Unidos por la radio

Unidos por la radio

Por Lucía Argüello y Matías Gramajo. periodico@elmilenio.info

Colaboración: Ariana Mossano y Valentina Masco (4to IENM). Guadalupe Rojas y Camila Peralta (4to IMVA).


Adrián Cragnolini arrancó su carrera periodística a los 16 años en una radio de su Río Tercero natal, donde pasó por todos los roles que un medio local puede ofrecer. Trabajó en varios espacios mediáticos de Córdoba y llegó a estudiar en “la escuelita” de la UNC, como se conocía a la ex Escuela de Ciencias de la Información, hoy Facultad de Ciencias de la Comunicación.

En 1990 decidió mudarse a Madrid con su familia, como presintiendo la debacle económica que se avecinaba en Argentina. “En realidad en aquel momento con mi pareja y madre de nuestros hijos, también periodista, no nos sentíamos cómodos. Al filo de los 30 años, teníamos mucho trabajo, pero económicamente no salíamos a flote”, contó Adrián en videollamada con El Milenio.

La pareja tampoco tenía muchas esperanzas respecto al futuro del país. “Se estaba terminando la presidencia de Alfonsín y empezaba la de Menem, no parecía que se avecinaran buenos tiempos para Argentina. Básicamente teníamos la necesidad de armar un proyecto de vida en otro lugar”, continuó el periodista.

Así, Adrián llegó a la capital española con un trabajo que, a pesar de no haber durado mucho, le permitió a él y su familia “hacer pie”. Tras vivir “la necesaria mala época que pasan casi todos los inmigrantes”, pudieron legalizar su situación y empezaron a consolidarse en el país ibérico.  

Hoy en día, Cragnolini es corresponsal de Cadena 3 en España hace nueve años y conduce “La cadena más grande”, un programa que reúne en su espacio sonoro las historias de argentinos dispersos a lo largo del mundo.

“Para mí ha sido la apertura de una etapa extraordinaria, desde el punto de vista de testigos periodísticos, del desafío de formar parte de la radio más importante de Argentina, representar y llevar las noticias de una parte de Europa. Francamente es muy estimulante y satisfactorio”, contó respecto al programa que conduce actualmente.


El Milenio: ¿Cómo surgió “La cadena más grande”?

Adrián Cragnolini: Cuando entramos en pandemia, todo el planeta entró en pandemia. Junto con Carlos Marcó, que era en ese momento el jefe de noticias, se nos ocurrió reflejar cómo estaban pasando la situación los argentinos residentes en el exterior. 

Al poco tiempo nos dimos cuenta que los testimonios comenzaban a repetirse, pero que, fundamentalmente, estos compatriotas tenían muchas ganas de contar su historia. Fue así como transformamos la idea en un microespacio de cinco minutos los domingos en “Tiempo compartido”, programa conducido en ese momento por Guillermo Hemmerling, donde empecé a poner testimonios.

Concluido el 2020, con Carlos pensamos convertir ese segmento en un programa de una hora. Así, el 7 de marzo arrancó “La cadena más grande” en su formato actual, los domingos de siete a ocho de la mañana, por todas las redes nacionales emisoras de Cadena 3. Lo conduzco yo desde Madrid y el resto del equipo está allá.

Es un hecho prácticamente histórico, porque en los cien años de la radiofonía argentina no se conoce que haya habido un programa regular que se emita dentro del país, hecho desde el exterior, y eso lo ha logrado Cadena 3.

EM: ¿Cómo eligen a las personas que entrevistan en el programa?

AC: El proceso de selección es bastante aleatorio. Buscamos que tengan una historia interesante para contar, por supuesto, pero no somos muy exigentes. Son argentinos sencillos, argentinos que no son ni Messi ni Ricardo Darín. Y muchas veces, personas que aparentemente llevan una vida muy normal, cuando empezás a hacerles preguntas, empiezan a salir cosas que hacen que la entrevista sea muy interesante.  

Muchas veces son los propios familiares de los que residen en el exterior quienes nos escriben y nos dicen “Yo tengo una prima/hija/hermana/etcétera que vive en tal lugar y hace tal cosa”. A veces también los descubrimos nosotros o nos escriben los propios residentes en el exterior.

En cualquier caso, nos ponemos en contacto con los posibles entrevistados y charlamos un poco. Esta conversación previa es muy importante para luego, al grabar la entrevista, tratar de ir a los puntos que nos parecieron más llamativos.

EM: ¿Qué tienen en común estos argentinos en el exterior?

AC: A nosotros nos llama la atención el interés que tiene la gente por contar su historia y el hecho de que casi nunca nos ponen “líneas rojas”, es decir, temas de los que no quieren hablar. 

Realmente no hay argentino que no extrañe sus tierras. Y se pueden extrañar las comidas, los lugares, el entorno cultural, la gente; pero algo que todos añoran de manera prácticamente unánime, es el manto afectivo que se dejó atrás. Incluso muchos vínculos se valoran más estando afuera que viviendo en el país, la distancia acerca mucho en el sentimiento, por más que suene contradictorio.

Por eso, por cada un inmigrante que se queda, probablemente haya dos que se vuelven. La adaptación cultural es compleja. Podés estar ganando mucho dinero, pero al salir de tu trabajo, te das cuenta que ese no es tu lugar y que tener un empleo bien remunerado no es todo lo que hace a la calidad de vida.

EM: Siendo un periodista que ha pasado por todos los formatos, ¿qué hace que la radio siga siendo especial para vos hasta el día de hoy?

AC: Para mí es como tomar un delfín y ponerlo en una pileta, un lago chiquito o el mar. Esa es la diferencia que yo siento con respecto a otros medios, cuando hago radio, soy un delfín en el mar. En ningún lugar me siento tan en mi hábitat natural como en aire de la emisora, porque además me divierte. 

Para mí hacer radio es una satisfacción enorme y creo que su vigencia tiene que ver con que todavía retiene la capacidad de generar imaginación. Nuestros oyentes se levantan temprano los domingos para escuchar el programa y yo siento que algunos sueñan escuchando los testimonios, se trasladan a donde viven esas personas, se ponen en su lugar. 

Hoy existe una gran comprensión hacia la situación de los inmigrantes, que antes quizás no se daba porque había cierto despecho o reproche hacia quien se iba del país.

Redacción El Milenio

Periódico El Milenio y la página web www.elmilenio.info son un Proyecto Comunicativo Escolar de la FUNDACION JOSEFINA VALLI DE RISSO, que gira con el nombre de fantasía Instituto Educativo Nuevo Milenio e Instituto Milenio Villa Allende.

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