- Por: Agustín Varela, Octavio Lucci, Joaquín Flyer, Benicio Bertero y Genaro Olivero, 4to IMVA e IENM.
- Redacción: Mabel Tula.
Tania Cancelerich, coordinadora del área de Educación, comenta las nuevas particularidades que tiene la escuela Gregoria Matorras al pertenecer ahora a Salsipuedes.
Especialista en políticas públicas, durante 18 años Tania Cancelerich trabajó en la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia. Desde este 2025 está coordinando el área de Educación de Salsipuedes, intentando reunir todas las propuestas, acciones, programas y proyectos con las diferentes instituciones de nivel inicial, primario, secundario y también de formación para adultos, de continuidad y terminalidad educativa o con capacitación, formación docente y para empleados del municipio.

El Milenio: ¿Cuáles son las características educativas que bajan desde el Ministerio de Educación para este ciclo lectivo?
Tania Cancelerich: A partir del año pasado la provincia propuso que se trabaje desde la territorialidad educativa, haciendo lo que se denominan “Coordinaciones locales”, se sugiere que puedan participar todas las instituciones, tanto públicas como privadas, el municipio con sus diferentes áreas, equipos, organizaciones de la sociedad civil, con la intención de poder armar proyectos y planes de trabajo anuales que contemplen las necesidades y prioridades de lo que propone el plan educativo de la provincia, pero además de lo local, ya que cada institución tiene diferentes prioridades o necesidades y también cultura local.
EM: ¿Podrías nombrar cuáles son las instituciones?
TC: Salsipuedes como casi todas las localidades del corredor de Sierra chicas, tiene instituciones dentro de su ejido municipal y otras que no están en el ejido pero que un gran porcentaje de su población también es de Salsipuedes, Por ejemplo, la escuela Antártida Argentina que queda sobre la ruta E 53 en El Manzano, tiene casi un 80 o 90% de sus estudiantes de nuestra ciudad.
Nosotros tenemos para la primera infancia dos espacios, uno es la sala cuna Aguaribay en el Centro Comunitario de barrio El Talita y otro es el espacio Doña Irene en El Pueblito; las otras instituciones educativas son de gestión provincial. Hay escuelas que tienen nivel inicial y primaria, de gestión pública son La Reconquista y Jordán Maldonado y contamos con una institución de gestión privada como es el Instituto Santa Clara de Asís. Después de nivel medio de gestión privada es el Instituto Secundario Salsipuedes y de gestión pública el IPETyM 61 que es una escuela técnica, y este es el cuarto año de la Escuela de Formación Profesional Salsipuedes que antes era Proa, ésta tiene nuevo edificio que ahora le decimos Polo Educativo porque también se inició el año pasado el nivel inicial en ese mismo lugar que es en barrio Cerro del Sol.
A partir de este 2025 se suma a nuestra jurisdicción la Escuela Gregoria Matorras de La Estancita. Finalmente también ofrecemos la terminalidad educativa para adultos -el CENMA y el CENPA, la primaria y la secundaria que funcionan en el edificio de la Jordán Maldonado.
EM: ¿Qué características tiene la escuela de La Estancita y cuántos alumnos asisten a la misma?
TC: La escuela de La Estancita pasó a formar parte de nuestra jurisdicción porque queda dentro de nuestro ejido municipal a partir de este año, actualmente a esa institución asisten once estudiantes que no viven en Salsipuedes ni tampoco en La Estancita, son vecinos de Río Ceballos. Es una escuela rural, el municipio tuvo que asumir la gestión de todo como el boleto educativo rural que implica un programa por el cual se le hace una transferencia de dinero al municipio y se contrató un coche de traslado porque no hay un transporte público que llegue hasta la escuela.También en lo referido al PAICor -el programa para la alimentación- ya fue gestionado, mientras tanto nosotros nos hacemos cargo, además del personal de limpieza y la cocina que está siendo subvencionado por el gobierno local.
La particularidad es que es una escuela multigrado, hay una sola docente directora que tiene a cargo los once niños y niñas, además una profe de educación física y personal administrativo. La propuesta educativa está bien situada a las necesidades y procesos de cada uno de esos estudiantes, se comparte mucho, es una escuela que también es muy abierta a la comunidad porque al estar en la reserva de La Estancita son muchas las instituciones que pasan por allí para poder formarse, así que es un colegio anfitrión de otras escuelas.
EM: Esta institución tiene más de 100 años. ¿Qué municipios la han asistido durante todo este tiempo?
