Paseo del Centro de Unquillo: En tela de juicio

Paseo del Centro de Unquillo: En tela de juicio

En las últimas semanas, las miradas de todos los transeúntes se dirigen al Paseo del Centro, una obra desplegada en Unquillo que, según apunta la Municipalidad, prevé un mejoramiento hidráulico del tramo del arroyo comprendido, así como un paseo peatonal con áreas deportivas, recreativas y culturales.

La obra comenzó a ejecutarse en marzo de 2021 y actualmente se encuentra en la segunda etapa de su planificación. Sin embargo, mientras los trabajos avanzan, vecinos de la ciudad se muestran preocupados y manifiestan su descontento ante la falta de información y el posible impacto ambiental negativo que el proyecto podría implicar.

A mediados de agosto, la concejal María Rosa Bustos, junto a Gabriela Farías, del Tribunal de Cuentas, elevaron un pedido a Provincia solicitando datos, ante la “preocupación de la comunidad” y las escasas comunicaciones del municipio. La respuesta (que llegó a fines de agosto, pero sólo en los últimos días fue conocida por las ediles) señala que “la obra no se encuentra evaluada ni aprobada por la Administración Provincial de Recursos Hídricos”.

“No sabemos qué se va a hacer ni en qué condiciones y no creemos que sea un bien”, señaló Bustos y agregó: “Incluso quienes vendieron sus tierras al municipio para la ejecución de la obra están disconformes por cómo se está manejando la situación”. En este marco, advirtió también que el espacio intervenido es zona roja en materia de riesgo de inundaciones. 

Para los vecinos, hay más dudas que certezas. Pablo Ligato, comerciante de la zona, contó que desde la Asamblea del Monte de Unquillo (AMU) también indagaron, pero no recibieron contestación. “No entiendo por qué tanto secretismo, es preocupante que se proyecte algo así sin la participación de la gente”, apuntó.

Desde el municipio, el ingeniero Alan Bassi, secretario de Obras Públicas y Privadas, instó a la comunidad a tener “paciencia y comprensión”. “Unquillo ha sido castigado históricamente por las lluvias y nunca se han hecho obras de este tipo. Generan impacto, pero cuando se termine, darán un respiro de forma firme y segura”, declaró.

Reclamo generalizado

Ligato comentó que, al principio, la perspectiva de revalorizar el centro generó alegría en la comunidad. “Después nos sorprendimos porque para empezar con esto sacaron muchísimos árboles y un pedazo de montaña bastante grande”, indicó. En la misma línea, la concejal Bustos señaló: “Se han eliminado árboles que son de los pocos pulmones verdes que tenemos y no se ha hecho una contención. Llega a venir agua y eso se va a desmoronar”.

“Además, no sabemos cómo van a controlar que no se transforme en un lugar de encuentro de la ‘mala vida’, sobre todo de noche, para evitar que se junte gente que toma, se droga o vende cosas robadas”, indicó el comerciante, preocupado por la inseguridad que no les permite bajar la guardia hace meses.

Los vecinos no descartan realizar una manifestación pública para obtener referencias concretas sobre el plan gubernamental y exponer sus opiniones. Acceder a los documentos que respaldan el proyecto y conocer la existencia (o no) de un estudio de impacto ambiental, son algunos de los requerimientos clave.

A su vez, Ligato opinó que “si bien no está mal embellecer el pueblo, hay otras necesidades más urgentes”. “Tenemos una Municipalidad muy lejos de la gente. Las decisiones se tienen que tomar en conjunto con la ciudadanía, incluir políticas participativas. No estamos pidiendo cogobernar, pero sí queremos colaborar”, concluyó el vecino.

Más que recreación

El proyecto en cuestión se enmarca en un Plan Director surgido en 2016, tras la inundación del 15F. Su propósito es mitigar riesgos asociados a escorrentías pluviales y a las crecidas que provocan los arroyos Cabana y Las Ensenadas, que forman el río Unquillo. 

A través del plan, se establecieron lineamientos de acción a largo plazo que complementan una “solución global a futuro” – en palabras de Bassi –, que será la realización de una cañada, revistiendo los laterales del cauce y generando una mayor canalización que contenga el agua ante una crecida.

De esta manera, Bassi aseguró que el Paseo del Centro es una obra hidráulica que, como primer paso, mejorará el encauzamiento del Arroyo Cabana. “El nombre apunta a que la gente pueda disfrutar, ya que se incluye una parte de integración social, con fomento de la economía circular. Aunque nada sería permanente, porque hay peligro de inundación hasta llegar al período final”, explicó el funcionario.

El proyecto comenzó con los convenios con privados para la adquisición de las tierras afectadas. Actualmente, se transita una segunda etapa que comprende el dragado del afluente y el reemplazo de la pasarela Gerardo López por un nuevo puente de mayor altura, con “capacidad geométrica y estructural para soportar cualquier esfuerzo”.

“En paralelo se está haciendo la estabilización de una ladera expuesta al deslizamiento en ese sitio, donde había un descontrol de presencia de árboles exóticos que impactaba negativamente en el escurrimiento de las aguas”, detalló el ingeniero. La última fase implica la instalación de una ciclovía, un museo abierto con muestras de artistas locales y un anfiteatro para eventos socioculturales. 

A su vez, aclaró que los fondos con lo que se financiará la obra son municipales y que los desembolsos se hacen “en función de las posibilidades”, por lo cual no hay un presupuesto fijado. Por último, se refirió a las demandas de los habitantes. “Las consultas se hicieron a un cuerpo de profesionales por ser una cuestión de ingeniería hidráulica”, señaló Bassi y cerró: “Para las cuestiones que se vinculan a la parte recreativa ya se están haciendo convocatorias”.

Clara Angeletti

Periodista y docente Periódico El Milenio. Prensa Instituto Educativo Nuevo Milenio Unquillo.

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