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Victoria Passerini: “El mejor golfista es el que más aguanta mentalmente”

Victoria Passerini ocupa a su joven edad, el podio de las mejores golfistas argentinas de la actualidad.

Victoria Passerini ocupa a su joven edad, el podio de las mejores golfistas argentinas de la actualidad. La jugadora de Villa Allende, continúa en franco crecimiento y mantiene el interrogante en torno a su posible carrera profesional.

“El golf es un deporte muy masculino y por ende hay cosas en las que siempre salen beneficiados los hombres. Sin embargo, yo creo que se trata de algo que poco a poco va cambiando”, sostiene la deportista.

Apenas algunos días atrás, buena parte de los medios deportivos más importantes de Europa se hacían eco del reclamo de la golfista inglesa Charlotte Thomas. ¿El motivo?, la jugadora se manifestó, como tantas otras, ante la injusta repartición monetaria y estatus que separa al golf masculino del femenino.

La británica no sólo se limitó a sacar a relucir las diferencias obvias de concepto, sino que además argumentó, con números claros, poniendo como ejemplo el último European Tour (circuito europeo masculino) y el Ladies European Tour (circuito europeo femenino). En los mismos la remuneración al ganador masculino es 28 veces mayor que en el femenino, habiendo logrado performances de igual nivel deportivo, con los mismos golpes y rendimiento.

En medio de esa brecha, propia de un deporte que demoró mucho en incluir a las mujeres, Victoria Passerini, de Villa Allende, crece con humildad y talento para convertirse en una de las golfistas jóvenes cuya trayectoria ascendente vale la pena seguir.

El Milenio: ¿Hace cuánto te dedicás al golf?

Victoria Passerini: Podría decir que me dedico desde hace 3 años, en el sentido de que comencé a tomármelo en serio desde ese momento. Pero, en cuanto a la práctica, juego al golf desde los cinco años. Desde que tengo memoria estuve rodeada de personas que juegan y siempre me gustó.

EM: ¿Cómo llegaste al deporte? ¿Qué apoyo obtuviste por parte de tu familia?

VP: Desde muy chica siempre estuve rodeada de personas que juegan al golf, pero desde el momento en que yo decidí hacerlo, la persona que más me apoya es mi papá, mi profesor. De modo que él más que nadie me entiende, porque también fue jugador y eso está bueno. Mi mamá también, obvio que siempre me apoyó y está presente en todo lo que necesito.

EM: ¿En qué posición del Ranking Argentino te encontrás?

VP: El ranking argentino se basa en cuatro torneos que jugué el año pasado y terminé ubicada en el segundo lugar.

EM: Haber llegado a ese nivel ¿significó una carga económica?

VP: La verdad que el golf no es un deporte barato, eso está claro. Pero muchas veces, por posiciones en el ranking, para participar de torneos específicos no es necesario pagar nada.

EM: ¿Cuándo fue la primera vez que participaste en un torneo internacional?

VP: La primera vez fue en 2017 cuando jugué en un equipo representando a Argentina en Ecuador.

EM: ¿Considerás la posibilidad de dedicarte de manera profesional a este deporte?

VP: No sé qué decir respecto a eso. Nunca lo pensé o dije ‘quiero ser profesional o dedicarme al golf’. Es algo para lo que no tengo respuesta todavía, porque sé lo difícil que es llegar al profesionalismo, pero me encantaría probarlo o intentarlo.

EM: ¿Cuánto tiempo de entrenamiento le dedicás al golf?

VP: Siempre depende de la semana y los horarios que tenga en el día. En general entreno todos los días, 3 horas por día, sumándole las jornadas en las que voy al gimnasio y acomodándome con los horarios del colegio.

EM: ¿El hecho de vivir cerca de la mejor cancha de golf de Córdoba, ayudó a tu desempeño en el deporte?

VP: Yo creo que teniendo una familia que juega y viviendo en Villa Allende era muy difícil que no jugara al golf, así que claramente fue algo muy positivo para mi crecimiento en el deporte.

EM: ¿Esta disciplina dificultó de alguna forma tu desarrollo social o escolar?

VP: No voy a mentir, en lo social un poco me afecta, porque a veces me pierdo muchas cosas por torneos o entrenamientos. De todas formas, estoy aprendiendo a llevar esto un poco mejor, entendiendo que son decisiones mías. Pero cuando puedo y me quedo en Córdoba trato de juntarme con mis amigas, así puedo hacer un poco de todo y compartir más. En cuanto a lo escolar, me cuesta bastante, porque falto mucho a clase y a veces vuelvo y tengo mil pruebas, tengo poco tiempo para estudiar. Por suerte los profesores saben de mi situación, entonces podemos hablarlo y adaptarme de alguna manera.

EM: ¿Tu deporte siempre fue el golf, o en algún momento se te cruzó probar otro?

VP: Siempre me gustó, debido a que desde muy chica lo miré con admiración. A mí me encantan todos los deportes y aunque nunca consideré dejar el golf siempre me llamó mucho la atención el tenis y el hockey.

EM: ¿Cómo observás la brecha que existe entre el golf femenino y el masculino?

VP: El golf es un deporte muy masculino y por ende hay cosas en las que siempre salen beneficiados los hombres. Sin embargo, yo creo que se trata de algo que poco a poco va cambiando. Obviamente no es fácil, porque este deporte lleva muchos años de tradición en los que estuvo enfocado en el hombre. Aun así, pienso que hay varios clubes intentando modificar esa tendencia.

EM: ¿La asociación de Golf Argentina te acompaña?

VP: Sí, recibo un gran apoyo de ellos y, además, sin la Asociación Argentina de Golf, el ranking argentino no existiría porque todos los torneos son organizados por ellos.

EM: ¿Definirías al golf como un deporte de puntería o de fuerza?

VP: Para mí no se trata de ninguno de esos dos factores. No es un deporte de puntería o fuerza sino que está mucho más definido por la cabeza y la paciencia que uno pueda llegar a sostener. El mejor golfista no es el que más fuerza tiene, sino el que aguanta más mentalmente. Esta es una disciplina en la que un día podés ser la número uno y al torneo siguiente quedar última. Existen bajones o tropezones muy pronunciados y hay que aprender a superarlos para poder estar en un buen estado psicológico de cara a la competencia. Poder manejar los nervios es clave.