La pandemia obligó a muchos adultos mayores a aislarse en sus hogares para preservar su salud, desgracidamente no todos cuentan con los conocimientos necesarios para hacer más llevadera la cuarentena por medio de la tecnología. Desde el CEPRAM comentan como esto desnuda una de las tantas situaciones de vulnerabilidad que soportan en estos días.

Por Ana Laura Rumachella

6to Año, Instituto Milenio Villa Allende


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas de 60 a 74 años son consideradas de edad avanzada; de 75 a 90 viejas o ancianas, y las que sobrepasan los 90 se les denomina grandes viejos o grandes longevos. No obstante esta clasificación, es común que a todas aquellas personas que tengan más de 60 años se las considere «personas de la tercera edad». Grupo etario que la realidad mundial, dictaminó que son el grupo de pacientes más afectados por la enfermedad COVID-19, con una tasa de mortalidad del 3,6%.

Por si fuera poco, la pandemia actual desnudó varios otros problemas que nuestros adultos mayores vienen soportando desde años y que independientemente del gobierno de turno, nadie se preocupó en brindarles una solución adecuada. Tal es el caso de la adaptación a las nuevas realidades tecnológicas.

Pagar con tarjeta las compras en linea, turnos online para trámites bancarios, pedir comida por delivery, videollamadas para charlar con familiares, instalar Wifi o ver una película por streaming son comodidades que muchas personas jóvenes pueden utilizar para hacer más llevadera la cuarentena, pero para muchas personas de la tercera edad se trata de un mundo completamente desconocido.

La sociedad tiene el deber de ser solidaria y proteger mejor a las personas mayores, uno de los grupos más afectados por la pandemia del COVID-19«, decía Rosa Kornfeld-Matte, una experta de la ONU en derechos humanos, que advertía que las medidas de distanciamiento social, no deben traducirse en abandono para los adultos mayores. «Son alarmantes los reportes de personas mayores abandonadas en asilos, o de cadáveres sin reclamo en las mismas instituciones. Se trata de algo inaceptable«, sentenció la experta.

Además señaló, que si bien las personas mayores se han hecho visibles por su vulnerabilidad frente al COVID-19, no se han escuchado sus preocupaciones u opiniones. Al contrario, se ha evidenciado el desprecio de las sociedades por la vejez. «Esto lo hemos visto en el lenguaje cruel y deshumanizado que circula en las redes sociales, que hace énfasis en la vulnerabilidad e ignora la autonomía de los ancianos«.


Cepram ofrece acompañamiento telefónico a personas mayores en época de cuarentena

Hacia un nuevo paradigma de la vejez


Por su parte, Blanca Córdoba, encargada del área de comunicación y prensa dentro de CEPRAM, una institución sin fines de lucro que desde hace más de 20 años se dedica al acompañamiento de adultos mayores en la provincia de Córdoba, comentó para El Milenio, como la extensión de la cuarentena obligatoria y la incertidumbre en cuanto al futuro, pone a las personas de la tercera edad en una situación de vulnerabilidad y soledad preocupante. «Son uno de los grupos etarios más vulnerables porque tienen que estar dentro de sus hogares, no pueden salir, sufren mucho lo que es el distanciamiento con sus seres queridos y sus amistades«, sostuvo Córdoba.

Y agregó: «Creo que este momento es fundamental para ellos y hay mucha gente que les está dando una mano muy grande. Creemos que va a ser dentro de todos los grupos uno de los últimos en que pueda volver a la actividad de manera normal, uno de los últimos en salir de la cuarentena y por eso es que nosotros creemos que las personas mayores tienen que ir adentrándose un poco a la tecnología, a los medios de comunicación que tienen disponibles, el teléfono y la computadora para poder conectarse con el mundo exterior, con el afuera, para recibir las muestras de afecto que pueden darle todos sus familiares, para seguir estudiando, capacitándose, desarrollando sus conocimientos y no perder contacto con las amistades«.

«Es un momento crucial para hacer que las personas grandes entren a este mundo tecnológico de la manera más amigable posible y que puedan recibir el acompañamiento de todos. Por ese motivo también nosotros tenemos hoy más activo que nunca el servicio del acompañamiento telefónico mayores si alguien está muy angustiado o se siente muy solo tiene la posibilidad de hablar por teléfono con otra persona que del otro lado lo va a escuchar, acompañar, va a charlar con él y en la charla se va a ir aliviando poco a poco«, explicó la representante de CEPRAM.

Es un momento crucial para hacer que las personas grandes entren a este mundo tecnológico de la manera más amigable posible y que puedan recibir el acompañamiento de todos, Blanca Córdoba, representante de CEPRAM

Perder el miedo a la tecnología


Por su parte, Candelaria Simón, profesora de tecnología del CEPRAM, que desde hace varios años se encarga de dictar y ofrecer clases a los adultos mayores en el manejo de varias herramientas tecnológicas, consideró que un paso necesario para que los más grandes se adapten a las nuevas tecnologías es perderles el miedo y tener mucha paciencia, que de los errores se aprende.

«El primer consejo que les doy, sea tiempo de cuarentena o no, es que le pierdan el miedo y se animen a tocar el celular y la compu, que confíen un poco más en ellos en ese sentido, es mi primer consejo. Yo siempre la primera clase les digo eso, porque no va a pasar nada«, afirmó Simón.

