26 junio, 2022

El Milenio

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Lo que nos dicen las moscas

Moira Battán Horenstein es la única entomóloga forense de Córdoba. Doctora en Ciencias Biológicas y reconocida investigadora del CONICET ayudó a la policía cordobesa a resolver más de 16 casos criminales por medio del estudio de las moscas.
  • Por Tomás Matassini y Bruno Battan 4° (IMVA). Carolina Corral y Valentino Romano 4° (IENM)

En febrero de 2020, la provincia de Córdoba estaba conmocionada por el hallazgo de dos cuerpos de mujeres en la localidad de Capilla del Monte con tan solo sesenta días de diferencia entre uno y otro.

Si bien a priori parecía un caso difícil de resolver, la Justicia provincial contó con la ayuda de una de sus mejores peritos forenses de todo Córdoba; la Doctora Moira Battán Horenstein, quién rápidamente logró establecer la fecha de muerte de ambos cuerpos, permitiendo avanzar con la investigación.

Según comentó la Dra. Battan Horenstein a El Milenio, su trabajo en aquel caso consistió en estudiar las larvas de mosca que se encontraron en ambos cuerpos para determinar el intervalo post morten, “es decir el tiempo entre que la persona murió y el momento de su hallazgo sin vida”, detalló.

“Las moscas pueden delatar más cosas de las personas de las que ellas mismas pueden saber”, sentenció la profesional, quien desde 2014 es integrante del Programa Nacional Ciencia y Justicia del CONICET, que reúne a los científicos que prestan servicios de peritajes en las investigaciones criminales.

Un trabajo a tiempo completo


Según explicó a este medio la investigadora del Conicet, todo comenzó mientras cursaba la carrera en Ciencias Biológicas en la UNC a mediados de los años 90’, donde estudió una materia llamada Entomología, disciplina que estudia los diferentes hábitos de los insectos. 

Particularmente le interesó el campo de la Entomología Forense, es decir la relación de las moscas con cuerpos en descomposición.

“Las moscas no sólo tienen interés en un caso forense”, comenta la profesional, “sino que pueden resultar beneficiosas para un ecosistema ya que al comerse materia orgánica de origen animal ayudan al reciclado de los nutrientes en el ambiente”.

Todas estas posibilidades que brindaba el estudio de las moscas, hizo que se inclinara y se interesara por su estudio más allá de su aplicación en el ámbito forense. Tiempo después, convencida de que era lo que quería hacer, decidió viajar a España para dar sus primeros pasos en el laboratorio de Entomología Forense de Murcia.

Finalmente a mediados del 2001, vuelve al país y comienza a realizar sus primeros pasos en el mundo de la investigación forense. En ese sentido, la investigación de la profesional se centra particularmente en las moscas sarcosaprófagas, es decir, aquellas que se alimentan de cadáveres.

“Mi tarea como entomóloga forense consiste en analizar los insectos encontrados en asociación con un cadáver en descomposición a solicitud de la justicia para responder a diferentes interrogantes que pueden surgir en la causa judicial, principalmente data de muerte, o sea el tiempo que esa persona lleva muerta para poder hallar al culpable si existiera la sospecha de crimen“, comentó la entrevistada.

Un dato importante a destacar, es que Moira es la única profesional en la provincia especializada en el estudio de las moscas para casos forenses, siendo una responsabilidad que la llena de orgullo, añadiendo que el mérito es doble al ser una carrera tradicionalmente asociada con los hombres.

“El ámbito forense, sobre todo la medicina legal, ha sido históricamente ocupado por hombres, pero ya hace algunos años afortunadamente que esta situación está cambiando”, añadió.

No obstante, sostiene que siempre estará primero su rol como científica y no como investigadora criminal. “Cuando me convocan a hacer una pericia, trato de asumir la responsabilidad desde mi rol como científica y no como Agatha Christie”, sostiene entre risas.

Lo que nos dicen las moscas


“Las moscas son las primeras en llegar a la escena del crimen, son siempre nuestros primeros testigos”, sostiene Battán Horenstein. Desde que comenzó a ser perito forense, ya participó de 16 casos en los que el estudio de la distribución espacial y temporal de las moscas sarcosaprófagas en cadáveres humanos fue vital.

Según manifestó la médica forense, en cuanto a investigaciones criminales, las moscas pueden decirnos si la persona fue asesinada en el mismo lugar donde fue encontrado el cuerpo, también si el cuerpo fue cambiado de posición.

“Los datos que obtengo en mis investigaciones permiten entender lo variable que es el proceso de llegada y colonización de las moscas dentro de un entorno local y cómo este proceso puede verse afectado por la ubicación, el tamaño y la configuración del ambiente”, declaró la especialista en moscas.

“Esto lo podemos inferir conociendo con detalle qué moscas están presentes y saber mucho sobre su biología, es decir qué lugares frecuentan, en que estación del año son más abundantes, que tipo de ambientes prefieren, etcétera”, añadió.

Además, sostuvo que estos insectos también pueden delatar si una persona tenía hábitos de consumo de drogas y estupefacientes. 

“Generalmente se analizan los tejidos humanos para detectar drogas o estupefacientes, pero en el caso que estos están muy degradados por la descomposición se pueden usar las larvas de las moscas que contienen en su sistema digestivo tejidos contaminados con estos compuestos”, amplió la profesional. “Esa rama particularmente corresponde a la Entomotoxicología Forense”. 

Finalmente, la Dra. comentó que actualmente está dirigiendo una tesis doctoral que tiene como protagonistas a los ácaros asociados a cadáveres de cerdos en descomposición, los cuales tienen una piel muy parecida al de los humanos.

También está trabajando en un proyecto de investigación para conocer la utilidad de las moscas en el proceso de reciclado de la materia orgánica en descomposición. 

“No nos olvidemos que los humanos somos grandes generadores de desechos y gracias a las bacterias y a las moscas estos desechos son reducidos y reutilizados por el ambiente”, sentenció la investigadora.