30 mayo, 2026

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Unquillo: se realizó un mural en homenaje a Gabriela Isequilla

La organización Akelarre Feminismo Popular y el acompañamiento de La Ollera e Infancias Libres de Violencia, realizaron el pasado sábado 21 de octubre un encuentro para rendir homenaje a Gabriela, pintando un mural en su memoria bajo la consigna “Yo sí te creo”.

Gabriela Isequilla era una madre protectora de 46 años que venía atravesando un proceso judicial contra el progenitor de su hija menor. Según informó su abogada, Giselle Videla, quien venía acompañando desde octubre del 2022, realizó una denuncia por abuso sexual hacia su hija, en ese momento de 5 años, por parte del progenitor. Lamentablemente, el pasado 28 de septiembre, Gabriela decidió terminar con su vida, luego de un largo y desgastante proceso judicial. 

Esta no es la primera vez que pasa en los casos de madres protectoras”, detalló la abogada a El Milenio. “Este tipo de procesos y cómo suele funcionar el sistema judicial, sin perspectiva de género y de infancia, hace que las madres entren en un proceso en el que hay un desgaste psicológico y económico”.

Videla relató que Isequilla venía hace aproximadamente tres años atravesando un proceso judicial. Esta situación se dió desde que se separaron por situaciones graves de violencia de género contra Gabriela, desencadenando en medidas de restricciones e intervenciones de los tribunales de violencia de Córdoba. La abogada resaltó que este sujeto ya tiene antecedentes de situaciones de violencia con otras mujeres de la comunidad, que también fueron pareja de él.

«El año pasado, Gabriela se vió en la obligación de hacer la denuncia de abuso sexual hacia por parte del progenitor hacia su hija pequeña, en ese momento de 5 años”, relató. A raíz de esto, comenzó un proceso en la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual de Segundo Turno, a cargo de la fiscal Ingrid Vago; fiscalía que, en palabras de Giselle, no investigó directamente los hechos.

Si bien desde el Juzgado de Violencia se dio una medida de restricción de contacto contra el progenitor en agosto del año pasado, en diciembre decidió levantarla y que la niña vuelva a tener vínculo con el padre”, explicó la abogada.

Ante esa nueva situación, Gabriela decidió pedir la suspensión del Régimen de Relación y Comunicación en el juzgado de familia interviniente. Videla resaltó que la suspensión la pidieron basándose en que el progenitor y presunto abusador, León José del Corro, está denunciado por abuso y “hasta que esa denuncia no sea archivada o desestimada, no puede tener vínculos con la niña”.

Afortunadamente, con la intervención del Juzgado de Familia Primera Nominación, se logró la suspensión; y la Regional UDER (sede del Ministerio en el interior de la provincia que busca la protección de derechos de niñas, niños y adolescentes), informó constantemente que no había posibilidades de revinculación de la niña con su progenitor.

La lupa siempre sobre las víctimas


En una balanza siempre tiene que pesar más la protección de las infancias ante una posible nueva situación que atente contra su integridad sexual; eso pesa más que el derecho del progenitor de vincularse con su hija”, expresó Giselle Videla que, en su experiencia acompañando a madres protectoras, detalló que en estos casos por lo general hay un descreimiento hacia la palabra de las madres que denuncian situaciones de violencia o abuso que sufren sus hijas e hijos por parte de sus progenitores.

A pesar de que las estadísticas indican que 1 de cada 5 niñas y 1 de cada 11 niños han sufrido abuso sexual en su infancia, que el 80% son intrafamiliares y que el 70% son por progenitores o padrastros; terminan primando los derechos paternos, sin importar la posibilidad de que esa niña o niño, vuelva a sufrir una violencia en su integridad sexual. 

Respecto a la situación de Gabriela, su abogada explicó que más allá de que hayan logrado la suspensión de contacto entre su hija y el progenitor, Gabriela se encontraba en un contexto de mucha soledad y con falta de redes de contención, sumado a una situación económica muy vulnerable: en abril de este año tuvo un accidente de moto por el que casi pierde su pierna, hecho que no le permitió trabajar por un tiempo. 

Además, en este largo proceso judicial, no se ha investigado penalmente al progenitor de su hija y la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual insistió en que las medidas de Gabriela eran una actitud obstruccionista del vínculo paterno que ella ejercía sin razón.

Hoy en día seguimos insistiendo en que se siga investigando (al progenitor) penalmente por los hechos y que se siga protegiendo a la niña de toda esta situación”, finalizó Videla.

Con la memoria presente, la lucha sigue


El pasado sábado 21 de octubre, la Biblioteca Popular Leonor Allende fue punto de encuentro de una jornada de homenaje a Gabriela, buscando generar un diálogo entre organizaciones feministas para pensar formas de garantizar el cuidado de las infancias.

Fue organizado por Akelarre Feminismo Popular, con el acompañamiento de La Ollera e Infancias Libres de Violencia. Durante la jornada, además, pintaron un mural con la consigna “Yo sí te creo”, compartiendo un momento de reflexión junto a un ritual de despedida.

Actualización 17/11/2023

Luego de publicada esta nota, Del Corro se contactó con El Milenio para informar que hace 4 años denunció a un hijo de Gabriela (que en ese momento tenía 14 años) por abuso hacia su hija. Según detalló, la justicia tardó meses en realizar la Cámara Gesell y por esa razón ahora acusa a la SENAF por no haber actuado a tiempo.


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