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Un diamante en bruto del TC 2000

A pesar de sus pocos años de experiencia, Rodrigo Lugón se luce en las pistas del TC 2000. Transitando recién su segundo año en el equipo Ambrogio Racing, el joven de Villa Allende lidera el campeonato con 126 puntos y podría convertirse en el campeón más joven de la historia de esta categoría.

Desde tiempos inmemoriales, el automovilismo es uno de los deportes que más fanáticos congrega en nuestro país. A los fierreros se les enciende el alma cuando escuchan el bramido de algún motor, sin importar categorías. Figuras como Guillermo Ortelli, Juan María Traverso y Agustín Canapino, entre otros personajes, han hecho del automovilismo la fuente de grandes pasiones que es hoy.

En la actualidad, las pistas de los autódromos son dominadas por corredores cada vez más jóvenes que muestran todo su potencial arriba de los autos, adueñándose del volante y del público. Manteniendo intacto el espíritu fierrero, estos “pibes” animan a los fanáticos con carreras increíbles, mostrando técnica, estilo y amor por el automovilismo. Rodrigo Lugón, con sólo 19 años, es uno de ellos.

“Cada vuelta arriba del auto te enseña cosas nuevas”, afirmó el joven piloto Rodrigo Lugón.

Nacido en Villa Allende y egresado del Instituto Milenio Villa Allende, comenzó su carrera en 2015 cuando debutó en el Karting cordobés en asfalto. A partir de allí, su carrera en el deporte motor nacional despegó. Durante el primer año corriendo en Karting, ganó el subcampeonato cordobés y, al año siguiente, concretó una prueba en Fórmula Renault Plus con un equipo de Marcos Juárez. Su pasión por los fierros comenzaba a florecer.

Con el correr del tiempo llegó a la categoría Fórmula Nacional, esta vez con un equipo de Rafaela (Santa Fe). El año 2018 trajo grandes promesas para Lugón, entre ellas, la posibilidad de correr para Renault Argentina en el equipo Ambrogio Racing dentro de la categoría TC 2000. Con dos pole position (es decir, que clasificó primero dos veces) logró hacer tres podios y finalizó un gran año de debut en la categoría más renombrada de Argentina.

Hoy en día, Lugón encabeza el campeonato, cinco puntos por encima de su compañero de equipo, Nicolás Moscardini. Su última carrera fue el pasado 16 de junio en Paraná, donde Rodrigo logró ganar el Sprint (clasificación) del día sábado, avivando la chance de consagrarse primero en el podio de fin de año.

“Para poder salir campeón, una de las condiciones es ganar alguna carrera y el sprint nos sirve justamente para eso, así que estoy muy contento. Sin embargo, vamos a seguir trabajando para que, antes de fin de año, podamos ganar una carrera principal”, manifestó el joven piloto en diálogo con El Milenio.

Rodrigo Lugón junto al encargado de su auto, Alejandro Díaz, en el podio del pasado sábado 15 de junio.

El Milenio: ¿Cómo se dio el paso de Fórmula al TC 2000?

Rodrigo Lugón: En las últimas fechas del campeonato de Fórmula, me contactaron desde el equipo de Renault Argentina. Ahí comenzamos con las tratativas y armamos el proyecto para correr en 2018. Debutamos en un circuito que yo conocía y que me gusta mucho, acá en Alta Gracia. Por suerte nos fue muy bien, la adaptación que tuve fue muy rápida. Con ayuda de simulaciones, de cámaras, telemetrías y datos que tenía el equipo, pude ajustarme sin problemas.

EM: ¿Hay mucha diferencia entre ambas categorías?

RL: La diferencia es muy grande, ya que los Fórmula son autos totalmente de carrera, están diseñados para correr con tracción trasera, con mucha carga aerodinámica y muchos alerones. En cambio, en el Turismo Carretera, los autos casi siempre son vehículos ya fabricados de calle que son transformados en autos de competición. Tienen alerones también, pero la carga es mucho menor, poseen menos velocidad de curva, pero mucha más potencia de frenado y, al mismo tiempo, presentan mayor velocidad en las rectas.

EM: ¿Creés que mejoraste a nivel personal respecto a tu rendimiento del año pasado?

