La docente Daiana Zilioli escribe sobre los interrogantes por parte de los estudiantes previo a las elecciones presidenciales de este domingo 27 de octubre.

Editorial


La docente Daiana Zilioli escribe sobre los interrogantes por parte de los estudiantes previo a las elecciones presidenciales de este domingo 27 de octubre.


(El país) – Es domingo 27 de octubre, temprano. Es temprano y estoy inquieta. Abro la puerta de atrás, la que me lleva a la galería. Ahí está, la orquídea que me dio mi abuela florecida mirando al sol, abierta, fresca. En una bara, hay cinco flores, y aún queda una cerrada.

Es primavera, hay viento, pero hace calor. Las plantas estallan, casi que sonríen. Esperaban el sol del amanecer. Las frutillas, que ayer estaban apenas rosadas, hoy están rojas.

Es 27 octubre y hay que votar.

Hace una semana atrás, entro al aula de sexto año y como siempre, nos saludamos. No alcanzo a terminar, que casi al mismo tiempo, tres de los estudiantes me preguntan:

  • -“Profe, ¿vió el debate?”;
  • -“¿Qué le pareció?”;
  • – «¡¡Queda una semana!!»

Un comentario tras otro y yo en silencio, sonrío.

La euforia, el terreno abierto al debate, la libertad de sentirse con espacios, de decir, de preguntarse, de buscar respuestas, es encantador.

Mientras llenaba el libro de temas, seguían hablando.

  • -“¿Vos a quien vas a votar?»;
  • -«Vas a votar no?”.

Allí estaban, ocupados pensando, exponiendo hipótesis de posibles situaciones:

  • -“¿En caso de que pierda que vamos a hacer?”
  • -“Mi hermana no quiere ir y eso que está en Córdoba”.
  • -«¿Tu mamá y tú papá no votan?» «¿están de viaje”. «¡Uh, dos menos!»
  • -“Che, alguien me explica cómo hago para cortar boleta?”. “No entiendo”.

Interrumpo y les digo que cómo no van a saber, con las instancia de capacitación que tuvieron en el cole, con todo lo que hay en Internet. Me contestan que no fueron claras, que era confuso el simulacro que tuvieron, que saben que en Internet está todo, pero que no buscaron.

Claro está que tienen dudas. Les explico. Se muestran entendidos. Conformes como la respuesta. Me agradecen.

Es domingo, temprano y hay elecciones generales. Me gusta pensar que puedo ejercer mi derecho ciudadano. Me encanta sentir que puedo elegir con libertad, pensando en que mi opinión tiene cabida en una urna. Que el resultado no se da solo con mi voto, pero que está ahí, junto con el de otras y otros que también fueron como yo.

Es domingo y pienso en esos estudiantes que todo el año sintieron curiosidad por lo que pasa a su alrededor. Que leyeron noticias. Que vieron videos. Que comentaron publicaciones. Que se rieron o enojaron con memes. Que hicieron memes. Que preguntaron en clase qué eran las PASO. Que dónde hacían el reclamo porque no salían en padrones. Que no tiene ganas de votar. Que si tienen ganas de votar. Que se sacaron fotos haciendo la fila para entrar al cuarto oscuro. Que cuándo, que dónde, que a quién, que porqué, pero que si.

Es domingo 27 de octubre, hay elecciones generales y vamos a votar. Jóvenes y adultos, estudiantes y trabajadores, hombres, mujeres, todos. Vivimos en democracia, tenemos derechos, hay que ejercerlo.

La quinta flor de la orquídea, parece estar abriéndose.

Pero aún le falta unas horas, pienso. Será mañana, imagino.

Las frutillas, algunas todavía están blancas, y el compost aún no está listo.

Los zapallos aún son semilla, hace pocos días las enterré.

Mañana, seguirá siendo primavera, y más frutos, y flores, y hojas, y más ramas vendrán.

Deseo que haya un país con cabida para todos, con más huertas, con más árboles, como más orquídeas en algarrobos, con más zapallos, con más semillas para sembrar. Con más estudiantes, con más interrogantes. Con más estudiantes preguntándose.