«Toquen y aprendan y experimenten y por suerte quienes van al CEPRAM nos tienen como apoyo y grupo de contención para poder experimentar junto con nosotros. Y el otro gran consejo que les doy es ténganse paciencia. Muchas veces cuando no les sale algo se ponen muy nerviosos o se frustran muy rápido. Es necesario que tengan paciencia porque esto es un paso a paso y es un volver a aprender, entonces ténganse muchísima paciencia ustedes mismos y así vamos a llegar a un buen puerto. A veces la paciencia es volver a practicar lo mismo y lo mismo y lo mismo hasta que nos sale«, opinó la profesional.

Finalmente, en relación a la tecnología en la cuarentena, los consejos que la profesional les daría a los adultos mayores son: considerar que su celular es su arma de comunicación, es su relación con el mundo exterior. «No le tengamos miedo, nos animemos y pidamos ayuda en los lugares donde nos pueden ayudar, el CEPRAM es uno de ellos, ahora en mayo vamos a largar un curso corto de cuatro clases de uso del Whatsapp con toda la importancia que tiene esta aplicación porque es su mayor medio de comunicación. Para otros el Instagram, entonces también vamos a largar un curso corto de cuatro clases de Instagram. Muchos se comunican con sus nietos, sobrinos o con su familia a través de las historias de Instagram, entonces el consejo es animarse y pedir ayuda. Preguntar y sobre todo, que esto les pasa mucho a ellos, es eso de que preguntan pero les explican muy rápido. Tienen que preguntar las veces que hace falta y tratar de aprender aunque sea lento el proceso«.

Candelaria Simón es administradora de empresas, se dedica desde hace muchos años a trabajar en recursos humanos y también es colaboradora con el CEPRAM, siempre como profesora de tecnología. Comenzó dando Excel y computación, pero de a poco sus alumnos le pedían cada vez más por los celulares y así comenzaron a armar los «cursos de celulares».


Sobre el CEPRAM

El Centro De Promoción Del Adulto Mayor (CEPRAM) es una organización civil cuya misión es promover el bienestar psicológico y social de los adultos mayores y sus condiciones de ciudadanía. Por medio de la educación permanente, la cultura y la participación. En la actualidad y sobre todo en esta situación de pandemia, comenzó a ofrecer cursos gratuitos de asistencia y acompañamiento por medio de clases virtuales.

Las mismas, se están desarrollando a través de su Facebook con clases en vivo y otras grabadas que van subiendo paulatinamente al canal de YouTube del CEPRAM. Estas clases las van dictando profesores de las distintas materias, por lo tanto también existe una gran diversidad desde cursos de manejo del celular, hasta filosofía, cursos de pintura, arte, huerta, bordado, coro, música, bienestar psicológico, entrenamiento cognitivo, informática, photoshop,  talleres literarios, etc.  

Además, cuentan con un programa de voluntariado también para personas mayores para que puedan allí hacer algo trascendente, un espacio de  mucho cuidado, mucho acompañamiento y  desarrollo, en el cual uno puede sentirse activo, puede sentir que hace algo por otros y dentro de ese programa de voluntariado está el servicio de acompañamiento telefónico mayores que desde mucho años lo vienen desarrollando y es para las personas que están angustiadas, solas o atravesando una crisis. “Estas personas llaman a un número de teléfono -que en este caso momento es un celular por la cuarentena-, y desde allí otras personas mayores, sus pares, atienden a aquellos que están atravesando un momento difícil sobre todo en este momento«, comentó Clara Córdoba.


Voluntario en medio de la pandemia

Por su parte, desde el Comité de Organización ante Emergencias (COE), formado por el gobierno provincial como el principal ente encargado de manejar todos los asuntos relativos al manejo de las normativas sobre el Aislamiento social obligatorio, se estableció el sistema de voluntarios dedicados a asistir a los adultos mayores en el manejo de sus trámites, con el fin de que no tengan que salir y exponerse ante el avance de la enfermedad.

Para ser voluntario es necesario:

  • Estar dispuesto a colaborar y poner a disposición del Gobierno provincial sus conocimientos (profesionales, de oficios y de experiencias), recursos materiales, capacidades y habilidades de manera voluntaria y ad honorem, sin poner en riesgo su propia integridad y de manera unipersonal.
  • Ser mayor de 18 años y menor de 50 años.
  • No pertenecer a colegios profesionales y organizaciones no gubernamentales o similares.
  • NO podrán ser voluntarios espontáneos quienes estén comprendidos en los siguientes grupos de riesgo: personas gestantes; personas inmunosuprimidas; con enfermedad cardiovascular (insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, valvulopatías y cardiopatías congénitas); enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC); enfisema congénito; displasia broncopulmonar; bronquiectasias; fibrosis quística; asma moderado o severo; insuficiencia renal crónica; insuficiencia hepática crónica; personas con diabetes insulino-dependientes; y personas bajo tratamiento oncológico o diálisis.
  • NO podrán formar parte quienes estén cumpliendo el aislamiento domiciliario preventivo por haber regresado en los últimos 14 días desde países con transmisión sostenida de Covid-19 y quienes habiten con familiares o personas que hayan regresado al país en los mismos términos.

Hasta el momento, la COE ya registro más de 6500 voluntarios espontáneos inscritos para colaborar en la Provincia. La mayoría son para ocupar vacantes en el área educativa: profesores y docentes. Para anotarse como voluntario, es necesario ingresar a la página principal del Gobierno de la provincia de Córdoba.