4 abril, 2026

El Milenio

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25 científicos argentinos iniciaron campaña en el Área Marítima Protegida Namuncurá

25 científicos argentinos iniciaron campaña científica en el Área Marítima Protegida Namuncurá.

El área marina protegida Namuncurá-Banco Burdwood es un espacio marítimo protegido por Argentina en el banco Burdwood del océano Atlántico sur. Tiene un área aproximada de 28 000 km² y se halla dentro la zona económica exclusiva reclamada por Argentina, fuera de la jurisdicción de los estados provinciales. Hace pocos días, el buque zarpó desde Mar del Plata con 25 científicos, investigadores, becarios y técnicos a bordo.

[dropcap]E[/dropcap]l Buque Oceanográfico “Puerto Deseado”, una de las embarcaciones científicas que conforman la flota del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), zarpó desde la Base Naval de Mar del Plata con un equipo de 25 científicos, investigadores, becarios y técnicos a bordo.

Esta campaña se realiza en el Área Marítima Protegida (AMP) Namuncurá – Banco Burdwood y tiene como objetivo general evaluar el estado y el funcionamiento del AMP con énfasis en los ingenieros ecosistémicos bentónicos para generar indicadores biofísicos que sirvan para el monitoreo a lo largo del tiempo.

Los ingenieros ecosistémicos son organismos que pueden modificar físicamente el ambiente donde viven, sus efectos directos pueden persistir por un tiempo mayor a su vida y tener un impacto espacial más grande que el ocupado por el mismo organismo.

En el AMP Namuncurá se han identificado a las esponjas, corales de aguas frías, briozoos, entre otros, como parte de este grupo formador de ambientes.

La modificación del ambiente por parte de estos organismos tiene grandes consecuencias para las comunidades biológicas y puede resultar importante en las restauraciones ecológicas y contrabalancear el impacto generado por el hombre.

La campaña tiene como antecedente una primera etapa de la investigación desarrollada en el AMP donde se hizo foco en el estudio de la biodiversidad del lugar, mediante la identificación y/o clasificación de los organismos que habitan ese ambiente.

Ahora la prioridad es determinar el rol de los organismos estructurantes o ingenieros ecosistémicos, proveer un mapa de distribución de los ensambles bentónicos que permita una nueva rezonificación del AMP y elaborar una lista de indicadores que permitan evaluar el estado del ecosistema protegido.


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