Gonzalo Nanzer presentó una tesis de grado sobre la posibilidad de desarrollar artefactos tecnológicos que sirvan a la rehabilitación de las personas con discapacidad motriz. Hoy, esa tesis se convirtió en una de las primeras empresas cordobesas pensadas en producir artefactos adaptados a muy bajo costo gracias a la tecnología de impresión en 3D.

  • Por Lourdes Lugo y Sofía Abate
  • 6to Año, Instituto Milenio Villa Allende

Desde hace varios años que diferentes organizaciones sociales y partidos políticos vienen exigiendo que el Estado, preste más atención a las necesidades de las personas con discapacidad. Exigencias que gracias a las redes sociales, son cada vez más visibles y provocan diferentes tipos de reacciones en la sociedad.

Justamente, desde la Universidad Nacional de Córdoba, empiezan a aparecer cada vez más proyectos de jóvenes graduados tendientes a solucionar algunos de los problemas más importantes para las personas con discapacidad. Sitios webs accesibles que facilitan la educación, nuevas propuestas políticas para mejorar la inclusión laboral e incluso artefactos que permitan su autonomía motriz.

Este último caso, queda patente con Dis+Adaptaciones, una iniciativa de un grupo de graduados de la Facultad de Ingeniería de la UNC, pensada en crear artefactos que permitan la rehabilitación de personas con discapacidad motriz.

En la carrera de Ingeniería Biomédica hay una materia que se llama Ingeniería en Rehabilitación. Un proyecto que surgió en esa materia fue lo que se convirtió luego en mi tesis de grado”, confesó a El Milenio, Gonzalo Nanzer, fundador e Ingeniero Biomédico, quién lleva más de dos años brindando servicios profesionales a terapistas y personas con discapacidades motrices, desarrollando algunas herramientas para facilitar su vida cotidiana.



En aquella tesis titulada “Kit open source de Ayudas Técnicas para Actividades de la Vida Diaria de personas con dificultad de movimiento en manos”, se encontró con lo que sería el germen de su emprendimiento personal que al día de hoy, tiene varios proyectos listos para su comercialización, siendo dos de los más ambiciosos el “DisMouse” un mouse adaptado que permite a las personas hacer todas las funciones del mouse clásico (desplazar el cursor, clic derecho e izquierdo, scroll) a través de botones.

El mouse adaptado disMouse es un proyecto que ya tiene más de 2 años. Comenzó porque vimos la necesidad de la herramienta y los costos elevados de los productos disponibles y comenzamos a pensar en crear nuestro propio mouse tratando de que sea funcional y accesible”, dijo Nanzer. “Hoy estamos en la versión 2.1 e incluimos la posibilidad de vincularse con Apps por Bluetooth y de usarse con joystick”, agregó.

Por otro lado, desde Dis+Adaptaciones están por lanzar a la venta un brazo articulado para complementar con pulsadores. “Muchas veces el usuario de estos dispositivos, en particular de los pulsadores, tiene movimientos voluntarios sólo en el cuello, o tiene alcance con los brazos limitado por diversas razones (la propia discapacidad, la postura en su silla de ruedas, etc.). En esos casos es necesario ubicarlo de manera tal que esté accesible a ese movimiento voluntario de él o la paciente”, explicó el ingeniero biomédico.

El brazo, es más reciente de nuestros trabajos. De nuevo, nace ante la necesidad y los costos elevados de los modelos existentes, junto con la poca oferta fueron lo que nos hizo trabajar en esos desarrollos”, consideró.

Siempre pensando en mejorar


En mayo de 2019, Gonzalo y su equipo ganaron una licitación para proveer tecnología asistida a escuelas especiales de Buenos Aires y también se encuentran trabajando junto a la Incubadora de empresas de la UNC, Intelmed y con Otta Project en nuevos proyectos accesibles y baratos para toda la comunidad.

Siempre quedan cosas por mejorar. Nunca se está tranquilo cuando se trata de tecnología, uno siempre intenta superar el último logro alcanzado”, observó el fundador de Dis+Adaptaciones a este medio, quién además comenta que es importante tener en cuenta la opinión y la validación de las personas con discapacidad a la hora de presentar o trabajar en un nuevo proyecto.

En la medida de lo posible, lo mejor es ir validando (la opinión de las personas con discapacidad) durante el desarrollo. En otros casos la validación se hace luego, pero siempre debe hacerse. No sólo con usuarios o usuarias, sino con profesionales y familiares también”, mencionó.

Siempre estamos pensando en nuevos proyectos. En este caso estamos trabajando en dispositivos de comunicación alternativa aumentativa”, concluyó orgullosamente Gonzalo.

Para estar al tanto de los nuevos trabajos de esta empresa cordobesa es posible acceder a la web: https://dismascapacidad.com.ar o por sus redes sociales: @dismascapacidad