28 julio, 2026

El Milenio

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Unquillo: Familias de guarda, un puente hacia un nuevo hogar

Una iniciativa de SENAF promueve espacios de cuidado transitorio para bebés, niños y adolescentes separados de su entorno familiar por vulneración de derechos. El acogimiento propone una forma distinta de acompañar las infancias: brindar cuidado cotidiano, construir vínculos seguros y aceptar que, llegado el momento, también habrá que despedirse. 

Por: Julieta Velez y Florencia Bertocco 4° IENM – Olivia Gorbea y Jazmín Galli 4º IMVA


En una sociedad donde los adultos suelen proteger y acompañar a las infancias, también existe otra responsabilidad menos visible: garantizar que ningún niño crezca sin el cuidado y el afecto que necesita. Para Vanesa Bottallo, esa convicción se convirtió en una decisión concreta. «Yo creo que le debemos muchísimo a los niños como adultos», afirmó.

Desde hace algunos años, junto a su familia forman parte del programa provincial Familias para Familias, una iniciativa de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) que promueve el acogimiento temporal de bebés, niños y adolescentes que, por distintas situaciones de vulneración de derechos, deben ser separados de su entorno familiar mientras la Justicia define su futuro. 

La idea surgió de parte de Vanesa, aunque debió esperar hasta que todos los integrantes de la familia estuvieran preparados para asumir un desafío que implica abrir las puertas del hogar y también, llegado el momento, a dejar ir. «El disparador es que a mí me gusta muchísimo maternar, poder ayudar al otro de cualquier forma y nosotros ya habíamos tenido una visita a un hogar de Salsipuedes donde vimos esta necesidad tan grande de los niños», recordó Bottallo.

Tras atravesar el proceso de evaluación psicológica y social que exige el programa, en 2022 recibieron a su primer niño en guarda. La experiencia duró poco tiempo, ya que uno de sus hijos no logró adaptarse y, priorizando el bienestar de toda la familia, el pequeño fue vinculado con otro hogar antes de regresar con un familiar biológico.

Luego, decidieron esperar hasta febrero para probar nuevamente. Desde entonces, acompañaron a un bebé de cuatro meses que nació con síndrome de abstinencia por consumo materno durante el embarazo; hasta que el pasado 14 de julio fue reubicado junto a familiares por decisión judicial.

El Milenio: ¿Cuáles son las condiciones para ser un hogar de guarda? 

Vanesa Bottallo: Por supuesto que sea un hogar estable y que tenga los cuidados básicos. Ellos te entrevistan, no es que necesitas tener algo extra, pero sobre todo hace falta tiempo que se le dedica a un niño que viene con necesidades de apego y que a veces no es tan fácil que se adapten. Tenés que ayudarlos a que confíen en vos porque son niños que vienen lastimados, les tenés que dar seguridad, y saber que esto no es una adopción.

Hay que tener claro que para ser familia de guarda no podés estar inscripto en el registro único de adopción; es lo primero que se firma en el acta. También tenés que hablarle al niño y explicarle. En nuestro caso nosotros le hablamos mucho y le decimos que yo no soy mamá, pero que mientras esté con nosotros yo lo voy a cuidar como si fuera un hijo. Mis hijos lo adoran, están muy pendientes a él, pero siempre  saben que no reemplazamos a sus padres. Él tiene un papá y una mamá que en este caso no pueden cuidarlo. 

EM: ¿Cuál es el mínimo y máximo de tiempo que podés tener a un niño en guarda y cómo manejan sus gastos?

VB: Eso nunca se sabe. Pueden ser tres o seis meses, incluso puede pasar uno o dos años,  pueden pasar dos años. Se intenta que eso no pase por el niño. En mi caso, este bebé quizás venía para una guarda más larga pero ya se están acortando muchísimo los tiempos porque en el medio surgen cosas o aparece un tío, un abuelo o alguien del entorno biológico. Respecto a los gastos, ahora hay algo nuevo que en su momento cuando tuvimos la guarda anterior no estaba, y es una ayuda mínima que podría ser de aproximadamente $200.000, aunque todavía no se sabe hasta que la cobremos. En cuanto a la salud del niño, la SENAF te da obra social, pañales y leche.

EM: ¿Cómo es el proceso en el caso de que la familia receptora se retracte o solicite interrupción de la guarda si surgen inconvenientes?

VB: Viene a casa el psicólogo que te asiste y se fija si está funcionando la guarda en la familia porque puede pasar que no. A veces es difícil porque es un niño que viene con una historia y a veces pasa que creés que estás preparado pero no es así. Quizás a veces hay que esperar un tiempo, no es que no vaya a funcionar nunca, sino que hay que esperar un tiempo. En nuestro caso fue que uno de mis hijos no se adaptó, no se sentía cómodo, se había puesto muy celoso, entonces decidimos hacer una pausa. El niño se vincula de a poquito con la otra familia, no es que de un día para el otro se va, sino que se hace espacio porque también siempre se protege al niño.

EM: ¿Cómo manejan los momentos de despedida con el niño y qué tipo de relación posterior a la guarda está permitida o es posible?

VB: Todo depende de la situación. Si vuelve con la familia biológica, muchas veces dejas de tener contacto, si va a adopción, depende muchísimo de la persona. Tenés casos de gente que por el bien del niño lo mejor es seguir teniendo contacto porque sería lo más sano, porque la familia de guarda somos el puente entre que se soluciona su situación judicial, hasta que va a una familia de adopción o vuelve con el entorno biológico. Cuando recibimos un bebé, somos su primer apego, somos parte indispensable de su historia, está bueno no cortarlo a eso, por una cuestión emocional de ambas partes, porque hay niños en el medio. En mi caso, mis hijos por supuesto que lo van a extrañar. Es triste, pero a la vez es una alegría porque es una misión cumplida, hicimos todo lo que pudimos hasta que solucionó su situación.

EM: ¿Qué balance hacés de esta experiencia?

VB: Funcionó esta segunda vez muy bien, nos adaptamos perfecto y lo volveríamos a hacer. Por supuesto tenes una parte que es agotador porque cuando se enferman, sabes que no vas a dormir, que es un niño más en la casa. Entonces, hay una parte que es desgastante, pero es mucho más lo que recibís. Realmente yo creo que todas las familias en algún momento de nuestras vidas tendríamos que tener la posibilidad de hacerlo porque es mucho lo que te deja, es difícil de explicar pero cuando lo haces realmente te das cuenta. Es más lo que recibís que lo que das.


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