fue así como empezó la página de Facebook e Instagram que se llama Arroyo Cabana, para mostrar lo lindo que se ve esta zona del arroyo limpia, con el objetivo de promover su uso consciente, también mostrar los libros que la gente lee en el arroyo y mostrar un poco su trabajo de fotografía.

Gregorczuk detalló: “Esto empezó a derivar en otras acciones como conocer artesanos y artesanas de la zona, hablar con gente que da clases y talleres y que vive alrededor del arroyo y empezar a relacionarme con vecinas (sobre todo con mujeres) que viven desde hace mucho o que se mudaron recientemente y que me cuentan de cómo es la situación de sus zonas”.

Eso terminó derivando en un proyecto más ‘ecológico’: estoy recorriendo ‘arroyo adentro’ y registrando los minibasurales con fotos y en un mapa de Google Maps y de repente me encuentro y charlo con nuevas vecinas que compraron sus terrenos junto a sus parejas y familias y sanearon su zona o están haciendo un gran esfuerzo por erradicar minibasurales”, continuó Lucía.

Una tarea que no tiene fin


Durante el fin de semana del sábado 5 y domingo 6 de septiembre, Lucía comenzó a erradicar otro basural junto a Mariana Quiroga, quien es una nueva vecina de la localidad. El terreno de Quiroga desemboca en un gran basural, por lo cual se debió contratar un volquete.

Se trata de lo que llamó Basural 1 en el mapa y es uno que da al arroyo entre calles El Ceibo y Contreras, en diagonal a la salida de Quirino Cristiani. La tarea se llevó a cabo respetando todas las medidas de sanidad y distanciamiento correspondientes.

Hasta el momento, este proyecto ha sido llevado a cabo en solitario por Gregorczuk, pero se solicita constantemente la colaboración de los vecinos y vecinas de la zona para que al menos no dejen la basura que generen al visitar el espacio.

Ahora empieza a haber nueva gente con muchas pilas y gente que vive desde hace mucho que está cansada de la inacción política y que me habla y le gusta lo que está viendo y se quiere sumar”, concluyó Lucía.