Constanza Copello es directora del centro de entrenamiento Vanguardia Polo Team, uno de los equipos más importantes de la provincia. Luego de su paso por distintas formaciones deportivas, la polista habla sobre la relevancia de este deporte como espacio de formación y el rol de la mujer en esta disciplina.

Colaboración: Candelaria Gos y Amandine Hoet

Instituto Educativo Nuevo Milenio


Constanza encontró en el polo un lugar en el cual crecer como persona y abrirse a la enseñanza. Su padre era corredor de autos y su madre tenía un gran interés por los animales. Sin embargo, “Coti”, como la llaman sus amigos, tardó en revelarse a sí misma su conexión entre los caballos y el deporte. “Estudié y dejé veterinaria, pero en un momento me di cuenta que quería generar un vínculo con los caballos. Así fue como una amiga me ofreció jugar al polo”, cuenta Copello.

Su primer acercamiento fue en la escuela Alfa Corral, donde entendió que la relación con el corcel debe ser muchísimo más profunda que la que se tiene con un instrumento deportivo. Caballo y jinete son una sociedad, una familia que, en el polo, se inserta dentro de una más grande: el equipo.

Constanza fue aprendiendo de la mano de sus profesores y del trabajo cotidiano junto al animal. También extendió su capacitación con charlas y prácticas extra, buscando perfeccionarse y ejecutar en un alto nivel las distintas técnicas. Tiempo más tarde, ante el cierre de Alfa Corral, le surge la posibilidad de encabezar, junto a su entonces profesor, una nueva propuesta deportiva.

La Promesa Polo es el nombre que lleva ese primer proyecto con base en Villa Allende, que Copello se animó a coordinar. En el mismo comenzaron entrenando apenas cinco alumnos y siete caballos de pensión. “Fue un trabajo de hormiga ir entusiasmando a cada vez más gente con este deporte”, explica la líder, que más tarde se alejaría de la iniciativa con una estructura consolidada de más de treinta alumnos y setenta caballos.

“Luego de esa experiencia me fui a El Talar a entrenar a mi hija en este deporte. Muchos de mis alumnos decidieron ir a ver qué estaba haciendo y de ese impulso nace Vanguardia Polo Team, el equipo que hoy dirijo. Emerge con la intención de pulir a todos estos jóvenes ‘diamantes en bruto’ para que puedan ejecutar el polo con profesionalismo”, afirma Copello.

Para Constanza Copello, el profesionalismo, los valores y el contacto con la naturaleza son partes fundamentales del polo. Foto gentileza Copello Asoc.


El Milenio: ¿Qué lugar ocupa la mujer en el polo actual?

Constanza Copello: El polo es un deporte muy vinculado al género masculino, pero desde hace algunos años está creciendo el polo femenino con un auge tremendo. No creo que influya mucho el sexo, tiene más que ver con la pasión, las ganas y la tenacidad que una tenga. En mi caso, para buscar siempre la calidad y darle lo mejor a los alumnos.

Es un orgullo para mí hoy poder decir que tengo más mujeres que hombres entre mis alumnos. Es un deporte peligroso, pero las mujeres tienen las mismas habilidades que cualquiera y es ahí donde hay que hacer hincapié, en la habilidad y la técnica. Luego, ante un caballo que pesa 600kg y se mueve alrededor de los 40 kilómetros por hora, el hombre tiene la ventaja de la fuerza. Pero la mujer va hacia adelante constantemente.

EM: ¿Existen diferencias entre el polo femenino y masculino? ¿Se puede jugar en equipos mixtos?

CC: Sí, se puede y hoy en día se utiliza un montón. Eso les brinda posibilidades de participar a mujeres en torneos que no tienen categoría femenina. Yo tengo alumnas a las que he puesto a competir en equipos mixtos. En el polo, el 80% pasa por el caballo y el 20% por el jinete. Siempre que se generan partidos mixtos, la idea es intentar equilibrar la técnica, el caballo y el nivel de los alumnos, para que sea más parejo.

EM: ¿Cómo es la mirada por parte de los polistas hombres hacia las mujeres que lo practican? ¿El trato es igualitario?

CC: En la actualidad estamos intentando que sea más igualitario. Hoy entramos a la cancha con mujeres a jugar y nos reímos porque incluso se bajan jugadores de otros equipos diciendo ‘mirá cómo juegan estas chicas’. Se dan cuenta que no existe tanta diferencia de nivel. Por otra parte, los hombres, tanto dentro como fuera de la cancha, son muy caballeros, al menos yo no he tenido problemas en ese sentido.


Vanguardia cuenta con todas las categorías del deporte: inicial, básico, avanzado y seniors, además de 45 caballos. Foto gentileza Vanguardia Polo Team.


EM: ¿Qué tan desarrollado se encuentra el polo en la provincia en relación a la cantidad de competencias y la posibilidad de medirse ante otras escuelas?

CC: En la provincia existe un cronograma anual. El polo tiene dos temporadas en las que se articulan un montón de torneos, junto con una comisión de polo femenino y otra de polo masculino. Se establece un cronograma y se apunta a por lo menos alcanzar un mínimo de tres torneos mensuales. Obviamente nuestro deporte se ve sumamente afectado por el contexto climático, es decir que se suspenden encuentros por inconvenientes de ese tipo. Pero por lo general se apunta a esas tres competencias mensuales, para que cada club pueda organizar al menos un torneo.

“Es un deporte peligroso, pero las mujeres tienen las mismas habilidades que cualquiera. No creo que influya mucho el sexo, el polo tiene más que ver con la pasión, la tenacidad y la técnica”


EM: ¿Cómo se estructuran los entrenamientos de Vanguardia Polo Team?

CC: Nuestras clases son dinámicas, arrancando con el calentamiento de caballo y jinete, a través de ejercicios basados en la equitación, adaptados al polo. Luego se pasa a una segunda etapa con movimientos más puntuales vinculados a las técnicas que aplicamos en un encuentro. Al final generalmente realizamos uno o dos chukkers, que son pequeños partidos de polo.

EM: ¿Qué te motiva de tu trabajo al mando de esta nueva escuadra de polo?

CC: Desde mi posición siempre la motivación está relacionada con enaltecer el deporte. En este caso buscando brindarle profesionalismo y enseñándole a quienes se acerquen desde la base del juego y sus reglas. La prioridad es darles contención a los alumnos e inculcarles valores. En este momento también me interesa enfocarme en el contacto real que podemos generar entre las personas y la naturaleza, los animales. Hoy transitamos la vida un poco ajenos a todo eso y es importante recuperarlo.