Para solucionar esto, Flavia Morales, miembro de la Cámara de Diputados, propone una reforma a la Ley de Educación Nacional, mientras que Paulo Falcón, miembro del Consejo de Gobierno de la UNESCO, exige una mejora en las modalidades de aprendizaje a distancia.

Por Julían Daniele

6to Año, Instituto Milenio Villa Allende


Hoy en día, la ley 26.206 de educación nacional, en su artículo No 109 expresa que la educación a distancia solo se puede ejercer en un ambiente rural o a mayores de 18 años de edad, lo que produce un conflicto de intereses en el ámbito de la pandemia actual, ya que al no poder asistir a clases de forma presencial, la única forma de que los colegios realicen el dictado de clases es de manera virtual.

Para solucionar este problema, la licenciada y diputada correntina Flavia Morales propuso en abril de este año, un proyecto de ley para reformar el artículo y que las clases, en una situación extraordinaria, sean legales.

Morales aclaró a distintos medios misioneros que “la pandemia interpeló no sólo la salud, sino también a la educación y puso al desnudo el sistema educativo. Dejó en evidencia las diferencias que hay”. Consideró que la actual Ley de Educación deja sin amparo a la población estudiantil tanto del nivel primario como del nivel secundario, en términos de que no se les garantiza el dictado de clases a distancia”.

En la misma linea, opinó el abogado y miembro de la UNESCO, Paulo Falcón, quién también sugirió una reforma a la ley y además, una mejora en la manera de dar clases virtuales con el objetivo de favorecer el trabajo de maestros y docentes.

Es legítimo plantearnos una serie de cuestiones, ya que si se sigue educando en contexto de aislamiento y emergencia, pero docentes y estudiantes no comparten espacio, ¿eso es educación a distancia? Si están cerradas las escuelas, ¿cómo se enmarca la actividad de docentes y estudiantes en este tiempo?”, comentó Falcón en una nota publicada en el medio porteño Perfil.

Para solucionar este tema, el pasado martes 19 de mayo se reunieron en la Cámara de Diputados de la Nación para discutir sobre este. Luego de tres horas de debate, el oficialismo y la oposición llegaron a la conclusión de que en casos excepcionales se podrá seguir dictando clases de manera virtual.

Nadie habla de reemplazar la educación presencial por la educación a distancia”; “la tecnología es un medio, lo que importa es la innovación pedagógica”, consideró Morales en pleno debate.

Ilegalidad versus necesidad



En vista de este paradigma, El Milenio consultó con la abogada Evelin del Valle Actis para que comparta su opinión al respecto: «Si bien, desde hace tiempo se advierte acerca de las limitaciones de la Ley de Educación Nacional, hoy, la crisis a nivel mundial producida por la pandemia y el aislamiento social obligatorio en todo nuestro territorio nacional que implicó la suspensión del dictado de clases presenciales en todos los niveles del sistema educativo, demostró un claro impedimento a la continuidad normal de las estructuras actuales. Esto llevó a replantear una reforma del art. 109«, sostuvo la profesional en Derecho.

«Esta norma, en su redacción actual, deja sin amparo a la población estudiantil tanto del Nivel Primario como del Secundario, en términos de que no se les garantiza el dictado de clases a distancia«, aseguró.

Finalmente, la abogada concluyó con que es importante no descuidar la educación como el futuro de las nuevas generaciones: “Consolidar el sistema educativo haciendo nuevas y mayores contribuciones abarcativas es de vital importancia para crecer como sociedad. Pensar en el futuro de las generaciones presentes y futuras es un deber que nos compete a todos, no solo al sistema legislativo. Más aun en un momento histórico y en el devenir de situaciones imprevistas”.