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El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

A la espera del agua

Hace cuatro años 150 familias de Unquillo esperan el acceso al agua potable en Camino San José.


Por Amira López Giménez | amiralopez@elmilenio.info

Colaboradores: Felipe Sánchez y Facundo Ruiz. 4°B IMVA.

Agustina Farías y Zoe Filippelli. 4°B INEM


Durante los últimos años, Unquillo asistió a un crecimiento demográfico expresado en el desarrollo de nuevos barrios y familias que eligen a la viña serrana como lugar de vida. Una de las zonas más elegidas son las tierras aledañas al tradicional barrio San José, hoy por hoy conocido como Camino a San José o calle Concejal Hipólito Bossio. La calle que cuenta con 5 km de ripio, desemboca en el country Las Corzuelas y sobre su camino viven alrededor de 150 familias.

Desde octubre del año 2014, los vecinos del Camino San José reclaman el acceso y la conexión legal al agua potable que brinda la Cooperativa de Agua Unquillo- Mendiolaza Ltda.

Durante estos años, los ciudadanos, en pos de mejorar la calidad de vida, vienen realizando mediante vías legales todos los trámites necesarios para acercar el agua corriente a los habitantes de la zona. En sus notas solicitando el servicio de agua, los vecinos se amparan en las leyes que velan por el acceso al servicio, como lo asegura la Constitución Nacional y Provincial que considera el agua como un derecho humano. También hicieron uso del tratado internacional “Pacto San José y Costa Rica”, como asimismo se ampararon en el Artículo 4 del reglamento interno de la misma Cooperativa.

Más allá de las instancias legales, los habitantes de Camino San José cuentan con cisternas propias y servicios privados de agua, para mantener satisfechas las necesidades básicas que implican un gasto de $800 mensuales, cifra que varía en función del número de integrantes del hogar.

De larga data

Los vecinos son conscientes de que forman un barrio en pleno desarrollo, por ende los avances son más lentos. Asimismo, por la calle principal (Concejal Hipólito Bossio) pasan dos caños que suministran agua al barrio privado Las Corzuelas y La Florida.

Los vecinos han solicitado incansablemente a la Cooperativa para que se conecte el servicio aprovechando la cañería existente y haciendo hincapié en que el fideicomiso Las Corzuelas donó, en su totalidad, la cañería troncal para el desarrollo de redes para los vecinos del barrio, convenio firmado en junio del año 2011.

“La cláusula cuarta dice que: a partir de la fecha la cooperativa de agua tomará el cargo y será la responsable de la provisión de agua potable tanto para Las Corzuelas como para otros inmuebles bajo las matrículas adecuadas que utilizará el cupo disponible de agua. Ojalá nos escuchen y hagan propias las obras”, relataron los habitantes.

Por su parte, la cooperativa sostiene que no cuenta con el monto necesario para enfrentar la obra y, a pesar que los vecinos se muestren predispuestos a pagar, se precisa de otras intervenciones, como la financiación del municipio estancada desde hace varios años. La obra puede llegar a tener un costo de cinco millones, monto inaccesible para una cooperativa.

Un detalle no menor es que en la anterior gestión municipal liderada por Germán Jalil se anunciaba frente a las jóvenes familias la pronta llegada del agua al sector, que inclusive contó con la inauguración de una canilla (en la arteria Bossio y Centeno) y la colocación de un cartel que afirmaba el inminente inicio de la obra y la llegada del servicio al sector.

“Decidimos esperar un poco más porque ya había asumido un nuevo intendente. Con el transcurrir de los meses no nos brindaban ninguna respuesta. Sin embargo, el intendente Fabrissin vino al barrio en agosto aproximadamente, y comentó que había un proyecto para conectar el agua pero que le tuviéramos paciencia. La mayoría estuvimos de acuerdo, pero todavía estamos esperando el proyecto de la Cooperativa, la cual está pendiente hace más de un año”, continuó relatando uno de los vecinos sobre las características actuales de la situación después de la inundación del año 2015 y el cambio de gobierno.

