Anuncios

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Objetivo preciso

Francisco Cornejo y Salma Falco, son dos jóvenes formadores, ávidos de mostrarle a toda la región la valía de uno de los deportes más antiguos y tradicionales de la historia: la arquería.

  • Por Redacción El Milenio. periodico@elmilenio.info
  • Belén Recupido y Julieta Lafuente. 4°A IENM.
  • Shopia Stroscio y Melina Briñon Paz. 4°B IMVA.
“Tenemos personas que apuntan a la competencia, otros que van por hobby e incluso y no menos importante, hay quienes practican arquería, porque significa un cable a tierra, una descarga que los hace sentir más tranquilos”, sostiene Francisco Cornejo, respecto a su escuela de tiro con arco.

La preparación exacta, la tensión justa, el conocimiento de cada elemento, desde la cuerda hasta el viento, como si se tratase de una extensión del propio cuerpo. La arquería forma parte esencial de la historia del hombre, desde sus usos más determinantes, como la caza o la guerra, a su evolución como deporte olímpico.

El tiro con arco llegó para revolucionar hace decenas de miles de años la cacería, siendo en principio un método mucho más seguro que los utilizados en ese entonces por el hombre, permitiéndole al cazador mantener una distancia prudencial respecto a su objetivo.

Los materiales y restos encontrados no son sólo un modo de entender el arma en sí, sino también otra manera de reconstruir un modo de vida y sus modificaciones a través del tiempo.

Cada tipo de arco contemplaba una función específica, siendo los más pequeños más fáciles de maniobrar desde un caballo o un carro. Mientras que los más grandes actuaban como un gran peligro de largas distancias capaz de atravesar formaciones fijas de guerra u objetivos ubicados demasiado lejos.

Buena parte de las mayores dinastías bélicas de la historia fueron forjadas a través de las piedras o metales que conformaban las puntas de las flechas. Su proceso de perfeccionamiento y el notable manejo conferido por grandes ejércitos, significó un elemento dominante de distintas épocas. Ya sea de la mano de los godos o los egipcios, los mongoles o los persas, entre otras milicias, la superioridad ejercida, a través del poder de la arquería, marcó a sociedades enteras.

Miles de años más tarde, se consagraría al arte de la flecha como deporte, convirtiéndose en una de las disciplinas individuales más populares en los juegos olímpicos.

Hoy en Sierras Chicas, esta milenaria práctica vuelve a cobrar vida, al igual que en distintos puntos de nuestro país, impulsada por factores que van desde la curiosidad, la tradición o el anclaje de la arquería a las grandes historias de fantasía medieval, que van desde “El Señor de los Anillos” a la multipremiada “Canción de Hielo y Fuego”, más conocida como “Juego de Tronos”.

Salma Falco y Francisco Cornejo son parte esencial de este crecimiento en la región, apuntando a llevar el arco y la flecha a todas las edades, desde una propuesta divertida, accesible y práctica.

El Milenio: ¿Existen formadores de calidad en el tiro con arco local?

Francisco Cornejo: Sí, hay muchos, pero están en distintas zonas. Nosotros practicábamos en el Tiro Federal de La Calera y ahí conocimos a Germán Toledo, un gran instructor que nos dio una mano muy grande. Walter Francchia, del club de arco de Río Tercero, es otro referente que nos hizo crecer mucho y nos brindó la capacitación para ser instructores de esta disciplina.

EM: ¿Cómo surge su proyecto y llega a esta zona?

FC: Nos quedó flotando la idea de abrir una escuela de arco y empezamos en Unquillo, en octubre del año pasado. Arrancamos en el Club Unión, puntualmente en lo que solía ser la cancha de bochas, pero no había suficiente espacio para practicar este deporte. Por lo cual, cuando llegaron muchos chicos a las clases, decidimos mudarnos al Polideportivo de Unquillo.

Existen dos tipos de lugares para lanzar, uno tiene que ver con la modalidad salón, que se puede adaptar a una cancha de básquet o a un espacio que tenga veinte metros de ancho, en el que permitan un margen importante para la presencia de espectadores. El otro modo sería al aire libre, con setenta por noventa metros, que son las distancias reguladas que se utilizan en las olimpiadas. La municipalidad nos dio ese espacio y si bien somos una escuela particular, tenemos un convenio con ellos.

EM: Sin embargo, luego se extendieron.

FC: Claro, desde ahí también abrimos la escuela en Salsipuedes, en el parque municipal, y desde hace dos meses sumamos un espacio en Río Ceballos.

EM: ¿Qué les llamó la atención de este deporte?

FC: Una de las cuestiones por las que nos involucramos es que se trata de un deporte muy completo. Estimula la salud física, el control postural, el fortalecimiento de los músculos de la espalda. Además, tiene una gran implicancia en lo psicológico, ya que se trabaja mucho en la concentración, en la liberación de tensiones. De hecho, es muy positivo lo que genera en niños con hiperactividad.

Salma Falco: Es una disciplina en la que se desarrolla un gran autocontrol, capacidad de reflejos y dominio visual. Favorece la coordinación de los brazos y se ejercita constantemente la cintura y el abdomen. De hecho, también es utilizado en algunos pacientes como terapia en alguna lesión puntual.

EM: ¿Cómo son las rutinas de práctica que llevan a cabo?

