12 abril, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Luciano Baggio: Corazón amateur, espíritu profesional

Luciano Baggio, el actual presidente del club Sportivo Forchieri, llegó a la institución en búsqueda de un espacio para el desarrollo deportivo de su hijo. Sin embargo, sin proponérselo, asumió el liderazgo, formando parte de la comisión directiva, con el fin de transformar el proyecto que hoy aspira a un predio propio.

DEPORTES

  • Por: Genaro Olivero, Joaquín Flier y Benicio Bertero 4° IENM; Thiago Federico y Lorenzo Buzon 4° IMVA.

En el mundo del fútbol amateur, donde las historias son de sacrificio y mucha pasión por el club, emerge la figura de Luciano Baggio. No es un jugador estrella ni un director técnico de renombre, sino el presidente de Sportivo Forcheri, un club de Unquillo que, bajo su liderazgo, experimentó una notable evolución en poco tiempo. 

Lo que comenzó como un simple acercamiento, buscando un lugar para que su hijo practicara deporte, se convirtió en un compromiso total con la institución, a la que hoy se refiere como “un hijo más”.

Corría el año 2016 cuando vio una publicación en Facebook buscando jugadores para el club. Aunque su hijo aún no tenía la edad requerida, la promesa de una escuela de fútbol lo impulsó a acercarse. Lo que ocurrió después fue rápido e inesperado: al mes de empezar, ya formaba parte de la comisión directiva, inicialmente sin cargo. 

Para 2018, la responsabilidad recayó completamente sobre sus hombros, asumió la presidencia, un rol que mantuvo durante siete años, a pesar de su intención de no continuar y la competencia de otros a ocupar el puesto. Es que, Baggio con la flexibilidad que le otorga tener su propia empresa, pudo dedicar las horas necesarias.

Rompiendo prejuicios


Históricamente, Sportivo Forcheri arrastraba una estigmatización social. Sin embargo, en los últimos dos años, esa percepción cambió radicalmente. Hoy, llevar una camiseta de Forcheri en la calle es motivo para que desconocidos se pregunten dónde conseguirla. Este giro no es casualidad, es el resultado de un trabajo constante que va más allá de lo deportivo.

El club se propuso ser un espacio de encuentro familiar. En un contexto social y económico complejo, donde los padres a menudo necesitan trabajar más horas, el club busca ofrecer un momento de unión, especialmente los domingos de partido. De esta manera, se trabaja activamente “con gente de toda clase y de todos los barrios, de todos los sectores», -afirma Baggio-. 

Así, lograron que personas con determinadas diferencias convivan en paz dentro de la institución. Este trabajo social y de convivencia es fundamental y cuenta con el apoyo de profesionales como psicólogos, nutricionistas y coaches, quienes guían, según Luciano, “a no bajar los brazos y a seguir los pasos correctos». 

La mejora en la recepción de la comunidad unquillense es notoria y se atribuye tanto a los resultados deportivos como al esfuerzo palpable de quienes integran el club. Baggio subraya que el trabajo de la comisión directiva no es remunerado. 

«Mucha gente piensa que nosotros al club lo tenemos porque es nuestro trabajo y cobramos, y nada que ver», dice. En tanto, el dinero que ingresa se destina íntegramente a cubrir los gastos, que son considerables. Abrir la cancha un domingo implica costos fijos elevados. Más de 300.000 mil pesos para policía, otros 400.000 para árbitros y arriba de 80.000 para paramédicos.

Estos gastos deben afrontarse sin certeza sobre la recaudación, que en el caso de partidos importantes, como la final de la Liga Colón, se la queda la liga al habilitar el público visitante. A pesar de las dificultades financieras, la prioridad es clara. En este sentido, Baggio asegura: «Prefiero tener a los chicos corriendo a traer una pelota y que no estén en la calle».

Sueños de infraestructura propia y consolidación 


El año pasado marcó un hito deportivo para Forcheri. Tras una prueba con un cuerpo técnico externo que no dio resultados, se decidió apostar nuevamente por una conducción «traída de afuera», liderada por Ramón Garay. 

La primera mitad del 2024 no fue sencilla en lo deportivo, pero lograron el campeonato clausura 2024 de la Liga Colón. Este logro no solo trajo «chapa y gloria», sino que impulsó aún más el crecimiento del club y sus aspiraciones.

El crecimiento en la cantidad de jugadores fue exponencial. Hoy, Forcheri cuenta con más de 300 jugadores, lo que puso en evidencia una limitación crucial: la falta de infraestructura. El polideportivo actual quedó «muy chico» -en palabras de Baggio- y limita los días de entrenamiento. Con apenas dos o tres días disponibles, se hace necesario contar con un espacio nuevo para dar contención a todos los jóvenes.

El gran objetivo institucional para este año es presentar el predio propio. Cuentan con tres hectáreas donde planean construir dos canchas, con la meta de tener al menos una iluminada y con vestuarios funcionales para fin de año. Si bien aún falta para tener un estadio, “el avance hacia el predio de entrenamiento es visto como un logro muy cerca», exclamó Baggio.

Metas cumplidas y mirada al futuro


Además de la Liga Colón, Sportivo Forcheri abrió nuevas puertas competitivas. Gracias a que la primera división participó en un torneo regional de Sierras Chicas en 2023, el club puede participar en el torneo regional juvenil con categorías Sub 13, Sub 15 y Sub 17. 

Este torneo, que se juega los miércoles por la tarde y no atrae mucho público, representa un gasto adicional (árbitros, policía, viandas para las delegaciones), pero cumple el propósito fundamental de ofrecer más competencia a los integrantes del equipo y mantenerlos involucrados. 

También planean participar en la zona de oro de la Liga Colón, la Liga Colón Sierras Chicas y el regional juvenil, debido a la alta demanda de torneos por la cantidad de miembros. Incluso forman sábados de por medio en la Liga de la Cantera para dar minutos a quienes no juegan habitualmente.

Un avance significativo en el aspecto deportivo fue la incorporación de preparadores físicos para todas las categorías inferiores. Baggio destaca el impresionante cambio físico que se observa en los chicos en solo un par de meses, debido al trabajo específico. Así, trabajo en inferiores ya está dando sus frutos. A su vez, aunque Forcheri comenzó con chicos muy pequeños hace 9 años, hoy ya están debutando en primera división jóvenes surgidos de la cantera, algunos de los cuales iniciaron en 2016. 

Mirando hacia el futuro, las aspiraciones son altas. Baggio, quien además de presidente se da el gusto de dirigir la sexta categoría (2011-2012), tiene un sueño definido. “Me quiero retirar de la dirigencia el día que Forcheri tenga su casa propia y esté jugando en el Argentino A”, concluye.


Descubre más desde El Milenio

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo