Tras confirmar que seguirá en el club, Lionel Messi deberá sumarse a las prácticas bajo el mando del entrenador Ronald Koeman.

Tras confirmar que seguirá en el club, Lionel Messi deberá sumarse a las prácticas bajo el mando del entrenador Ronald Koeman.


  • Por Delfina Dowling


Las especulaciones respecto al futuro de Lionel Messi llegaron a su fin este viernes, cuando el delantero argentino confirmó en una entrevista que seguirá en el FC Barcelona hasta la finalización de su contrato en junio de 2021, pese a su deseo de cambiar de aire para ir en búsqueda de un proyecto superador y nuevos desafíos.

Aún a disconformidad, el rosarino se quedará en la institución un año más y prometió que dará lo mejor de sí para intentar ganar más títulos con la camiseta Blaugrana.

En la entrevista, el argentino apuntó con dureza contra el presidente Josep María Bartomeu, quien se mostró inflexible en las negociaciones, respaldado también por La Liga Española, exigiendo el pago de 700 millones (Clausula de rescisión del 10) o iniciar acciones legales.

“La decisión llevaba pensándola mucho tiempo. Se lo dije al presidente y bueno, el presidente siempre dijo que yo al final de temporada podía decidir si me quería ir o si me quería quedar y al final no termino cumpliendo su palabra”, expresó la pulga.

También agregó, “Voy a seguir en el club porque el presidente me dijo que la única manera de marcharme era pagar la cláusula de 700 millones. Luego había otra manera que era ir a juicio. Yo jamás iría a juicio contra el club de mi vida, por eso me voy a quedar en el Barcelona”, dijo Messi este viernes.

Leo explicó que estos días de tensión con el Barcelona fueron el resultado de un proceso que él mismo venia transitando. “Le dije al club, sobre todo al presidente, que me quería ir. Se lo llevo diciendo todo el año.”, comentó el 10, y agrego “Fue un año muy complicado, sufrí mucho dentro de los entrenamientos, en los partidos y en el vestuario. Se me hizo muy difícil todo y llego un momento que me planteé buscar nuevos objetivos, nuevos aires”.

De esta manera, después de varios días de desencuentros y de las múltiples presiones surgidas a raíz de las distintas negociaciones con los catalanes, pero también con los posibles clubes candidatos a recibir al capitán de la Selección, entre los cuales se encontraban el Manchester City, que picaba en punto, y por detrás se encontraba el Inter de Milán y el PSG, el conflicto encontró su vía de escape.

Aunque todavía no podrá entrenarse a la par de sus compañeros, ya que primero deberá atravesar los exámenes PCR que son obligatorios en el marco de la pandemia del nuevo coronavirus. Una vez que estén los resultados y le den la autorización, volverá a vestirse con la indumentaria del club por primera vez desde aquella fatídica tarde de la derrota por 8-2 ante Bayern Munich, en los cuartos de final de la Champions League.

El resto de sus compañeros los pasaron hace una semana, pero él no acudió al estar inmerso en la disputa por irse del club.

Mañana domingo 6 de septiembre, el equipo tiene día de descanso, así que se le esperaría el lunes para ponerse finalmente bajo las órdenes de Ronald Koeman, flameante sucesor de Quique Setien.