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El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Sumergida en la pintura

La artista plástica Irene Stern habló sobre su visión del arte y su última muestra “Escapar de la condena”, donde sus obras buscan sumergirse en un mundo ideal como respuesta a la oscura realidad que nos rodea.


Por Lucía Argüello | luciaarguello@elmilenio.info

Colaboración: Lucía Echegaray y Marianela Mendez. 4° IMVA.

Lucía Ferreyra y Ludmila Ferreyra. 4° IENM. Micaela Salzano. 6° IMVA.

Fotografías: Eduardo Parrau.


Irene Stern nació en Córdoba el 28 de diciembre de 1957. Como muchos artistas, estudió arquitectura para finalmente descubrir que su verdadera pasión era la pintura. Tras años de idas y vueltas, distintos trabajos, e incluso un tiempo viviendo en Alemania, la vida la atrajo, como por azar del destino, al “Pueblo de los artistas”, donde reside hace veinte años junto a su hijo. Aunque su verdadero apellido es Rodríguez, decidió adoptar el “Stern” de su madre para formar el nombre artístico con el cual hoy firma sus obras.

Durante septiembre, compartió una muestra en la galería de arte unquillense Maika con la artista y vecina de Sierras Chicas Carmen Cancela. La propuesta se tituló “Escapar de la condena” y abordó, a lo largo de varios cuadros, la relación de las artistas con una realidad y un sistema cada vez más hostil, reflexionando con ironía sobre nuestros pecados y virtudes, o escapando hacia el profundo mar de los sueños, donde todo es ideal.

“A diferencia de otros pintores que responden de una forma furiosa y expresiva, mostrando el miedo y la ira de una época, yo lo que hago es inventar un mundo ideal que se escapa de todo lo que pasa”.

El Milenio: ¿Por qué decidiste ser artista?

Irene Stern: Lo de ser artista rara vez es algo que uno busca. Yo creo que cada persona viene al mundo con una esencia y una inclinación determinada. El arte forma parte de mí desde siempre, desde muy chica dibujaba y pintaba, tenía esa tendencia a reproducir lo que veía e imaginaba.

De grande estudié arquitectura, que en cierto modo es también un arte, e incluso llegué a hacer un año de Bellas Artes. Aun así, hice muchos trabajos gráficos, di talleres, nunca me dediqué totalmente a la arquitectura, siempre estuvo el arte en el medio.

Viví tres años en Berlín y eso fue una gran influencia para mí. Alemania es un centro cultural impresionante, estás en contacto con el arte todo el tiempo, aunque también depende de la apertura de uno, a veces cualquier imagen te despierta algo cuando estás abierto a verlo. Cuando volví, decidí concentrarme más en mi trabajo artístico.

EM: ¿Qué buscás transmitir con tu obra?

IS: En general, y particularmente en la última muestra, creo que mis cuadros son una respuesta al mundo que nos rodea y que se presenta, para mí, con una forma cada vez más hostil, cruel y conflictiva. Pero, a diferencia de otros pintores que responden de una forma furiosa y expresiva, mostrando el miedo y la ira de una época, yo lo que hago es inventar un mundo ideal que se escapa de todo lo que pasa. Por eso en muchas de mis obras hay agua, porque al sumergirse uno se aleja de todo, del bombardeo diario de los sentidos, de los pensamientos, de los sonidos, etc.

“Hay cuadros que pinté hace tiempo y me gusta volver a verlos, porque siento que alcancé lo que buscaba, tienen cierta belleza, cierto equilibrio, que me transmite paz”.

EM: ¿Eso es lo que quisiste mostrar en “Escapar de la condena”?

IS: Se podría decir que sí. En esa muestra expuse con la pintora Carmen Cancela y lo interesante es que nuestros lenguajes son totalmente diferentes. Ella hizo toda una interpretación acerca de los pecados y las virtudes de una forma muy simbólica e irónica a la vez, mientras mis cuadros escapaban de todo ese conflicto, de todo eso que tenemos los humanos.

EM: ¿Hacés un balance positivo de esta última muestra?

IS: Sí, totalmente. Para mí fue como una síntesis de mi trabajo. Hay cuadros que pinté hace tiempo y me gusta volver a verlos, porque siento que alcancé lo que buscaba, tienen cierta belleza, cierto equilibrio, que me transmite paz.

EM: Respecto a la pintura, ¿cuál es tu técnica favorita?

IS: Yo uso principalmente acrílicos, pero como voy tomando cosas que veo en otros artistas o simplemente en imágenes de la calle, voy trabajando con todo tipo de recursos, como texturas, telas o trabajos en volumen, pero siempre con la base del acrílico. Por ejemplo, una de mis pinturas tiene papel de regalo y encima le tiré pintura, a lo Jackson Pollock, y cuando estaba casi seca, empecé a improvisar encima con una punta, siguiendo lo que las manchas me iban diciendo, dejando que surjan cosas que no estaban previstas ni imaginadas.

EM: ¿Y en qué te inspirás a la hora de pintar?

IS: A la hora de pintar, para mí es como una secuencia que no se detiene, una imagen que va llevando a otra. Cada persona es como un filtro por donde pasa toda la realidad, lo soñado, lo imaginado, los miedos, las alegrías, las emociones. Y cada uno lo manifiesta de cierta forma. Uno no es una caja cerrada, es un filtro que absorbe todo lo que está afuera. Entonces yo voy tomando cosas que veo y las plasmo en mi obra. A veces no puedo explicar de dónde vienen todas esas imágenes, pero seguramente en algún lugar de mi inconsciente están.

“Por ejemplo, una de mis pinturas tiene papel de regalo y encima le tiré pintura, a lo Jackson Pollock, y cuando estaba casi seca, empecé a improvisar encima con una punta, siguiendo lo que las manchas me iban diciendo, dejando que surjan cosas que no estaban previstas ni imaginadas”.

EM: Vivís en Unquillo hace veinte años, ¿el hecho de vivir en Sierras Chicas ha influido en tu trabajo artístico?

IS: Sí, totalmente, hay un grupo de artistas muy bueno en la región y esa influencia es muy positiva, me complementa y me enriquece. He concurrido a muchas muestras de artistas de la zona e incluso formé parte de la EPA! Escuela Popular de Arte. Considero que Unquillo tiene una gran riqueza humana, pero le faltan los recursos económicos y las decisiones políticas para hacer de este lugar un verdadero núcleo artístico y cultural.

EM: Por último, ¿recomendarías a los jóvenes seguir una carrera vinculada al arte?

IS: Por supuesto, porque el arte es una forma de evolución, es algo que queda para toda la humanidad. A través de lo artístico, conectamos conocimientos, no es simplemente la destreza de pintar o dibujar, sino que también aplicás cosas de filosofía, matemática, geometría, historia, la historia personal de uno y la de toda nuestra especie.

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