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El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Cuando la historia se mezcla con la ficción

En plena gira de presentación de La Boca Roja del Riachuelo, su última obra, Graciela Ramos visitó a El Milenio y contó detalles de su nuevo libro, de los personajes y de la historia mezclada con la ficción novelística.


Por María Emilia Soria | emiliasoria@elmilenio.info

Colaboradores: Agustina Farías y Zoe Filippelli. 4°B IENM.

Facundo Ruiz y Felipe Sánchez Díaz. 4°B IMVA.

Fotografía: Eduardo Parrau 


Graciela Ramos es escritora y siempre ha trabajado el género de la novela histórica. La Historia es una temática que la sedujo siempre, aunque se encarga de remarcar que ese gusto está vinculado al gusto por las costumbres.

Entre sus grandes obras se destacan Malón de amor y muerte, La capitana, Lágrimas de revolución. Sus trabajos son el claro reflejo de su gran interés por los sucesos históricos que afectaron a la sociedad en el transcurso del tiempo.

El Milenio: ¿Qué es lo más disfruta y que es lo más tedioso de esta etapa de difusión?

Graciela Ramos: Lo más lindo es el encuentro con sus lectores, y los más pesado son los viajes largos, las horas de espera.

EM: En tiempos de lectura digital ¿tiene más valor a acercarse a los lectores personalmente?

GR: Ustedes los jóvenes van enfrentar de diferente forma a la lectura; hasta nosotros que somos viejos nos estamos acostumbramos a las tecnologías por comodidad, a pesar que tenemos libros grandes. Creo que el encuentro es maravilloso, y no, no se mide.

EM: En referencia a esta última publicación ¿qué encontrará el lector en la Boca Roja del Riachuelo?

GR: Es una continuación en la época de los amantes de San Telmo, que fue la última novela, y ahí hablé sobre la campaña del desierto y la fiebre amarilla, seguí con personajes inventados y como siempre meto las historias conversadas. A mí me gusta mucho ese reminisionismo, por decirlo de esa manera.

EM: ¿En qué consistió el proceso creativo? ¿Qué te inspiro y cuáles son las partes que quieras destacar?

GR: Creo que a todos los escritores le debe pasar de que a uno cuando te gusta escribir constantemente te sientas inspirado, tengas el tema que tengas. Yo destaco todo porque todo es parte de nuestra historia.

EM: ¿Cuál fue la motivación para publicar este último libro?

GR: Por lo general vengo haciendo una publicación por año, a veces me gustaría tomar un poco más de tiempo para disfrutar un poco más, pero así son las situaciones y está bien así.

La motivación la tengo siempre arriba, por mi personalidad y mi carrera, todo tiene que ver con cómo uno es en la vida y se va desarrollando en lo laboral, entonces estoy siempre dispuesta para todo esto.

EM: ¿Pensó en un tipo de destinatario cuando lo escribió?

GR: No, eso nunca lo hago, suena egoísta pero se lo voy a explicar porque creo que es importante para todos los trabajos.

Cuando uno está pensando en el otro haciendo algo se desvirtúa todo, porque yo creo que cada una de las personas si se mira a sí misma es perfecta en sí misma, entonces lo que tiene para brindar también es perfecto.

Cuando uno se respeta a sí mismo, en lo que haga, cuando se lo brinde al otro es perfectamente recibido del otro lado; entonces cuando escribo me limito a contar una historia, a poner mi impronta en esa historia -siempre en la interpretación de la historia argentina porque hago novela histórica- pero respeto mucho eso porque creo que hay escritores para todos los lectores y lectores para todos los escritores.

Seguramente hay algunos lectores que le gusta mucho mi libro y a otros no.

EM: ¿A qué tipo de público considera que se identifica mejor con su novela?

GR: En realidad para todo público, hay algunas cuestiones que tienen que ver con la prohibitiva, no quiero decir la palabra prohibida, que ya no es prohibida, la parte sexual.

EM: ¿Y son procesos diferentes crear la parte de la novela perse y la novela histórica?

GR: No, no en mi caso. Hablo por mí porque cada uno tiene su propia forma, y en realidad la historia a mí me apasiona y siempre me gustó mucho, leo mucho. En Córdoba tenemos tanta historia, siempre estoy rascando un lugarcito y por lo general elijo primero la parte del cuadro histórico por ejemplo hace mucho que quería novelar la campaña del desierto pero Roca es muy difícil, es un prócer difícil porque o lo aman o lo odian, y yo quería contar la campaña del desierto, no quería saber si odiabas o lo querías a Roca porque respeto las opiniones de todo el mundo, entonces el desafío ahí fue la ficción.

Sobre la historia, que hasta el momento lo vengo logrando bien porque mis libros no tienen colores políticos ni banderas procertistas, a mí me interesa poner en mano de ustedes la historia pero sí con mi impronta como novelista, pero no con un determinado color político, es un proceso que va de la mano.

EM: Generas una historia en un contexto, una ficción.

GR: Sí, contexto exacto, por ejemplo en “La Boca Roja del Riachuelo” puse hasta la cantidad de muertos en la semana trágica, eso porque me gusta mucho a mí.

