Por: Catalina Benes 4° IENM – Mía Pensa, Isabella Tantardini y Ámbar Faulhaber 4° IMVA
Hay una lógica detrás de cada tiro al aro. Hay tiempo dedicado y sentido de pertenencia. Hay una premisa, una mirada sobre lo que significa compartir con otros.
También está el esfuerzo: los años de trabajo, los entrenamientos, las reuniones y las discusiones para llegar a un lugar en común. De esta manera, muchos de los momentos más felices están atados a la vida comunitaria y deportiva.
Para el Club Atlético y Social Salsipuedes, el ascenso de su equipo masculino a la categoría B1 de la Asociación Cordobesa de Básquetbol es una alegría deportiva, pero también una señal de que el proyecto empieza a dar frutos.
“Fue el reflejo del trabajo en conjunto de todas las familias involucradas”, resume Gabriela Andrea Sena, integrante de la subcomisión de básquet del CAYSS. El objetivo se había planteado a comienzos de año, impulsado principalmente por el cuerpo técnico, acompañado por las familias y la comisión directiva. Cada planificación, cada entrenamiento y cada partido formaron parte de un camino que hoy abre una nueva etapa.

De la recreación a la competencia
Para torcer el rumbo fue necesaria la convicción de que el club tenía que crecer. En 2021, un grupo de padres y la comisión directiva decidieron dar un paso al frente e impulsar el ingreso del club a la Asociación Cordobesa de Básquetbol. Competir en esa estructura exigía contar con categorías desde el minibásquet hasta la primera división. Así comenzó a tomar forma un proyecto que ya no se limitaba a jugar por diversión: debía construir una trayectoria, sumar deportistas y sostener equipos a lo largo de las distintas edades.
Hoy, la disciplina reúne a unos 150 jugadores y jugadoras en categorías que van desde los más pequeños hasta las divisiones mayores. En minibásquet, los grupos son mixtos, desde los más chicos hasta la categoría U11. Luego llegan las formativas U13, U15 y U17, además de la U21 y la primera división masculina. El femenino también tiene su espacio, aunque enfrenta dificultades para sostener una tira completa de categorías juveniles que le permita competir en la Liga Cordobesa.
La labor del club no termina cuando se completan los equipos. La permanencia es parte del desafío. “De diez que ingresan a una división, probablemente cinco son los que siguen a lo largo del tiempo de forma periódica y sostenida”, remarca Sena.
Los resultados de ese proceso empezaron a hacerse visibles en el básquet masculino. El año pasado, la categoría U13 salió campeona de la división C, un logro que permitió mostrar el trabajo de las formativas y obtener reconocimiento local. Luego, el ascenso a la B1 amplió esa visibilidad en Salsipuedes y otras localidades de Sierras Chicas. Para la subcomisión, cada avance ayuda a contar qué se hace en el club y, al mismo tiempo, a mostrar qué hace falta para seguir adelante.

En el femenino, en cambio, el desafío pasa por sostener el crecimiento a largo plazo. El club llegó a competir en la Liga Cordobesa, pero las dificultades para mantener una tira completa de juveniles hicieron que no pudiera continuar en ese torneo con todas sus categorías. Actualmente, la primera división sigue compitiendo en otro certamen. Volver a fortalecer las formativas es uno de los objetivos para recuperar ese recorrido.
Crecer también fuera de la cancha
Competir en la Asociación Cordobesa supone un reto para los clubes, mucho más cuando su estructura es pequeña. No se trata solo de enfrentarse a rivales de mayor nivel, sino también de viajar, sumar tiempo y espacio de entrenamiento, distribuir una agenda de partidos que ahora abarca viernes y sábados y sostener una economía basada en el esfuerzo de su propia comunidad.
Las familias empujan el proyecto, pero la red que teje el deporte es extraordinaria y mucho más amplia. La subcomisión organiza eventos, rifas y ventas de pizzas y pollos. Los partidos se transmiten a través de Polideportivo Serrano, un medio digital que difunde las actividades y permite que los comerciantes de la zona aporten recursos a cambio de publicidad. Así se completa una red de apoyos indispensable para consolidar el proyecto.
El ascenso a este nuevo nivel competitivo trae aparejadas necesidades materiales. Ahora, el club busca sumar tableros y aros para fortalecer los espacios de entrenamiento y la formación de sus jugadores y jugadoras. Además, apunta a instalar un piso de parquet en la cancha principal, una mejora que también beneficiaría a los equipos de vóley y patín, que practican en el mismo espacio.
Con el equipo masculino recién ascendido y una nueva etapa por delante, el principal desafío es consolidarse en la categoría. Para ello, la premisa no es solo mejorar el nivel competitivo inmediato, sino también fortalecer las categorías formativas y desarrollar equipos sólidos desde el propio semillero.

En el básquet femenino, ese trabajo tiene una dificultad adicional: sostener la participación de las jugadoras en las distintas etapas de formación. Para volver a competir en la Liga Cordobesa con una tira completa, el club necesita consolidar las categorías juveniles y garantizar la continuidad de las deportistas. En ese sentido, Sena destaca que uno de los ejes centrales del trabajo que tienen por delante es “darle más valor a las formativas del femenino”.
En ese trabajo de captación y formación de talentos, a mediano y largo plazo, estarán depositadas buena parte de las posibilidades de crecimiento del básquet del CAYSS. Desde el club saben que depender de una sola camada de jugadoras no es suficiente. Para revertir esa situación, es necesario consolidar una tira completa de categorías juveniles.
El ascenso a la B1 abre una etapa exigente para el Club Atlético y Social Salsipuedes. Mantener la categoría, mejorar las instalaciones y ampliar la participación serán parte del trabajo que viene. La meta deportiva se sostiene, en definitiva, sobre una trama cotidiana que no siempre se ve desde la tribuna: personas que organizan, acompañan, recaudan y vuelven a empezar para que el básquet siga creciendo en Salsipuedes.
Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
Jazz, música en presencia
Esgrima: Una espada contra el olvido
Mendiolaza: Escuela Waldorf Aromito, a otro ritmo
Río Ceballos: «Candombe del Río» y la memoria de los tambores
Carne picada: prevención desde el mostrador
Unquillo: invitan a ciclistas a formar un grupo que quiera recorrer las Sierras Chicas
Sierras Chicas: quedó inaugurado “El camino de la paz”
Virales: un medio alemán compartió un video sobre la caída del granizo en Sierras Chicas
Julián Bronstein presenta «Plaki y la Sorimanchis», una serie para concientizar sobre la psoriasis infantil