TC: Hasta el año pasado pertenecía a Río Ceballos, estaba dentro de su ejido y además su población es más de esa localidad, ellos se hacían cargo del boleto educativo y del PaiCor. Hoy, los proyectos que trabajamos con la escuela los planificamos justamente pensando en que son poblaciones de Salsipuedes, entonces si hay una situación de algún adolescente o niño que necesita acompañamiento psicoterapéutico y demás, lo coordinamos con nuestros equipos. En el caso de La Estancita vamos a tener que hacer esa articulación sí o sí con los equipos de Río Ceballos porque no tiene ningún justificativo que los niños tengan que venir desde su localidad hasta Salsipuedes.
EM: ¿Cómo son los vínculos de los integrantes de la comunidad educativa de La Estancita?
TC: Es un vínculo muy muy cercano, uno podría verlo como una familia, hay ciertos lazos más bien maternales desde esta docente y como si fueran hermanos entre los alumnos, por supuesto siguiendo los lineamientos educativos, pero al ser tan poquitos hay mucha confianza, mucha escucha, el entorno es tan lindo cuando uno está en un lugar tan agradable de vegetación y de paisaje. También es áspero porque hace mucho frío en invierno, llegar cuesta, tienen luz solar, entonces cuando hay lluvia y tormenta cuesta poder contar con la iluminación, hay internet pero en la última tormenta cayó un rayo y durante un par de días ni siquiera hubo señal, no llega bien la telefonía, lo hace más complejo al entorno con esas características. La directora es exalumna y probablemente se jubile el año próximo, la persona que está colaborando con la limpieza y la cocina es una mamá, vive en La Estancita, sus hijos terminaron su escolaridad primaria allí, así que es como un gran hogar la escuela.
EM: ¿Qué actividades o programas educativos ofrece esa escuela para apoyar el aprendizaje de sus estudiantes en un entorno rural?
TC: Estamos organizando para sumarlos a un programa de educación ambiental integral, en el cual las escuelas visitan el vivero municipal y también la reserva de La Estancita. Lo que hablábamos con la directora es que muchas veces van otras escuelas y estaría bueno que los chicos mismos puedan contar sobre la reserva y sobre la particularidad del lugar porque no viven ahí ellos, hace falta ese proceso de reconocer dónde está ubicada su escuela. También estamos armando un programa municipal de lectura y ellos van a estar incluidos en esto. De hecho, hemos comenzado una propuesta de “Bosque de poesía” en el cual los alumnos y alumnas, además de hacer una plantación de árboles nativos y trabajar en relación a la importancia de eso, se enseña sobre la creación y la lectura de poesía o se invita a autores y poetas de las localidades cercanas, así que también van a estar incluidos dentro de ese proyecto. Además lo que tiene que ver con el cuidado de la salud y del cuerpo que se trabaja mucho con la profe de Educación física.
EM: ¿Puede profundizar sobre el proyecto “Bosque de poesías”?
TC: Vamos por el tercer bosque que se inaugura. Uno está en el Parque de los Algarrobos, ya hicimos un par de actividades, el año pasado una con la escuela Jordán Maldonado y este 2025 realizamos una propuesta muy interesante con el área de Género, hicieron unos fanzines contando la historia de las tres mujeres que han atravesado un femicidio en Salsipuedes, es una manera de recordarlas y concientizar desde otro lugar. El otro bosque de poesías está en la Costanera del Río de Salsipuedes. Ahí la inauguración del bosque se hizo con poetas locales y de la región, este tercer bosque que es en Villa La Selva se llama Burnichon, que era un editor que está desaparecido desde la dictadura, la escuela Mariano Moreno que está en Villa Los Altos trabajó en este proyecto, el bisnieto de Alberto Burnichón va a esa escuela.
EM: ¿Qué caracteriza un bosque de poesía?
TC: Justamente la plantación de árboles nativos, la intencionalidad de que en ese espacio se lea y construya poesía, se trabaje en relación a relatos que se vayan proponiendo desde los grupos participantes y nuestra iniciativa que va a ir sumándose es incorporar códigos QR a los árboles cuando vayan tomando su dimensión, donde van a estar tanto las producciones que hacen las escuelas para el Festival de la Palabra, que es un festival que propone la provincia todos los años, como otras producciones que vayamos haciendo con cada una de las instituciones.
EM: ¿Esa plantación incluye el compromiso de algún grupo para que lo cuide?
TC: Forma parte de un espacio público municipal, el compromiso de cuidado está en articulación con el área de ambiente.

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