RL: Sí, se trabajó mucho y se mejoró sobre todo lo que es el manejo. Me enfoqué en estar más tranquilo arriba del auto y en muchas otras cosas que aprendí el año pasado y en lo que va de este. Empecé con un perfil más profesional y creo que va a ser un gran año.

Sentimos que las cosas se nos están dando muy bien. También es parte del empeño que le pongo a los entrenamientos y las ganas que tengo de aprender un poquito más día a día. Cada vuelta arriba del auto te enseña cosas nuevas.

El joven corredor en su Renault antes de subir al podio en la última carrera del TC 2000, en Paraná.

EM: ¿Cómo es la preparación que se necesita para empezar a correr en TC 2000?

RL: Normalmente se arranca en el Karting, luego se hacen varios años de Fórmula y recién después de todo eso, empezás a correr en categorías más grandes. En mi caso fueron pocos años porque tuve contacto con Renault muy rápido.

El TC 2000 es una categoría muy grande en la que se necesita mucho nivel y mucha preparación. A mí se me dieron las cosas de forma acelerada y por suerte nos está yendo bien, pero es muy normal tener que pasar entre cinco y seis años en Fórmula para llegar a una categoría como el TC 2000.

EM: ¿Quién es, en este momento, tu mayor rival?

RL: En este momento creo que mi mayor rival es Nicolás Moscardini, porque está segundo en el campeonato y, a la vez, porque es mi compañero de equipo. Ambos tenemos las mismas herramientas, nuestros autos son muy buenos y prácticamente iguales, lo único que cambia es mi manejo con respecto al de él.

Eso es interesante: estoy peleando con un piloto codo a codo sabiendo que los dos tenemos los mismos elementos para competir y que sólo va a ser superior el que maneje mejor y el que tenga la mejor estrategia a la hora de correr.

EM: ¿Cómo es el diálogo que tenés con el equipo?

RL: Por suerte tengo la posibilidad de visitar el taller donde trabaja el equipo las veces que quiera porque está en Villa Carlos Paz, lo cual no les ocurre a otros pilotos que por ahí están muy lejos de sus talleres. Puedo ir cuando quiera a charlar con el ingeniero, a ver el auto, a hablar con los mecánicos.

Yo siempre mantuve una buena relación con el equipo, me encanta pasar buenos momentos con ellos más allá de las carreras, compartir algún asado u otros encuentros que fortalecen la relación. Tenemos un contacto muy cercano tanto con el ingeniero y los mecánicos, como con el dueño del equipo. La idea es mantenerlo así siempre.

“Para mí siempre fue un sueño correr en el TC 2000, es una categoría que me gusta desde chico. Estar representando a una marca como Renault a nivel nacional me llena de orgullo y me incentiva a seguir peleando para salir campeón”

EM: Dentro de tu círculo más allegado, ¿quién te acompaña en la pasión por este deporte?

RL: Ese es mi papá. El corrió durante muchos años y fue quien me enseñó a manejar el karting. Por él empecé a competir hace cuatro o cinco años. Estuvo ahí acompañándome durante todo este tiempo, tanto en la etapa de Karting y Fórmula, como ahora en el TC 2000.

EM: ¿Cuáles son tus expectativas respecto al presente profesional que estás viviendo?

RL: En este momento, mi principal objetivo es aprovechar a full el equipo que tengo, que es uno de los mejores del país, con la suerte de tener una marca muy grande apoyándome. La idea es aprender lo más que pueda con este equipo y, como estamos bien posicionados en el campeonato, también pretendemos pelear la punta para tratar de salir campeones. Si se llegase a dar, sería un logro muy grande, ya que me convertiría en el campeón más joven de la historia en la categoría TC 2000.

EM: ¿Qué objetivos tenés a futuro?

RL: La verdad, con mi papá no esperábamos muchos de los resultados que hemos obtenido ni de las oportunidades que se nos han presentado. Fue una grata sorpresa. Por el momento, el objetivo es seguir disfrutando del deporte con mi familia, que es muy fierrera, y, si el día de mañana me toca ser piloto profesional y vivir de esto, sería un sueño hecho realidad.