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“Lo más difícil para mí era aceptar quién era, aceptar mi propia homofobia”

Santiago Orsi, un cineasta de la región que comparte su historia, con la que busca romper los prejuicios y obstáculos que enfrentan diariamente las personas con diversidad sexual. 


Por Malena Petroli y Francesca Fischer, 4to “A”, IENM.

periodico@elmilenio.info


Las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans (LGBT) continúan enfrentando grandes obstáculos en el ejercicio de todo tipo de derechos. En el acceso a la educación, al empleo o a la salud, e incluso en el mismo proceso de desarrollo de la identidad, las personas que tienen una orientación sexual, identidad o expresión de género, o incluso características sexuales diversas encuentran barreras motivadas por prejuicios sociales u omisiones legales.

En este sentido, muchos prejuicios provienen de la valoración positiva que se da a la heterosexualidad, así como a la presunta congruencia que se cree debería existir entre la identidad de género de una persona y el sexo que le fue asignado al nacer, o bien a las características corporales que se consideran “normales”.

Al respecto, Santiago Orsi, un vecino de Salsipuedes, quien al igual que muchísimas otras personas con orientación homosexual, sufrió la discriminación a lo largo de toda su vida. Actualmente, busca contribuir, aunque sea mínimamente a la causa. Esta es su historia. 

P: ¿Cuál es la respuesta social al dar a entender abiertamente tu orientación sexual, diferente a la hegemónica? ¿Fue cambiando a lo largo de los años?

R: En muy pocos casos recibo una buena aceptación.

En la mayoría de los casos he recibido muchos comentarios prejuiciosos vinculados a que ser homosexual es sinónimo de “enfermedades de contagio sexual” o de “personas sin sentimientos reales”, y hasta en algunos casos lo toman como una enfermedad o desviación. Yo tengo 43 años, hace 20 años había mucho más prejuicio social que ahora.

P: ¿Considerarías que tu familia estuvo presente de forma positiva al enterarse de tu orientación?

R: Al principio mi familia no estuvo presente, al contrario, les costó mucho entenderlo y aceptarlo y es un tema que no quería ni hablar, y en conjunto con eso también sucedía que no me preguntaban (por prejuicio) si estaba solo, si estaba en pareja o cómo estaba. De hecho, era muy difícil porque cuando me peleaba con alguna pareja o estaba mal, no tenía cómo compartirlo con ellos.

P: ¿Se refleja la discriminación en tu ambiente laboral?

R: Sí, la discriminación sí, muchos comentarios a las espaldas, como “está enfermo”, “seguro tiene VIH” o “éste, como todos los putos, se pone histérico”, perdón la terminología, pero cabe destacar hasta el punto al que la gente es capaz de llegar.

P: ¿Formás parte de un colectivo militante por los derechos en lo que respecta a la diversidad sexual?

R: Participo en reuniones en la organización de la marcha del orgullo gay todos los años y en algunos encuentros de debate, pero no podría decir que soy militante. Mi militancia tiene que ver más en el día a día, en la concientización en el trabajo, en atender bien a personas de LGBT (colectivo que milita por los derechos de lesbianas, gays, travestis,y bisexuales) que van a la oficina, en tratar de no reproducir comentarios homofóbicos, en eso se baza mi forma de militar cotidianamente.

P: Al caminar con tu pareja por la vía pública, ¿se ve reflejado el rechazo por parte de la gente en desacuerdo con la diversidad de sexual?

R: Si, sin embargo, fue cambiando. Antes te gritaban cosas en la calle, ahora por ahí te miran con mala cara o hacen algún gesto, pero ya por lo menos no te gritan groserías. De todas formas, en algunos lugares como el shopping o el supermercado hay como un rechazo todavía al ver a dos personas del mismo sexo de la mano en muestra afectiva, pero por lo menos ya no hay una agresión verbal a diferencia de antes.

Resultado de imagen para bandera diversidad de genero pngUn 17 de mayo de 1990, la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), eliminó a la homosexualidad de la lista de patologías psiquiátricas. Lamentablemente, la homofobia, la transfobia y la bifobia se expresan cotidianamente y en todos los ámbitos. Asimismo, según un informe mundial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños, la mayor parte de los reportes de bullying son por sexo o género, y se dirigen a personas percibidas como diferentes a las normas sexuales y de género hegemónicas.

P: ¿Qué considerarías necesario erradicar de la sociedad para cambiar la situación de discriminación que se vive hoy en día?

R: Lo que hay que erradicar es el prejuicio, y el prejuicio es el concepto previo que se tiene de la persona homosexual; este prejuicio de que justamente el homosexual debe ser afeminado, hacer trabajo de mujer, que es promiscuo, que es antinatural. Hay que erradicar esto y hay que enseñar que una relación de amor y afecto entre homosexuales es exactamente igual a una heterosexual.

P: ¿Qué aspectos relacionados a la discriminación y prejuicios sociales te resultaron más difíciles de sobrellevar a lo largo de tu vida?

R: Para mi generación era terrible no poder cumplir con el mandato social de aquella época. Pero creo que lo más difícil para mí era aceptar quién era, aceptar mi propia homofobia.

Además, de los comentarios sociales, el no poder compartir mi situación afectiva con mi familia.

P: Desde tu profesión ¿Contribuiste a la concientización del día 17 de mayo, o bien, de lo que representa?

R: Si, trabajé en la tesis de mi licenciatura en cine y televisión. Hice “La buena sirvienta” que es un corto que habla de un levante callejero gay, y después participé como director de fotografía y productor en un documental llamado “Los maricones”, que habla de las personas transexuales y homosexuales detenidas ilegalmente en la época del proceso militar y los primeros años del comienzo de la democracia.

P: Teniendo en cuenta la presión social que este tema implica hoy ¿Qué le aconsejarías a un adolescente en la etapa de definición o búsqueda de su sexualidad?

R: Que lo pueda hablar y compartir con sus seres más cercanos, que no sienta vergüenza de sentir, y que no se sienta preso de tomar ninguna decisión hasta sentirse bien consigo mismo y frente a los demás, que no está solo.



Bifobia: Miedo irracional a la bisexualidad o a las personas con orientación o
preferencia bisexual que se expresa en rechazo, discriminación, ridiculización y otras formas de violencia.

Homofobia: Es toda aversión manifiesta en contra las orientaciones, preferencias
sexuales e identidades o expresiones de género contrarias al arquetipo de los heterosexuales;

Lesbofobia: Es el rechazo, odio, aversión, temor, repudio, discriminación, ridiculización, prejuicio y/o violencia hacia las personas que son o parecen ser lesbianas, a partir de un prejuicio;

Transfobia: Es el rechazo, odio, aversión, temor, repudio, discriminación, ridiculización, prejuicio y/o violencia hacia las personas que son o parecen transexuales, transgénero o travestis.

 

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