Gerónimo Martínez: “Yo no busco la plata, sólo me gustaría vivir de lo que me gusta”

Gerónimo Martínez: “Yo no busco la plata, sólo me gustaría vivir de lo que me gusta”

Gerónimo Martínez tiene tan solo 13 años y es un estudiante del Instituto Educativo Nuevo Milenio de Unquillo pero ya se perfila como una gran promesa del fútbol cordobés.

Actualmente, el joven deportista de las Sierras Chicas se encuentra jugando en el club Instituto de la ciudad de Córdoba.

Gerónimo tuvo que realizar un trayecto futbolístico antes de poder jugar en el club del barrio Alta Córdoba: “En primer lugar, estuve en General Paz Junior desde los 11 años y cuando terminé de jugar un partido contra Instituto, el técnico me llamó para integrar el plantel del club” le dijo a El Milenio.


Fue así como a la semana siguiente el jugador fue al club donde tuvo que demostrar ante el Director Técnico y el coordinador, que estaba listo para enfrentar una nueva etapa en su vida.


Inmediatamente después, el DT de la institución le pidió el pase para que pueda integrarse al equipo, “esto desde hace 2 años”, agregó.

Inicios


A la edad de 7 años se inició en la práctica del fútbol en Los Quirquinchos de la ciudad de Río Ceballos. A los 11 años decidió comenzar a probar suerte en Córdoba capital, y cuando cumplió los 13 el club Instituto le integró a su plantel.

Responsabilidad



Si hay algo que destaca a Martínez es la constancia, ya que entrena cuatro veces a la semana, desde las 15 hasta las 18 horas: “Se trata de un sacrificio, porque los sábados si hay un cumpleaños no podes ir porque tenés que jugar al otro día”, confió.

Crecimiento


El jugador de las inferiores de Instituto confía en su performance y se imagina en las grandes ligas del mundo, pero para eso debe prepararse y entrenar todos los días: “Ahora estoy en quinta división, el año que viene cuarta, después cuarta otra vez porque se juntan dos categorías, para finalmente formar parte de la reserva y primera”, aclaró.

Sin dejar el estudio



El joven también le dijo a este medio que “no busco la plata sino que me gustaría vivir de lo que me gusta” y en este sentido aclaró que podría dedicarse a otra cosa pero siempre relacionada con el fútbol.

Esta etapa en la vida del deportista también implica un gran sacrificio en el colegio, ya que “el entrenador te pide la libreta, se preocupa de tu estudio, porque como siempre te asesoran en el club diciéndote que primero está el estudio y después el fútbol”, comentó.

Matías Pérez

Editor web general de El Milenio. Periodista y community manager. Prensa Institucional Fundación Josefina Valli de Risso.

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