Aldana Salati es cordobesa y vive en Puerto Madryn, hermosa ciudad patagónica que la recibió para estudiar y proteger el medio ambiente marino y terrestre. La bióloga compartió su experiencia con El Milenio sobre cómo fue dedicarse a cuidar el planeta para las generaciones venideras, sumado a su incursión en la educación en la actualidad.

Por Edna Hunziker y Nicole Catrambone

4to “B”, Instituto Educativo Nuevo Milenio


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Todo comenzó con un sueño de chica al ver un documental de ballenas que llamó su atención. Desde ese momento, supo que era lo que le apasionaba.

Ella es Aldana Salati, nacida en la provincia de Córdoba, se mudó con solo 18 años a Puerto Madryn para estudiar, hoy es Licenciada en Ciencias Biológicas y docente de asignaturas como “Ciencias de la tierra”, “Construcción social del conocimiento en ciencias naturales” y “Metodología prácticas e instrumentos en ciencias naturales”.

A continuación, El Milenio dialogó con esta cordobesa que busca proteger nuestras costas para las generaciones futuras a través de la educación.

Aldana Salati

El Milenio: ¿Cuál fue su primera investigación?

Aldana Saldati: La primera tenía que ver con un ave migratoria, el playero rojizo, este pájaro estaba y sigue estando en la lista roja ya que tiene problemas en su conservación, entonces era importante estudiarlo.

EM: ¿En qué rama de la biología se desenvuelve mejor?

AS: Hay muchas ramas que me interesan, trabajé con las aves playeras migratorias, aves marinas, con gaviotas cocinera y con pingüinos, después pasé a invertebrados, hice mi tesis con una almeja llamada Darina solenoides, pero me encantaría hacer investigación sobre peces tiburones.

Hoy lo que hago tiene que ver con la contaminación que generamos, de qué manera se puede reducir y la contaminación en los cuatro grandes subsistemas en la geosfera, biosfera, hidrosfera y atmósfera.

EM: ¿Dónde se puede estudiar para ser biólogo marino?

AS: Existen dos lugares que son Mar del Plata y Puerto Madryn, donde está la carrera de Licenciatura en Ciencias Biológicas con una orientación a toda la parte marina.

Hacés primero, segundo y tercero básico, en cuarto y quinto tenes la posibilidad de elegir materias, como las terrestres y también hay un montón de materias que tienen que ver con la parte marina.

EM: ¿Cuánto dura la carrera?

AS: La carrera dura cinco años y después te recibís con una tesis.

EM: ¿Por qué es importante la biología marina?

AS: Es importante expandir nuestro conocimiento acerca de todo lo que nos rodea, conocer la biodiversidad que tenemos.

Uno de los estudios que hice fue sobre dónde realizaban nidos los Chorlitos Doble Collar, formaban un nido muy precario, con algunas piedritas en una playa donde no transitaba tanta gente y lo hacían en cualquier parte. Hubo una época donde los cuadriciclos comenzaron a pasar por la playa, ellos miden no más de 10 centímetros, se camuflaban con la arena, los huevos eran todavía más chicos y se confundían con piedras, por esto dimos a conocer a la ciudad de Puerto Madryn que ese espacio era importante para la supervivencia de esta ave y de esa manera fue un aporte de parte de nosotros al medio ambiente y a esa especie.



EM: ¿Cuál es el objetivo que tiene como bióloga marina?

AS: No tengo uno como bióloga porque hoy vivo en Puerto Madryn, es un tema que me fascina y siempre me va a gustar, no descarto que algún día vuelva a retomar.

Mi objetivo como docente, es que los chicos aprendan a aprender, que los estudiantes se puedan formular preguntas, y puedan contestarlas, me gusta enseñar, que conozcan e investiguen más.

Me gusta la educación no formal, que da libertad a los intereses de los estudiantes, los impulso a qué es importante que sepan que los rodea, porque tiene que ver con lo que ellos respiran, ven y toman, es fundamental.

EM: ¿Cuáles son sus proyectos actuales y planes a futuro?

AS: Mi proyecto actual es terminar una tesis de una maestría sobre gestión ambiental y territorial, y tiene que ver sobre la huella de carbono que deja una botella de vino en el medio ambiente, significa cuántas emisiones de gases de efecto invernadero emitió absolutamente todo lo que la rodea, y si la bodega tiene la posibilidad de reducir esos gases, ya sea, plantando árboles o cambiando alguna máquina para que no genere tanto monóxido de carbono.

Y planes a futuro, hoy estoy muy inmersa en la educación, tengo algunas cuestiones pendientes como viajes a diferentes lugares y, porque no, una pasantía para aprender determinado tema.

Una de las cosas que a mí me apasionaba de chica, siempre fueron los tiburones y me quedé con las ganas de incursionar en el tema.



EM: ¿Hay alguna tarea o labor que no le guste realizar?

AS: Me sentí incómoda algunas veces cuando tuve que invadir el terreno de algún animal o ave para poder hacer un estudio, entiendo la importancia de este y que gracias a eso pudimos obtener buenos resultados, pero esa parte de tener que agarrar al pájaro, al pingüino, cada uno tiene su forma para poder capturarlos, hay un montón de instrumentos para hacerlo y siempre eso se va modificando en pos del animal, pero siempre fue una parte que me incomodó.

EM: ¿Qué es lo que más disfruta de esto?

AS: Cuando trabajaba en Puerto Madryn, me gustaba irme de campaña por cuatro días al medio de la playa para hacer censos, sacar muestras, lo compartía con gente que tenía los mismos intereses que yo.

Con respecto a la educación, lo que más disfruto es cuando logro conexión con los alumnos, que tengan la posibilidad de plantearme sus problemas, que me puedan decir que no entienden con sinceridad y volver a explicárselos, buscar distintas formas y estrategias para enseñar; apunto mucho a desestructurar un poco el aula.



EM: ¿Cómo cree que está beneficiando la cuarentena en cuanto a los animales marinos?

AS: Tiene que ver con esto de parar la economía, justamente ésta es la mayor enemiga del medio ambiente, porque siempre primero está el dinero, que es un ciclo vicioso donde estamos los consumistas, entonces todavía no está la conciencia de que con nuestro granito de arena podemos hacer algo a favor del medio ambiente, reciclando, reutilizando, rechazando.

El hecho de haber frenado la economía, hace que el aire se limpie, de que hoy después de muchos años se pueden ver las cumbres de muchas montañas o cordilleras, de que los mares posiblemente estuvieron más limpios porque se aflojó el tema del transporte, pero si seguimos con la producción, esto de no parar con la contaminación.

Creo que ayudó y ojalá haya creado algún tipo de conciencia para que después una vez que salgamos de todo esto podamos ser más amigables con el medio ambiente, con las plantas y animales.