Y agregó: “Las causas son políticas, siempre lo dije y lo sigo sosteniendo, porque no encuentro otra razón para que no se haga la conexión adecuada. Dicen que no hay plata, pero nosotros como vecinos estamos dispuestos a pagar por la conexión porque es una mejora para el barrio, nosotros no estamos pidiendo que nos regalen el servicio, estamos pidiendo que nos conecten el servicio. La situación actual es que no tenemos agua”.

En el cruce de palabras: la Cooperativa

Con la idea de aclarar la situación, el presidente de la Cooperativa de Agua, Raúl Hoya, sostuvo que la problemática con el conjunto de familias proviene de una inadecuada planificación urbana, ya que muchas de las familias han comprado lotes sin la infraestructura adecuada para llevar adelante un tendido de red. La situación puede ser aplicada en otros sectores de la ciudad que todavía no tienen acceso a los servicios públicos básicos, a los que se suma el costo económico de la elaboración de las obras.

“Parte de la problemática tiene que ver con las regulaciones que deberían ser más estrictas. En algún punto, no se debería permitir la compra de lotes en estas condiciones, porque después la problemática puede ser muy grande. Justamente esto sucedió en esta zona y recién hoy es posible pensar en desarrollar las redes, estamos hablando de una obra que puede costar cinco millones de pesos, y que debe ser afrontada por los frentistas. Hoy por hoy, gracias a un emprendimiento privado los vecinos pueden tener agua. Fue un requisito de la gestión municipal anterior, donde se pidió, a cambio del barrio privado, la inversión en un acueducto que pudiera dotar de agua a todo ese sector. Si eso no hubiera pasado, la gente no hubiera tenido ninguna posibilidad de tener agua en la medida en que la infraestructura troncal no hubiese estado. También serían otros los montos”, sostuvo Raúl Hoya en diálogo con El Milenio.

Asimismo, Hoya afirma que la Cooperativa está dispuesta a brindar el servicio a pesar de las acusaciones de los vecinos que sostienen lo contrario. “El mayor obstáculo es el económico, tener el dinero necesario para poder hacer la obra. Si bien, los vecinos manifiestan voluntad de pago hay que pasar por todos los intermedios. El aporte que va a hacer la Cooperativa es la elaboración del proyecto, cuyo costo también es elevado. Nosotros no nos negamos a brindar el servicio, eso es mentira, para la cooperativa son más usuarios que brindarán su aporte al sistema. Desde la óptica de la cooperativa no hay especulación lucrativa, nacimos para brindar el servicio a Unquillo y Mendiolaza”.

Por su parte, el municipio decidió tomar cartas en el asunto. Alan Bassi, Director de Obras Privadas y asesor hidráulico, ante la situación optó por generar una posible solución, todavía en vías de tratamiento. Además, se estaría avanzando con la implementación de una ordenanza que regule el pago de los solicitantes del servicio, para avanzar con la esperada obra.

“Desde la Cooperativa se ven sobrepasados por el monto de la obra, pero son los encargados de hacer el proyecto, que será revisado por el municipio. La idea es que se realice en distintas etapas y de la manera más acertada para ir brindando agua a todas las solicitudes, lamentablemente no se puede hacer todo de un solo paso”, comenzó especificando Bassi, y agregó: “Actualmente se está elaborando una ordenanza para que cada vecino pueda aportar en relación a la obra y la Cooperativa está ayudando en el proyecto, en la factibilidad, vías para conectarse, determinar las líneas troncales sin deprimir el caudal de la red en esta zona, etc. Obviamente necesitan del municipio como un ente financiador y en realidad es lo que le compete al municipio, porque la cooperativa es una concesión del servicio del municipio”.

“Vamos a definir cómo iniciar, si vamos a empezar por dos manzanas o por tres y cuáles van a ser los primeros vecinos. Estamos haciendo además, un estudio demográfico para saber dónde están los núcleos más concentrados y comparar con la red actual, ver dónde están las cisternas y ver la mejor forma de optimizar esta obra para los vecinos de San José. La idea consiste en conectar las cisternas actuales, que hay en los puntos altos de Unquillo, cisternas que tienen la capacidad para brindar suministro a la red, de donde bajan los acueductos que llegan a los barrios y desde ahí se va a hacer una red secundaria que es como un anillo, y desde ese anillo se hacen las conexiones domiciliarias”, enfatizó Bassi.

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