FC: Son muy variadas, porque tenemos algunos alumnos que recién arrancan y otros que están desde que abrimos la escuela. Cuando se trata de principiantes, les damos arcos básicos, con poca potencia. Son arcos distribuidos por la federación de arquería. De lo contrario, si les diésemos un arco más duro se les haría mucho más complejo aprender las técnicas y no soportarían la tensión en la espalda. Trabajamos con globos para que los más chicos practiquen, tratamos de incentivar de distintas maneras, para que el proceso en el que aún no tienen una gran puntería no se les vuelva tedioso.

SF: También hacemos mucho hincapié en el conocimiento técnico, en lo postural, para luego ir incrementando la puntería y las distancias.

EM: ¿Existen algunos prejuicios en relación a este deporte?

SF: En parte, la gente suele pensar que es un deporte muy difícil o riesgoso. También hay quienes suponen que la arquería está limitada a las personas con dinero solamente, lo cual no es real. Otra cuestión asociada, es el tema de la cacería, porque el público que desconoce el tiro con arco cree que todos los que lo practican cazan y tampoco es así. A mí, particularmente no me gusta, de hecho, tengo un arco de caza y lo uso sólo para competencias de arquería.

EM: ¿Prueba de que no se trata de una actividad inalcanzable económicamente es la cuota?

SF: Exacto, nosotros estamos cobrando 400 pesos, justamente porque buscamos que sea lo mínimo posible, para que puedan participar la mayor cantidad de personas. Las clases son: los lunes y miércoles en Unquillo, en Río Ceballos los lunes, y en Salsipuedes los viernes. Todos pueden ir a los distintos lugares donde practicamos, de hecho, esa es la idea. También dejamos abierta la posibilidad de que se acerque quien quiera y pruebe, sin costo la primera clase, para saber realmente si les atrae o no este deporte.

EM: ¿Cómo se manejan con los materiales?

SF: Les brindamos a quienes vengan a clase todos los materiales. Obviamente que luego los chicos quieren comprarse su propio arco y sus flechas, lo cual es un poco más costoso. Sin embargo, para eso estamos nosotros, para ayudar a los alumnos a que consigan lo que es más accesible para ellos.

FC: Exactamente, después va cambiando el arco. Nosotros les damos alguno con más potencia a medida que van avanzando y luego tratamos de incentivar a que tengan el suyo. Acá están todos los materiales a disposición, pero está bueno, que el que pueda, obtenga uno personal, porque cada arco tiene su forma, su peso, sus particularidades. Está bueno saber manejarlos.

Solemos usar en el comienzo del aprendizaje un arco recurvo, básico, con una forma especial que ayuda a darle potencia. Después, a medida que uno va creciendo en la arquería, se le van agregando elementos, que lo van volviendo más avanzado, como estabilizadores, o algunos anti vibradores.

EM: ¿Eso depende de cada arquero?, o ¿cómo se refleja en la escuela?

FC: A nosotros nos llamó mucho la atención que a nuestros alumnos les guste tirar raso, es decir con el arco pelado, sin ningún accesorio. Entendemos que les parece un desafío esta manera, porque está muy relacionada a lo instintivo, que es en definitiva la base cuando nosotros empezamos a enseñarles. En general depende de cada arquero.

Lo mismo ocurre con las distancias. La meta principal y común, es acomodar la mayor cantidad de flechas en un objetivo. Luego las distancias van cambiando, porque hay arqueros que no quieren tirar a setenta metros, les gusta la competencia en los veinte. Uno trata de incentivar siempre a llegar más lejos, pero esas decisiones pertenecen a cada uno.

EM: ¿En la técnica sucede algo parecido?

FC: Sí. Lo que tiene la arquería es que uno como profesor mantiene una manera de enseñarla. Uno le indica al alumno dónde y cómo posicionar las manos para apuntar, y quizás de ese modo no logra acertar las veces que pudiera hacerlo. Por lo tanto, es una búsqueda muy particular, aprender a utilizar las técnicas y al mismo tiempo ir adoptando un estilo propio, que te permita ser efectivo. No hay ningún arquero que tire exactamente igual a otro. Hay una forma de enseñar, de transmitir, pero hay diferentes formas de ejecutarlo.

EM: ¿Qué países dominan la escena de la arquería mundial?

FC: En la actualidad los coreanos dominan la disciplina como nadie.

EM: ¿Se puede en nuestro país crecer y vivir de este deporte?

FC: Sí, se puede llegar a un altísimo nivel acá. Ahora, vivir de la competencia, no lo sé, es difícil. Pero está la selección argentina de tiro con arco, que lleva a atletas muy destacados a campeonatos mundiales y a las olimpíadas. Obviamente para eso tenés que clasificar, pero la selección nuestra suele llevar mucha gente a torneos mundiales. Entonces, no es necesario salir del país para ser un arquero realmente bueno. Incluso acá, en Córdoba, contamos con referentes que participaron en juegos olímpicos y mundiales. Lo que sucede es que deportes como el nuestro están muy opacados por otros más populares y con otra cobertura, como el fútbol, por ejemplo. De modo que si hay algún campeón mundial de arquería a veces el público no se entera.

EM: ¿En este momento compiten o apuntan a hacerlo, como escuela?

SF: Actualmente competimos en torneos sociales. El año que viene queremos comenzar a federar la escuela, y de esa forma, poder llevar a los chicos a nuevos campeonatos. Obviamente, que la escuela se encuentre federada no significa que todos los alumnos deban competir, cada uno analizará su interés. Tenemos personas que apuntan a la competencia, otros que van por hobby e incluso y no menos importante, hay quienes practican arquería porque significa un cable a tierra, una descarga que los hace sentir más tranquilos.

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: