COMUNICADORES
- Por: Ana Stark e Ignacio Moreno (4º IMVA); Mateo Murature, Juan Moyano y Francisco Mare (4º IENM).
Rocío Moreno se posicionó en redes sociales como consecuencia del interés genuino de miles de personas que comenzaron a seguirla poco antes de la pandemia. Desde entonces, su crecimiento como influencer no solo le permitió conectar con marcas y emprendedores, sino también con una comunidad de más de 500.000 seguidores que la acompaña y la apoya en cada paso.
Así, comparte su día a día, consolidándose como una de las cordobesas de contenido ‘lifestyle’ (estilo de vida) con más alcance. En el mismo, la maternidad ocupa un lugar fundamental, al igual que la transparencia a la hora de subir material.

Además, revela que los límites que impone para proteger su intimidad y la de sus hijas son muy importantes. “Tengo ganas de realizarme más allá de las redes, más allá de ser mamá, más bien como mujer”, reflexiona Rocío que emprendió, recientemente, junto a su pareja.
El Milenio: ¿Qué te motivó a iniciarte como influencer?
Rocío Moreno: Si bien no fue una elección dedicarme a esto, surgió por la cantidad de personas que comenzaron a seguirme. Para mí era todo nuevo, como para muchos influencers cuando comenzaron un poco antes de la pandemia. De un día para el otro me encontré con un montón de seguidores y aproveché tanto alcance para poder hacer algo con eso. Me puse a investigar y estudiar para aprender a editar videos, y lo que más me gustó fue el hecho de ayudar a emprendimientos. Empecé con marcas de ropa que recién estaban arrancando y creo que darles una mano fue lo más lindo.
EM: ¿Qué criterios seguís a la hora de crear contenido?
RM: Me pasa que me limito con ciertos contenidos porque soy mamá y creo que mi imagen va más por ese lado y rechazo algunas propuestas que no se acercan a lo que quiero mostrar. Me dedico al tipo de contenido que se acerca más a mi personalidad y, como soy un poco tímida, elijo qué es lo que quiero mostrar. Cuando se está tan expuesta, la gente quiere ver constantemente qué estás haciendo en todo momento, entonces establezco límites. La intimidad del hogar, las nenas, es algo que lo voy eligiendo y decidiendo yo.
Entiendo que no todos pueden hacerlo o que se obsesionan con el tema de mostrarse. Si bien una vez que mostrás algo te empiezan a llegar más propuestas, a veces una se embala, pero por suerte puedo seleccionar con qué sí y con qué no.
EM: ¿Contás con un equipo de trabajo?
RM: Tengo un equipo de marketing que está en Buenos Aires. Son los que me ayudan a conseguir marcas, me muestran las métricas, las estadísticas y me ayudan muchísimo porque no conozco tanto del tema. Entonces una vez que llegamos a un acuerdo, aceptamos la propuesta y avanzamos.
Si bien todo lo que es negociación se encarga un agente, el resto de la producción la realizo por mi cuenta. Voy a los lugares, filmo y lo edito para subir. Es un trabajo que lleva horas y más a mí que soy madre de tiempo completo. Además, no es algo a lo que me dedico como profesional, sino como autodidacta, y aprendí por mi cuenta.
EM: ¿Qué contenido disfrutás hacer? ¿Cómo definirías tu comunidad en las redes?
RM: Lo que más disfruto es cuando me toca viajar, me encanta conocer lugares nuevos. Por eso disfruto hacer videos de ese estilo; otros los hago por el compromiso con la marca y porque me genera nuevas oportunidades y propuestas. Por suerte hay trabajo y es parte de mi ingreso.
En cuanto a la comunidad, creo que se divide en 50 y 50 entre jóvenes y mamás. Y como a los seguidores les encanta saber qué estás haciendo en todo momento, trato de tener una buena comunicación, porque se preocupan y se interesan mucho, entonces siempre hay buena onda, buen diálogo. Si bien me llegan muchos mensajes, trato de contestar la mayoría.

EM: ¿En qué otros aspectos de tu vida privada te sentís apoyada por tus seguidores?
RM: Más allá de las edades que tengan, me pasó que han generado empatía por muchas de las situaciones que tuve que pasar y lo valoro un montón. Por lo tanto, siempre trato de estar presente de alguna forma. Tenemos conversaciones en las que se descargan y me cuentan sus cosas, y me gusta, después de haber pasado por situaciones complicadas y tristes.
Me considero muy transparente y me muestro tal cual soy, porque me parece que fingir y mostrar algo que no es, se vuelve difícil de sostener. A su vez, trato de mostrar lo lindo de la maternidad y lo que a veces se vuelve un poco tedioso y angustiante también, porque forma parte.
EM: ¿Te afecta en algún sentido ser creadora de contenido?
RM: La verdad que generar contenido lleva mucho tiempo y la maternidad aún más. Vivo en casa con las dos niñas y todo lo que eso conlleva. Como soy bastante detallista y perfeccionista, me gusta que las cosas salgan bien, entonces le dedico muchas horas a la edición que es lo más tedioso. Me parece que realmente te tiene que gustar mucho estar con el celular todo el tiempo, a mí me resulta bastante pesado. Lo aprovecho porque tengo alcance, tengo seguidores y en base a eso trato de llevarlo, pero no es algo a lo que me quiera dedicar siempre.
Al estar con mis hijas y disfrutar tanto con ellas, me encanta estar presente, entonces son mi prioridad, dejo de hacer lo que tengo que hacer para estar con ellas. Después, cuando tengo tiempo libre, me pongo a generar contenido.
EM: ¿Qué les recomendaría a las personas que quieren empezar en el mundo de las redes sociales?
RM: Si bien yo no tuve que luchar y ganarme los seguidores, tengo gente amiga que está en este mundo y lo que noto es que se necesita insistir. Si es algo que a uno le gusta, hay que dedicarle un montón de tiempo. Quizás los primeros videos no tengan el alcance que se espera o se quiere, pero creo que se necesita tener constancia hasta “pegarle” en lo que llame la atención del público, y que sea auténtico.
Por último, me parece importante ofrecer algo divertido, para llamar un poco más la atención y comunicarse con la comunidad.

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