Argentina tendrá así un alivio en la próxima década de 37.700 millones de dólares.

“Ahora estamos pudiendo pensar en otra Argentina, una Argentina que puede empezar a pensar su futuro y en cómo construirse”, afirmó en la tarde del lunes 31 de agosto, el presidente Alberto Fernández al anunciar, en un acto realizado en el Museo del Bicentenario, que el 99% de la deuda bajo ley extranjera fue reestructurada.

Nada de esto fue fácil, pero lo hicimos. Si hay algo que los argentinos sabemos es levantarnos cuando nos caemos. En diciembre sentíamos que estábamos caídos, hoy estamos otra vez de pie y en marcha”, destacó Fernández, que estuvo acompañado por la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Economía, Martín Guzmán, los gobernadores provinciales y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, entre otras autoridades legislativas y del Gabinete.

El Presidente consideró que “es un día muy importante para la Argentina toda”, y afirmó tener “la tranquilidad de haber cumplido” con la promesa que hizo de sacar al país del “laberinto” de la deuda.

El Presidente también dedicó palabras de agradecimiento a quienes colaboraron durante la renegociación de la deuda: “Quiero que las primeras palabras sean de gratitud a todos los que me acompañaron en el Gobierno, a los presidentes de mis bloques, de la Cámara de Diputados, a mi Gabinete, porque todos nos empeñamos en la tarea de recuperar a la Argentina con otra seriedad: la seriedad de no salir del paso y empezar a construir una Argentina que sea sostenible”.

Del mismo modo, agradeció al Papa Francisco y a los mandatarios de México, Andrés Manuel López Obrador; de Italia, Giuseppe Conte; de España, Pedro Sánchez; de Francia, Emmanuelle Macron, y de Alemania, Angela Merkel, porque “todos ellos estuvieron cuando los necesitamos en la negociación de esta deuda”, aseguró.

También agradeció a “todos los gobernadores porque nos apoyaron públicamente, todos le dijeron al mundo que esta era una causa argentina por la que todos peleábamos”.

Y afirmó que luego de haber reestructurado la deuda el “objetivo inmediato es la producción y el trabajo, son los dos conceptos que están en nuestra cabeza machacándonos incansablemente, es lo que más necesitamos ahora inversión, más producción y que se convoque a más trabajo”.

La Argentina “es un país muy desigual, profundamente desigual, nadie puede estar contento con ese país y tenemos que cambiar estructuralmente las formas de este país, tenemos que hacer ese país federal que tantas veces declamamos y tan pocas veces cumplimos”.

Por su parte, el ministro Guzmán expresó que la reestructuración permite “tranquilizar a la economía”. “Era absolutamente indispensable, necesario, quitarse de encima esa carga de deuda insostenible y fue por ello que desde el día uno establecimos un proceso de reestructuración de la deuda que además buscaba hacerse de una manera que fuese generando condiciones para todos los demás objetivos del desarrollo”, explicó.

Y detalló que la renegociación logró “una adhesión total al canje del 93,55 por ciento, que por obra de las cláusulas de acción colectiva eleva el porcentaje reestructurado al 99 por ciento y eso pone a la Argentina hoy en una situación muchísimo más sana y más sólida que aquella que se enfrentaba el día 10 de diciembre de 2019”.

Lo que esto implica en términos concretos es que el país tendrá un alivio de la deuda en la próxima década de 37.700 millones de dólares y la tasa de interés promedio baja del 7 por ciento al 3,07 por ciento”, puntualizó.

Es la intención del Gobierno nacional enviar el acuerdo al que se llegue al FMI al Congreso de la Nación para su aprobación, que es algo que no se ha hecho nunca y que es algo que está totalmente alineado a la idea de cuidar a la Argentina y la idea de ir generando condiciones en el país para inmunizarlo de los problemas de endeudamiento insostenible”, concluyó el ministro.