Todos los que escribimos novelas históricas somos, creo que esa es una regla que no se puede cambiar porque aparte hay toda una institución detrás nuestro también que trabaja con nosotros, no es que escribimos lo que queremos y lo editamos, por lo menos en mi editorial.

En tu editorial tenes un equipo… Hay un  equipo de trabajo, en todas o al menos en la mayoría. Yo conozco editoriales chicas, nacieron en una editorial cordobesa y conozco desde ellos hasta la que estoy hoy que es internacional Random House, hay un equipo detrás trabajando, en corrección gramatical, otro en histórica. Cuando uno ya empieza el proceso de visión hay todo un trabajo.

EM: En ese trabajo ¿tiene que ver en lo de publicar una novela por año?

GR: No, yo vengo del mundo de las empresas y entonces tengo una auto exigencia que todavía no puedo controlar, todas las autoras estamos haciendo un poco lo mismo pero ya con este pequeño camino compartido pienso que interesante es cuando ya te convertís en un literato porque en La Boca Roja del Riachuelo me hubiera encantado tenerla un poco más, son unos personajes preciosos y a lo mejor darles algunos colores más o a lo mejor tiene que ver con uno que cuando es intensa entonces la literatura también es intensa. Por eso cuando termino un libro me quedo con un duelo que me demora, lo que soy tan intensa cuando sufro lo hago mucho y cuando estoy feliz estoy muy feliz.

EM: ¿Cómo se vincula esta pieza con sus publicaciones anteriores?

GR: Es una continuación en época de los amantes de San Telmo son mi novelas anteriores, estas son del siglo XX, las anteriores del siglo XIX, con la campaña del desierto estuve en los dos en tiempo nada más se vincula en tiempo, sigo la línea del tiempo pero con otros personajes.

EM: ¿Todos sus proyectos encuadran con la novela histórica? ¿A interrumpidos en géneros diferentes?

GR: Sí, cuando empecé escribí El Juego de la Conciencia. Me gusta escribir el género histórico empezando con un proyecto contemporáneo.

EM: ¿Cómo es el mercado literario para la novela histórica con géneros en particular?

GR: Es el mejor en este momento, es el mercado que más se mueve, ha bajado muchísimo con la venta de los libros por la crisis económica comparado con el año pasado.

EM: ¿Existen temas recurrentes entre tus novelas? ¿Cuáles? ¿Podría perfilarse en ver una impronta de su propia raíz de una temática recurrente como define su temática en particular?

GR: Absolutamente, en mi caso fue al revés, escribí mi primer novela, escribí la segunda y en la tercera me asuste, hable con Reina Carranza y me dijo “Esa sos vos” entonces me relaje y seguí escribiendo, mirando para atrás mi común denominador hay inclusión en todos los sentidos, la inclusión histórica, la inclusión social en la actualidad, de hecho los amantes de San Telmo cuando plantee que el personaje principal es un enano, una editora se le puso lacio el pelo, me empezó a preguntar si estaba segura como van a querer tus lectoras, que siempre están.

EM: ¿Cómo influye en tu carrera el hecho de vivir en Sierras Chicas?

GR: Me encanta, si pudiese me vendría más para el lado de la montaña. No me produce la misma sensación la ciudad que estar entre nuestras montañas. Me inspira, todo lo que tiene que ver con lo visual, los aromas, mirar por la ventana y que sea una maravilla.

EM: ¿Estás trabajando en algún otro proyecto?

GR: Sí, tengo uno para el año que viene, siempre estoy trabajando en distintos proyectos y voy eligiendo cual editar. Ahora tengo en proceso una novela histórica que es continuación de “La Boca Roja”.


“Hay que ver la forma de promover la lectura. Me gustaría que los chicos lean lo que sea y en el medio que sea. La lectura acompaña, ayuda, abre, salva vidas”, Graciela Ramos.


Reseña Editorial sobre La Boca Roja del Riachuelo


En una Argentina convulsionada por los coletazos de la Primera Guerra Mundial, inmersa en una situación social y política que parece salirse de control, Rosa María, una jovencita culta e idealista, abandona su Salta natal por Buenos Aires, donde quiere iniciar una nueva vida. Sin embargo, apenas llega a la ciudad cae en las redes de una organización de trata de personas, la Varsovia, que la obliga a trabajar como prostituta en el burdel Las Camelias. Allí, inesperadamente, traba una amistad que sería para siempre con tres jóvenes muchachas inmigrantes, también apresadas ilegalmente, que se convertirán en su nueva familia.

El tango y la milonga la llevarán a conocer a Juan, el hijo de un poderoso empresario local y perteneciente a otra clase social, con quien va a comenzar un amor desparejo en contra de los deseos de todos los que los rodean.

Al mismo tiempo, el reclamo de los trabajadores por sus derechos laborales, el anarquismo y la pelea por la justicia social son el escenario que desencadenará la masacre conocida como La Semana Trágica, que dejó centenares de muertos y miles de personas torturadas y detenidas.

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