Anuncios

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Fitness Power

Año tras año, en tu lista de propósitos para el nuevo año, aparecen de forma recurrente los mismos objetivos: dejar de fumar, aprender inglés, perder los kilos de más… Y tal vez también empezar a hacer ejercicio, lo que suele ir unido a comenzar con la rutina de un gimnasio.


Por Matías Pérez | matiasperez@elmilenio.info 


Octubre se pasó volando, comienza la cuenta regresiva para el verano con “cuerpo perfecto”, ya que nos paramos delante del espejo y nos damos cuenta que perdimos forma. Inmediatamente corremos al gimnasio que tenemos más cerca y sin dudarlo pagamos la cuota.

Al fin llega la hora de entrenar – al mismo tiempo comenzamos a mortificamos la cabeza con las dietas “cero calorías”, pero este es otro tema –  y de encontrarnos con la bendita rutina de ejercicios, pero tras la primera semana, la supervivencia comienza a hacerse más tediosa, nuestra mente nos traiciona incentivándonos a dejarlo todo.

Pero no todo es cuánto te esfuerces con la dieta y la rutina de ejercicios: ¿Sabías que no si llegás a la motivación suficiente esto es debido al lugar en el que estás realizando la actividad física?


El dato: Una importante característica que está marcando el comportamiento del sector de los gimnasios y los centros deportivos en nuestro país es el cambio en la actitud de los usuarios. Cada vez más exigentes e informados, buscan centros fitness que les ofrezcan resultados a corto plazo y que los mismos dispongan de un ámbito que los atrape no solo en lo tecnológico sino también en lo visual.

Hasta hace unos años, la industria del gimnasio se basaba principalmente en pequeños negocios familiares. Muchos de estos empresarios han realizado un importante esfuerzo para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado, modernizando sus instalaciones para hacerlas lo más atractivas posible y fidelizar a sus clientes.



Es importante a la hora de elegir nuestro lugar de entrenamiento pensar en 10 detalles: Ubicación, referencias, servicio, horarios, estética, equipamiento, seguridad, limpieza, costo y profesionalismo.

1. Bien ubicado. La primera de las tareas que debemos tener en cuenta es la situación con respecto a nuestro centro. No debería estar a más de 10 minutos de nuestro trabajo o nuestra casa. Aunque, a veces, sea mejor elegir uno situado un poco más lejos porque ofrece mejor servicio que el que está junto a la oficina, en muchos casos, la pereza de ir a un lugar lejano nos ayuda a abandonarlo antes.

2. Las referencias sí que importan. La reputación del centro es muy importante. Pregunta a tus compañeros de trabajo, amigos o familiares qué hacen en el mismo, cuánto pagan y los beneficios de su lugar de ejercicio.

3. Servicios. Una vez en el gimnasio, informáte bien de las actividades que ofrecen. Es recomendable visitar varios y, con todas las opiniones, hacerte una idea clara de lo que realmente necesitás.

4. ¡Que tema con los horarios! Buscá un centro que tenga una amplia oferta, pero aseguráte de que las actividades que querés realizar están disponibles en tu horario. También deberías comprobar el nivel de esa clase que te interesa, porque tal vez no sea el más apropiado para vos.

5. Todo entra por los ojos. Cuando vayas a pedir información, no só

lo debe interesarte el precio: no te vayas sin recorrer el sitio. Te ayudará a decidirte, aunque en las publicidades en los medios o redes sociales hablen maravillas del lugar.

Un dato: parece mentira, pero mucha gente no pide verlo.

6. Bien equipado. Una de las cosas en las que tenés que fijarte es en el material. Que tengan el suficiente y que, además, no esté lleno de carteles de “no funciona”. El aspecto del centro te dirá si lo cuidan o no. Observá también cuán lleno está a la hora que pretendés ir.

7. La comodidad ante todo. Además de que esté lleno o no, mira la atmósfera. ¿Te sentís identificado con la gente que hay? Esta es una de las principales causas de bajas.

8. Si está sucio, salí corriendo. Una de las cosas más importantes en un gimnasio es la limpieza, así que, si es posible, entrá a los vestuarios y comprobálo por vos mismo. Aunque no quieras ducharte allí, las duchas suelen ser un reflejo de la limpieza del centro.

9. El dinero no esto, pero… Respecto al tema económico es importante que tengas clara la letra pequeña. ¿Si te das de baja temporalmente qué ocurre?

10. Buenos profesionales. Hasta ahora todo lo que hemos tenido en cuenta realmente es “poco importante”, lo más importante, el alma de un gimnasio, es el personal, especialmente los entrenadores. Muchas veces los propios entrenadores también muestran el centro.


Detalles son detalles… 

  • ¿La música está tan alta que casi no podés escuchar a quien te muestra el centro?
  • ¿Está todo el material ordenado?
  • Preguntar si solamente enseñarán a usar el gimnasio, o si, además, ofrecen el servicio de diseñar un programa de acuerdo a las necesidades y objetivos de cada uno. En esta linea, si es posible cambiarlo de forma regular y cada cuánto; y por otro lado, enseñan a usar los equipos o es necesario contratar un entrenador personal para obtener un servicio mas personalizado.
Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: