- Por Mabel Tula. Colaboración: Iriel Martín y Lucía González. 4°B IENM.
Julio Dolcetti y Claudia Dualdhe son los administradores del edificio desde su reapertura en 2005, en manos del sindicato de UATRE. Ellos comparten anécdotas de aquella época, narradas por antiguos pasajeros que volvieron al hotel a recordar vacaciones vividas en su infancia.

El Milenio: ¿Cómo fueron los inicios del hotel?
Claudia Dolcetti: En realidad comenzó siendo casa de familia; si bien no existen registros del hotel ni en la provincia ni en el municipio, lo sabemos porque una vez, en el año 2005, vinieron unos turistas y nos trajeron fotos que las enviaba la primera dueña del inmueble, en aquel momento ella vivía en Madariaga y tenía 80 años. Aquí tenemos fotos de ella cuando era niña y vivía en la casa familiar.
EM: ¿Más o menos de que época estamos hablando?
CD: De los años 1945-1950. Los mismos propietarios fueron quienes lo abrieron por primera vez como hotel, pero estuvieron poco tiempo, después pasó a otras manos y luego lo compró la Marina Mercante; lo tuvo durante años y fue su época de gloria. Sabemos que se servía te, almuerzo, cena, que tenían orquesta propia; lo sabemos porque hemos tenido pasajeros que han venido cuando eran niños y al enterarse que estaba abierto han vuelto para recordar esos tiempos, y así es como nosotros hemos podido ir recuperando la historia del hotel.
EM: ¿Les contaron anécdotas de aquella época?
CD: Sí, varias: A los pasajeros se los iba a buscar en carreta porque llegaban en tren, las estadías eran de 30 días más o menos, se venían con dos valijas: una con ropa de sol y otra con los trajes, porque como el hotel tenía orquesta propia, se festejaban los corsos acá, con los pasajeros; así que ha sido una época de gloria muy importante para el hotel y para Unquillo.
Tenemos muchas fotos, libros de pasajeros, tarjetas, postales de cuando un hospedado se la enviaba a algún familiar o amigo.
Hace unos años Unquillo imprimió un libro en formato de revista grande; nos regalaron un fascículo a nosotros y dio la casualidad que teníamos hospedada en el mes de marzo (cuando ya casi no hay turismo acá) a una pasajera a la que le ofrecimos el libro para que lo pudiera ver porque ella, en su niñez y su adolescencia había estado hospedada con su familia aquí. ¡Tanto es así que se encontró en una de las fotos del libro! Ella nos contaba que había muchísima hotelería en ese momento. En 2005 los hijos pasaban por Unquillo justo cuando reinaugurábamos y fueron uno de los primeros pasajeros que tuvimos.

EM: ¿El hotel tuvo varios nombres?
CD: Sí, primero se llamó “Gran Rex” y después fue el hotel “Marítimo” cuando lo compró la Marina Mercante. Ahora se llama “Eva Perón”.
EM: De tantas sedes de UATRE ¿Por qué eligieron esta ubicación a nivel nacional?
CD: En el año 2003 el edificio estaba usurpado, así que la Marina Mercante lo quería vender ya que no podía sostenerlo más, querían sacárselo de encima, entonces se lo ofrecieron a UATRE y el sindicato lo compró. En los últimos años se reformó la pileta y el deck, se agregaron más parrillas, se construyeron canchas de bocha. También restauramos la sala de juegos, el pull -que era el original del hotel- y una mesa de billar que había.
EM: ¿Por qué ustedes son los encargados del edificio y desde cuándo?
CD: Nosotros somos los encargados desde el 27 de octubre de 2005; nos mudamos de Necochea a Unquillo por un ofrecimiento que le hizo, en ese entonces, el Secretario general de UATRE Gerónimo Venegas al arquitecto Julio Dolcetti; hasta la fecha es el administrador del hotel y quien se encarga de las reformas.

EM: ¿Qué estilo arquitectónico tiene el inmueble?
CD: No es un estilo definido, todo el mundo lo confunde, entre el nombre que tenía cuando pertenecía a la Marina Mercante y la forma, ya que lo ven como si fuera un barco en la parte superior, pero como surgió como una casona art decó y luego se ha ido remodelando y anexándole nuevos espacios, no siempre se ha respetado un estilo.
EM: ¿Cómo está decorado en su interior?
CD: Todos los hoteles UATRE están decorados con madera de algarrobo, pero nosotros, específicamente, en este hotel tratamos de preservar -en lo que se puede- las características del edificio, por ejemplo, las arañas son todas de cristalería, no tenemos de otro tipo.
EM: ¿Cuántas habitaciones tienen disponibles hoy?
C.D.: Tenemos 22 habitaciones en total, algunas son departamentos familiares que pueden ser cuádruples o quíntuples para albergar a familias. La capacidad máxima es de 70 personas.
EM: ¿Cuántas hectáreas tiene el predio?
CD: Tiene una hectárea.
EM: En la actualidad, además de recibir a los afiliados ¿se permite la atención a todo público?
CD: Sí, lo hemos tenido abierto siempre para el afiliado y para el particular, por pedido del entonces intendente Jalil.
EM: ¿Ofrecen otros servicios además del hospedaje?
CD: Cuando el hotel estaba usurpado se disponía de la pileta para el público en general; ahora los servicios los tenemos únicamente para las personas que están alojadas, es decir, el estacionamiento, el uso de la piscina y en enero y febrero se abre también el restaurante en horario nocturno. Ofrecemos un lugar desde donde poder salir durante el día y luego volver al hotel con facilidad.
EM: ¿Cómo han sido las últimas temporadas?
CD: La verdad es que ahora estamos trabajando con un porcentaje menor a lo que era en sus comienzos y quizás se deba a que lamentablemente Unquillo -por más que se haya puesto buena voluntad desde el sector privado en el centro de la ciudad- no ofrece nada turístico; de todas maneras, el hotel está abierto todo el año.
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Hola. El hotel nunca estuvo usurpado. Dejen de decir mentiras. Existe el contrato de alquiler en dónde se lo alquilo al hotel.