16 mayo, 2022

El Milenio

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Una mirada local sobre los incidentes en Chile

Paula Arselán, una unquillense residente en Chile, cuenta a El Milenio en primera persona cómo se originaron los incidentes que actualmente, aquejan a la región.

En primera persona


Paula Arselán, una unquillense residente en Chile, cuenta a El Milenio en primera persona cómo se originaron los incidentes que actualmente, aquejan a la región.


(CHILE) – Desde el pasado jueves 17 de octubre, Chile se encuentra convulsionado por una serie de episodios que se desencadenaron a raíz del anuncio oficial, por parte del gobierno que lidera el presidente Sebastián Piñera, de subir el precio del pasaje del Metro.

El Metro de Santiago, una empresa privada en cuya propiedad participa el Estado chileno, aumentó en 30 pesos el precio del pasaje en hora pico, hasta situarse en 830 pesos (unos 1,2 dólares).

Esta suba, tal como expresó a El Milenio Paula Arselán –unquillense residente en Valparaíso desde hace más de siete años-, fue “la gota que revalso el vaso” o la punta de un gigante iceberg de los problemas y/o situaciones por las que viene atravesando el país vecino hace décadas. Por ejemplo, el alto costo para acceder a la universidad, la baja calidad y el restringido acceso a la salud pùblica, salarios bajos, entre otros problemas que producen una gran desigualdad en el sociedad chilena.

Protesta Chile – Martín Bernetti – AFP

Para comprender los hechos y lo que se está viviendo en distintos puntos del país trasandino, no solamente en Santiago sino también, en las ciudades del interior como Valaparaìso, Concepción y Viña del Mar, compartimos a continuaciòn, el relato en primera persona de Arselàn.

Paula detalló como se suscitaron los hechos desde el comienzo, describiendo también, la situación en las calles, los montajes “puestas en escena”  por parte de Carabineros, el toque de queda, entre otros. Además de resaltar el rol fundamental que cumplen las redes sociales para comunicar lo que esta sucediendo como una herramienta también para denunciar a los que verdaderamente cometen muchos de los incidentes, tal como incendios provocados intencionalmente en diferentes instituciones publicas, etc.

«Uno de los metros más caros de Latinoamérica»

Paula Arselán, es unquillense y reside en Chile desde hace siete años.

El jueves 17 y el viernes 18 de octubre comenzaron las manifestaciones pasivas en las estaciones del metro de Santiago. Se convocaron cursos y colegios, y hacían evasiones masivas. Recordemos, que el metro utiliza un sistema de boleto de molinete.

La evasión masiva se hacía pasando este molinete, saltándolo, en forma de protesta pasiva. Por el alza, porque habían anunciado que iban a subir el precio del metro y eso es algo que lo utilizan muchísimas personas. Unos tres millones.

El cambio no fue muy óptimo. La línea 1, que lleva a la mayor parte de la sociedad de este a oeste de la ciudad, es la que lleva personas más en todo el país.

Había amontonamientos, la gente se pega. Había violencia, todos los días. A la mañana y a la tarde para poder subir. Tenés que empujar y empujar. Por ejemplo, las personas tienen que viajar dentro de la ciudad hasta por dos horas apretados, con los olores. Con todo lo que significa viajar, como si fueras una vaca que viaja al matadero y encima es muy caro.

Chile militarizado (Diario Chaco)

Es uno de los metros más costosos de Latinoamérica, junto al de Valparaíso, que también es muy caro. Las protestas masivas comenzaron porque subía el precio, pero no mejoraba el servicio.

A partir de eso, carabineros se hicieron presente en las estaciones de Metro y las empezaron a cerrar al ver que las evasiones masivas empezaron a tener efecto. Se empezaron a viralizar en las redes sociales en muchas estaciones, en diferentes horas.

A todo esto, no estaba pasando nada, nadie rompía nada. Solamente pasaban por los molinetes.

«Decretaron el Toque de queda, pero a la gente no le interesa eso, la gente reventó todo y empezó a manifestarse en la calle».

Y ahí, la gente empezó a tener problemas. Empezaron a abrir los portones de metal y entrar a la fuerza.

Así empezaron los problemas, si uno se pone a investigar en los medios sobre los montajes, los carabineros empezaron a realizarlos. Malos encima.

De repente, había metros que estaban cerrados y comenzaron los incendios adentro.

La gente se manifestaba en la calle. Al no entrar, porque ya no se podía ingresar, había algunos que empezaron a quemar, a romper todo. Pero en otros casos, se empezaba a quemar antes de que la gente entrara. Era todo muy sospechoso.

Protesta Chile (Tercera Información).

Por eso, el viernes a la noche se decreta Estado de Emergencia en la región metropolitana. El Estado de Emergencia lo que hace es la restringir la locomoción y reunión en la calle. 

La gente no le interesa eso, la gente reventó todo y empezó a manifestarse en la calle, no solo en Santiago, sino también en Valparaíso y Concepción, las ciudades más grandes.

Después, a la tarde, se empezaron a expandir desde Punta Arena hasta Iquique. En todos lados, también en el interior y pueblitos.

Evasiones masivas, cacerolazos, pero hasta el momento eran manifestaciones familiares.

También, hubo un par de montajes, no te digo que son todos. Se veían Carabineros incendiando cosas.

Hoy por hoy existen teléfonos y redes sociales. La gente mostraba lo que estaba pasando. Y se ve, cuando Carabineros incendia supermercados, casetas. Es ahí cuando inicia todo el problema. 

“La gente joven nunca vivió un toque de queda, entonces nunca le interesó”

El sábado se declara toque de queda a las diez de la noche, para la región de Santiago y a partir de las 12 de la noche para la región de Valparaíso.

Protesta Chile Valparaíso (Rodrigo Garrido – REUTERS)

La gente joven nunca vivió un toque de queda, entonces nunca le interesó. Por lo que siguieron afuera hasta las tres de la madrugada en muchos lados.

Los mismos almirantes invitaban a la gente a volverse a su casa, pero no lo hicieron. Ese sábado estuve varada en Viña del Mar, en la casa de unos amigos. La verdad, fue fuerte. 

Hasta las tres de la mañana hubo libertad de acción completa de los militares, porque empezaron a usar sus balas.

«Por la mañana me pude volver a mi casa. Y a la tarde empecé a escuchar tiros en mi barrio».

Por la mañana, me pude volver a mi casa y a la tarde empecé a escuchar tiros en mi barrio.

Protesta Valparaíso (AFP)

Empezaron los saqueos masivos en todos los supermercados. No en los locales, también como una forma de protesta. Los supermercados son conocidos por generar colusiones. Es decir que se ponen de acuerdo y suben los precios de algo específico y perjudican a la gente, sobretodo de las grandes ciudades, donde no tenés tanto negocio de barrio. Por esto, se llamó a comprar en las ferias libres donde se venden las frutas y verduras.

Pero el problema es que en Santiago, también hubo montajes, porque ingresaron carabineros de civil, a punta de pistola, robándose frutas y verduras. Eso no pasa nunca, hay un código. Está bien, en los robos a supermercados existieron tipos que fueron a robar LCD, lavadoras y esas cosas.

Luego, todo empeoró, con respecto al toque de queda, se rebajó el horario. Y se agregó el toque de queda en Concepción, a las ocho de la noche. Había cacerolazos y funcionó.